¿Turisteas o contemplas… por Punta Cana?

Por María Sánchez de Mora Vidal

Muchas personas viajan a Punta Cana (República Dominicana) por su cálido clima, por sus paradisíacas playas y por el relax “todo incluido” de los resorts, pero en la misma zona existe otra realidad que no todos llegan a conocer. Y es que detrás de cada sonrisa, cada palabra amable de los y las trabajadoras del sector turístico hay una escenario distinto. Lamentablemente, el trabajo que generan los resorts no está bien remunerado y tiene unas condiciones en ocasiones abusivas, turnos interminables, horas extras no pagadas y poca formación del personal de turismo.

No olvidemos que por mucho lujo que veamos en el resort, República Dominicana se sitúa en el puesto número 102 en el índice de desarrollo humano, escala que entre otros valora aspectos como la salud (esperanza de vida al nacer), la educación y la riqueza  (según datos del año 2013).

La situación laboral en esta parte del país es complicada, aunque cierto es que el sector turístico genera más de cuatro mil millones de dólares anuales (datos MITUR) y emplea a más de 200.000 personas entre empleos directos e indirectos. Sin embargo, también es cierto que esa empleabilidad tiene algunos aspectos de mejora.

En primer lugar, está el tema de la formación del personal. Normalmente esta formación es escasa y desigual; mientras que en algunas empresas se invierten muchos recursos en la formación de sus emplead@s, en otras no se invierte ni un peso y si se hace, se centra en los mandos medios para que los empleados de línea sean formados por sus superiores directos.

En segundo lugar está la remuneración económica. Con honrosas excepciones, el trabajar en hostelería en los puestos más bajos, está mal pagado. Una persona que trabaja de meser@ cobra aproximadamente 8.600 pesos mensuales (175 euros aproximadamente). Alguien que trabaja de un mando intermedio, como por ejemplo supervisión de restaurante, cobraría 14.500 pesos (no llega a 300 euros) y una persona en un mando de gerencia de calidad estaría cobrando unos 50.000 pesos o mil euros aproximadamente. Es decir, que es un sector que, a pesar de ser la locomotora del país, no se encuentra entre los mejor remunerados. No se suelen pagar las horas extras y las vacaciones son de tan sólo 14 días laborables al año.

Por último, existe una circunstancia especial y es el llamado “complejo de Guacanacarix”. Si volvemos al año 1492, cuando Colón puso el pie en esta bellísima isla, un jefe taíno, llamado Guacanacarix, le ayudó y ofreció todo tipo de facilidades a los “extranjeros”, considerándolos mejores que su propia raza. Este “complejo” lamentablemente se mantiene en nuestros días y encontramos que en la hostelería las posiciones gerenciales están ocupadas por personas no nacidas en República Dominicana.  Ante un mismo perfil, formación y experiencia pero distinta nacionalidad, parece existir una tendencia a contratar siempre a la persona que viene de fuera.

Por suerte, todos los temas anteriores están siendo combatidos de la mejor forma, desde la unión y desde el espíritu crítico. Ya existe una legislación en el país que limita el número de puestos a personas extranjeras y las leyes migratorias están cada día más controladas.

También, están aflorando los movimientos sindicales que abogan por una dignidad del sector y una profesionalización del mismo. El Colegio Dominicano de Profesionales de Turismo de República Dominicana (CODOPRODUR) es un buen ejemplo de ello.

Asimismo, instituciones como INFOTEP luchan por la formación técnica de los y las trabajadoras mientras están en sus espacios laborales y, en adición, son muchas las empresas que han decidido invertir en la formación integral de toda su fuerza laboral. Las que lo hacen tienen además otras ventajas y es que las personas que reciben formación se sienten más motivadas y no abandonan su puesto de trabajo porque en el hotel de enfrente su misma posición pague 500 pesos más al mes.

Por último, quiero destacar que las universidades están apoyando la dignificación de la profesión turística, impulsando su investigación y favoreciendo su desarrollo con nuevos vínculos entre la empresa y la academia, revirtiéndose en un marcado beneficio para la actividad estrella del país y su gente.

Foto: Santiago Vidal Vallejo

Fuentes: página web del ministerio de turismo de República Dominicana (MITUR) y Colegio Dominicano de Profesionales de Turismo de República Dominicana (CODOPRODUR)

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