Un vestido de novia no es un juguete

La práctica del matrimonio precoz es una de las formas más antiguas de violencia y discriminación contra la mujer en Egipto y en muchos otros países. 7,3 millones de niñas en Oriente Medio se casan y dan a luz antes de los 18 años, lo que explica la preocupación de la agenda 2030 con el tema. (El quinto Objetivo de Desarrollo Sostenible): Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas. Indicador 5.3 Eliminar todas las prácticas nocivas, como el matrimonio infantil, precoz y forzado y la mutilación genital femenina).

A nivel global, el 21% de las niñas y el 4% de los niños se casan antes de cumplir los 18 años. 12 millones de niñas menores de 18 años se casan cada año en el mundo.

Los países que están a la cabeza de esta realidad son Níger con el 76%, República Centro Africana con el 68%, Chad  con el 67%, y Bangladesh con el 59%.

UNICEF ha incluido a Egipto también entre los países con las tasas más altas de matrimonio infantil alcanzado el 17% de las niñas que están casadas antes de cumplir los 18 años.

A pesar de que la Ley de 2008 en Egipto, prohíbe el registro de matrimonios infantiles, no lo criminaliza. Si bien la tasa de matrimonio infantil en Egipto está disminuyendo, los ideales y costumbres religiosos y tradicionales han estancado este progreso.

El matrimonio infantil afecta principalmente a las niñas que viven en las zonas rurales más pobres y está en aumento en algunos lugares, incluido el Alto Egipto.

Los estudios de campo en las áreas rurales revelan que muchos padres recurrieron al matrimonio extraoficial donde los recibos de fideicomiso firmados por el novio son su única garantía de que el esposo hará oficial el matrimonio cuando la niña alcance la edad legal para contraer matrimonio. Más del 25% de las chicas rurales se casan de esta manera en un intento de eludir la ley.

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La pobreza sigue siendo una causa persistente del matrimonio infantil, ya que el matrimonio infantil proporciona a los padres dinero o bienes como pago por, su hija.

Lo que es más importante, los factores culturales, sociales y religiosos profundamente arraigados desempeñan el papel más importante en la prevalencia del matrimonio infantil en las comunidades musulmanas. Se basan en los valores del patriarcado y el dominio masculino sobre los miembros de la familia, al casarlas a edades tempranas y permitirles practicar su poder sobre sus esposas (menores), así como a sus hijos.

La disparidad en el acceso a la educación entre las niñas y niños se encuentra entre las principales causas del matrimonio infantil en Egipto. El 13% de las mujeres y el 3% de los hombres de entre 10 y 29 años nunca han asistido a la escuela.

A medida que las niñas llegan a la adolescencia, las normas de la comunidad dictan que deben casarse, perpetuando el ciclo de analfabetismo y pobreza.

El informe de la Trata de personas de 2015 resalta los casos en que varones del Golfo compran niñas egipcias para matrimonios “temporales” o “de verano”, que acaban en prostitución o trabajo forzado. Estos matrimonios a menudo son facilitados por las familias de las niñas que cuentan con escasos recursos y se benefician de la transacción.

A pesar de que el matrimonio infantil ha ido disminuyendo en Egipto (del 27% en 1995 al 17% en 2008), sigue siendo un fenómeno social generalizado con más del 17% de las chicas casadas antes de llegar a los 18 años.

Según estudios de campo, las niñas son encaminadas a matrimonios precoces principalmente debido a las creencias de sus padres o tutores. Las niñas, en su mayoría, no tienen voz ni voto en este matrimonio, sin embargo, a menudo lo aceptan para escapar de la violencia y la discriminación que enfrentan en sus propias familias. Pronto se dan cuenta de que el matrimonio arrancó su niñez y sus sueños y sufren las consecuencias de salud, educativas y sociales de pérdida de sus derechos y su dignidad.

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La prohibición del matrimonio precoz en los pactos internacionales y su consideración como una forma de trata de personas, ha sido un paso fundamental pero no suficiente para frenar la práctica. Al igual que la mutilación genital femenina y el acoso sexual, así como otras prácticas sociales similares, no pueden ser detenidas únicamente por la ley y requieren un cambio social y cultural que revierta de raíz los patrones patriarcales que están en el origen de dicha violación de derechos.

En definitiva, el matrimonio infantil es otra consecuencia más, del desequilibrado sistema de poder de género que tiene manifestaciones e intensidades diferentes en cada cultura (y en este caso presentamos un caso de intensidad más extrema), pero que está presente en todas las culturas.


Notas:

-El título del artículo está inspirado en una campaña de sensibilización contra el matrimonio infantil de varias organizaciones de base que trabajan en el Sur de Egipto.

-Fuente fotografía: Plan Internacional

-Algunas webs de interés:

https://www.unicef.org/protection/57929_child-marriage-infographic.html

https://plan-international.org/sexual-health/child-earlyforced<marriage

https://data.unicef.org/topic/child-protection/child-marriage/

Girls Not Brides

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