Valientes

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Sí, valientes. No encuentro una palabra mejor para describir a los manteros y lateros que se manifestaron esta semana delante del Congreso de los diputados para reclamar que se despenalizara la venta ambulante.

Valientes porque ante un mundo que quiere ocultar la pobreza, todo lo que nos pueda incomodar e interpelar nuestro estilo de vida, ellos se hacen visibles, se manifiestan y denuncian la injusticia que sufren: le quitan el pan y le maltratan por ello.

Con coraje, porque mientras el resto de los y las trabajadoras huimos de sindicatos y reivindicaciones conjuntas, ellos se unen y forman su propio sindicato para que su lucha se vea y la sociedad no mire para otro lado.

Sin miedo, porque mientras muchos callan ante las injusticias porque temen perder el empleo, ellos, más expuestos que nadie al arresto y la deportación, deciden que ya es hora de hablar, de mostrarse ante el mundo con la cara al descubierto, sin temor.

Manteros y lateros que abandonaron a sus familias para conseguir un futuro mejor, porque en sus propios países no lo encontraban, que arriesgaron sus vidas saltando la valla o cruzando el estrecho…para encontrarse con un país que no los acoge como a otros extranjeros y que los criminaliza por el simple hecho de buscarse la vida como pueden.

Su actitud y valentía nos tendría que cuestionar y mucho. Los “legales” andamos enredados en tantas cosas, nos tienen tan enganchados con el consumismo que olvidamos que a nuestro alrededor existen personas que son tratadas injustamente, que se les penaliza, de forma desproporcionada, por vender en la calle.

Como ellos mismos dicen “Sobrevivir no es delito”, pero nuestras leyes les castiga, los encierra o los devuelve a los países de los que huyeron por la guerra, el hambre, …

Tendríamos que reflexionar sobre esas leyes que olvidan que deben estar al servicio de las personas y no contra ellas.

Deberíamos recordar lo que Jesús hizo en el templo en sábado, cuando vio al hombre de la mano atrofiada. Él no lo dudó, se la curó a pesar que la ley prohibía cualquier actividad en sábado.

No esperemos a que Él nos pregunte que qué es lícito, si salvar una vida o cumplir la ley.


Foto tomada de: https://pbs.twimg.com/media/C7_xIgLW4AAdKCC.jpg

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