Tres manzanas y una cebolla

Esta tarde se presenta el iPhone6 de Apple, en lo que parece ser el evento tecnológico de la temporada. Con esta ocasión, os dejamos este artículo del profesor Rui ProenÇa Garcia, de la Universidad de Oporto (Portugal).

Tres de los más importantes acontecimientos del desarrollo del conocimiento humano tienen como símbolo las manzanas. Este fruto simboliza el conocimiento y, con él, las transgresiones consumadas por el ser humano:

La primera manzana, con Adán y Eva en el libro bíblico del Génesis, simboliza el origen del conocimiento. Corresponde al momento en que el ser humano decide no aceptar las limitaciones de su existencia. Quiere conocer y obtiene el conocimiento, sin limitarse lo “puramente dado”, perdiendo su inocencia primordial.

La segunda manzana, con Isaac Newton en los siglos XVII-XVIII, simboliza el origen del conocimiento de las leyes del universo. Representa la certeza matemática, postulando que la verdad es lo que puede ser confirmado por la experiencia. La primera manzana, el bien y el mal, no se traduce en un algoritmo matemático. ¡El bien y el mal no son nada porque la matemática no los puede predecir! Esta nueva manzana revela las leyes del universo, obviamente matemáticas, instaurando una nueva visión del ser humano, el racionalismo. El ser humano pierde su centralidad en el cosmos, pasando a ser simplemente uno de sus elementos.

La tercera manzana (Apple como imagen de la tecnología, biotecnología, manipulación genética y cualquier avance científico en el siglo XXI) apunta a la posibilidad del ser humano de crear vida y vida humana o, al menos, manipular su creación. Esta tercera manzana evidencia que la creación de la vida ya cayó en el dominio del conocimiento humano, abandonando su carácter insondable, entrando en definitiva en el campo de las realizaciones posibles del ser humano. Parece que la vida, toda la vida, incluida la humana, es un producto de laboratorio, perdiendo su dignidad, entrando en el reino de las cosas y, por tanto, teniendo un precio. Como nos recuerda Adriano Moreira, vivimos un mundo “víctima del relativismo que coloca el precio de las cosas en lugar del valor de las cosas”. La creación de la vida corre el serio peligro de llegar a ser una cosa simple.

Santo Tomás de Aquino, en su Summa Teológica (Vol. II, q. 97, art. 1), discute si el ser humano en su estado de inocencia era inmortal, y concluye que no. ¿No podrá una cuarta manzana establecer la inmortalidad humana, llevando al ser humano a un estado que ni el Creador concibió? La búsqueda de la inmortalidad es una constante en los discursos de la tercera manzana. Todavía no se ha conseguido, pero la maceración humana es muy productiva…

Finalmente, el desarrollo del conocimiento humano puede ser comparado con una cebolla. En esta nueva metáfora vegetal, la cebolla tiene muchas pequeñas capas, pero no forman un volumen importante. Cada manzana significa una capa en nuestro desarrollo, pero el ser humano no es un ser acabado. Su evolución continúa, por lo que podemos preguntar: ¿Cuál será la cuarta manzana? ¿La inmortalidad? ¿Qué nueva transgresión supondrá esta manzana? ¿Qué límites se sobrepasarán? ¿Tendrá sentido hablar, incluso entre creyentes, de un ser creado a imagen de Dios? Cada vez somos llevados a pensar que muy pronto, si no ya ahora en algunos medios, que el ser humano es criado a imagen de la voluntad de sus progenitores, aunque se reconozca, por ejemplo, con la clonación los conceptos de padre, madre, hermano y otros similares no tendrán el mismo significado que ahora.

La conciencia histórica del ser humano posibilita tener presente dentro de sí todo el pasado de la humanidad. Cada ser humano actual “come” las tres manzanas. Somos homo sapiens sapiens, por lo que nos sabemos poseedores de conocimiento, del conocimiento simbolizado por las tres manzanas.

 Nota de entreParéntesis. A lo largo del artículo, el autor habla de creación en un sentido distinto del teológico. Por otro lado, no entra en las consideraciones éticas de lo que describe. Con todo, nos parece que introduce algunas cuestiones interesantes para la reflexión, el debate y el diálogo en las fronteras. El texto completo, en portugués, puede encontrarse en “A evoluÇâo do conhecimento humano ou a metáfora das maÇâs: da maÇâ de Eva à ‘Apple’ de Bill Gates” en Brotéria 180 (maio-junho 2015) 451-464.

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