¿Cómo saber si estás viviendo una relación de violencia?

Photo by Kendra Syrdal

A veces es difícil reconocerse como tal, bien porque no ha habido golpes, bien porque la violencia física ha sido “leve” (empujones o sacudidas, por ejemplo). No hay hematomas, no hay fracturas. Si no hay marcas en la piel tendemos a pensar, erróneamente, que no hay violencia.

Pero no es así. La violencia se manifiesta de muchas formas, algunas de ellas difíciles de reconocer, y que suelen disfrazarse de “problema normal en la relación de pareja, como los que tienen todos”. Pero es violencia de género. Y es importante reconocerla, porque si no se detiene a tiempo, las consecuencias pueden ser muy graves. Si te has preguntado alguna vez si lo que estás viviendo puede ser violencia, te invito a responder las siguientes preguntas:

  • Desde que estás con él ¿has perdido amistades? ¿Te ha pedido o exigido que dejes de ver a determinadas personas? ¿Pone una dificultad tras otra cuando quieres quedar con algún amigo o amiga, con alguien de tu trabajo o familia?
  • ¿Controla constantemente lo que haces? ¿Tus llamadas, mensajes, tu forma de vestir, tus amistades?
  • ¿Te llama insistentemente cuando no estás con él? ¿Es celoso?
  • ¿Ha roto o dañado algún objeto al que le tuvieras especial cariño?
  • ¿Te ha amenazado, por ejemplo con dejarte, o avergonzarte públicamente, si no haces algo que él quiere?
  • ¿Hace pataletas cuando no consigue lo que quiere, aun cuando sean cosas sin importancia?
  • ¿Te exige que obedezcas cuando “propone” algo?
  • ¿Ridiculiza tus opiniones?
  • ¿Te insulta o descalifica?
  • ¿Pierde los nervios rápidamente cuando discuten por algo?
  • ¿Has renunciado a cosas importantes para ti por qué él no quería que las hicieras?

Si has respondido afirmativamente a una o más cuestiones, deberías pedir ayuda. No pienses que, esforzándote en darle gusto en un par de cosas, todo irá mejor. Créeme, la paz que obtengas será breve. Aunque haya prometido que no sucederá, y te haya repetido mil veces que te quiere, te necesita, que eres lo más importante para él, habrá una próxima vez, volverá a controlarte, a ver fantasmas donde no los hay, a insultar, a amenazarte. Incluso algo peor.

Ni los celos ni la agresión tienen nada que ver con el amor. Esos no son problemas en la relación, es violencia y puede acabar muy mal. Por más que él insista que lo hace porque te quiere. Los maltratadores son capaces de hacer maravillosas declaraciones de amor, como puedes ver aquí:

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=XBKtsTe11FY?rel=0&controls=0&w=560&h=315]

 

Esto puede terminar, pero es más difícil si estás sola. Busca apoyo entre quienes tienes cerca, habla con tu familia, tus amistades, aunque a muchas no las veas hace tiempo, siguen estando ahí. Contacta con organizaciones que te puedan orientar sobre lo que puedes hacer. Puede que te encuentres con más apoyo del que piensas. Pide ayuda y podrás dejar la violencia atrás.

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2 Comentarios

  1. Así es: siempre se puede cambiar y no volver atrás. Y nuestra labor es ayudar a que las mujeres tomemos conciencia de esa libertad, y que trabajemos para romper esa invisibilidad ¡Muchas gracias por tu comentario!

  2. Excelente! porque como sociedad invisivilizamos la violencia justificándola y se crea un círculo vicioso de formación errónea que se ha transmitido de padres a hijos que hasta los medios como tv radio y publicitarios degradan a la mujer.
    Siempre es tiempo de reaccionar cambiar y no volver atrás!!

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