Por María Alexandra Vásquez. Abogada. Pueblos Unidos-Servicio Jesuita a Migrantes (SJM).

De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), “casi 21 millones de personas son víctimas del trabajo forzoso: 11,4 millones de mujeres y niñas, y 9,5 millones de hombres y niños; el trabajo forzoso en la economía privada genera ganancias anuales ilegales de 150.000 millones de dólares por año; el trabajo doméstico, la agricultura, la construcción, la manufactura y el entretenimiento se encuentran entre los sectores más afectados; los trabajadores migrantes y los pueblos indígenas son especialmente vulnerables al trabajo forzoso.”

Igual pensamos que España esté lejos de tal horror, y debo decir que no es así, y lo constata el Informe “Explotación Laboral Severa en la UE” de la Agencia Europea de Derechos Fundamentales (junio del 2015), en el que se percibe que en España se producen casos de explotación laboral grave, de forma predominante en el trabajo doméstico.

cartelHoy es una extraordinaria oportunidad para compartir, lo que se materializó este fin de semana en Madrid, el Primer Congreso de Trabajadoras del Hogar, que hizo realidad un sueño, de muchas mujeres trabajadoras del hogar española y migrantes, con el objetivo de VISIBILIZAR PARA TRANSFORMAR… y soñar que otro mundo es posible, y es responsabilidad de tod@s.

Todo comenzó un domingo a las 8.30, un 18 de julio del 2015, cuando el Grupo Turín, esperaba a la alcaldesa del Ayuntamiento de Madrid, Manuela Carmena. De repente entra, saluda y se sienta para iniciar la reunión, y mientras nos presentábamos, expresábamos nuestras ideas, ella dice: ustedes deben organizar el Primer Congreso de Trabajadoras del Hogar, y mi equipo apoyará; pasadnos sus propuestas, y empezad a trabajar ya. Así es como llegó el momento de mirarnos y saber que era la oportunidad de llegar a más mujeres trabajadoras del hogar, encontrarnos y reconocernos.

El Grupo Turín es una plataforma creada en el año 2012 y conformada por: Territorio Doméstico, Sedoac, Apamuac, Abierto hasta el Amanecer, Brujas Migrantes, Victorias´s Cooperativas, UGT, USO, Red de Mujeres Latinoamericanas y del Caribe en España, Mujeres que crean; y con el apoyo de entidades amigas: Calala, fondo de Mujeres (hizo posible el traslado y hospedaje de las personas de fuera de Madrid), Eje de Precariedad y Economía Feminista, Red Nosotras en el Mundo, Senda de Cuidados, Asociación La voz de Iberoamérica en España,  Pueblos Unidos-Servicio Jesuita a Migrantes (SJM), entidades y personas que desde diferentes ámbitos y perspectivas venimos trabajando por la ratificación del Convenio 189 de la OIT, “Trabajo Decente para las y los Trabajadores Domésticos”. Es decir, la dignificación del sector de empleo de hogar y los cuidados.

El 1º Congreso de las Trabajadoras del Hogar y los cuidados es fruto de un trabajo en equipo de las trabajadoras del hogar, que son las protagonistas y las actoras en movimiento, fruto de un trabajo constante, continuado en el tiempo, con esfuerzo y tesón. Es la suma de ideas, pensamientos, y experiencias desde una perspectiva de inclusión, transnacional,  diversa: con la mirada y la vida de todas las mujeres de aquí y de allá, solas, organizadas, que se han unido, asumiendo la complejidad de las personas que participan (trabajador/a, empleador/a, Estado, sociedad) y que es la forma de alcanzar los cambios necesarios. No solo para el reconocimiento legislativo, que es la garantía para la protección del derecho humano al trabajo de las trabajadoras del hogar que conforma al Estado de derecho, sino también y como parte esencial: a pesar de que no se ve, ni se toca, comprender que el cuidado es el centro de la vida, y como medio para la sostenibilidad de todos los miembros de la sociedad”, sin distinción de raza, nacionalidad, color, religión, sexo, posición política.

Vamos contracorriente a esa dinámica que vivimos hoy signada por el capitalismo en su modo neoliberal, con una mirada masculina que se impone, invade y domina, y la persistente idea en el inconsciente colectivo de que el cuidado de los hijos, del hogar, de los abuelos cae sobre la espalda de la mujer, quien mejor, si lo hace por amor.

El trato de las trabajadoras del hogar y cuidados, es de trabajadora de segunda, están en el régimen especial, sin tener derecho/obligación a la prestación por desempleo, a la negociación colectiva, a la prevención de riesgos laborales, están sometidas a la figura anómala del desistimiento, que coloca a las trabajadoras a la disposición unilateral de la voluntad del empleador o empleadora, y eso que se llaman horas de presencia, que nunca se respetan.

Es una relación privada blindada por un derecho fundamental como la inviolabilidad del domicilio, que garantiza la intimidad familiar, pero no garantizar la dignidad de la trabajadora y las condiciones laborales, en especial de quienes trabajan como “internas”: que cumplan sus 8 horas de trabajo y evite que trabaje 12 o más horas, comiendo de pie, sin respetar sus horas de descanso a mitad del día, que debe irse de vacaciones con la familia, sin tener un día para ella, sino que permanezca a su disponibilidad, cuando no tiene un espacio donde tener sus cosas, y una llave que resguarde sus pertenencias y su propia intimidad.

Cuando nuestra sociedad requiere este trabajo, el Estado debe asumir la organización, gestión y protección de las partes en igualdad de condiciones, tiene la responsabilidad de velar y proteger la integridad de las trabajadoras.

El congreso se materializa porque, a pesar de todo ese malvivir, estas trabajadoras “son mujeres poderosas que están juntas”, y que “sin ellas no se mueve el mundo”.

congreso-empleo-hogar-cuidados-visibilizar_958715207_114528394_667x375Los cuidados de la vida son una responsabilidad colectiva, que debe abordarse desde la interdependencia en el que todos debemos participar. Cruza claramente esta realidad la injusta Ley de extranjería, y las políticas migratorias en Europa, que exponen a las mujeres migrantes, quienes encuentran en el trabajo del hogar,  en principio un espacio en el que ganarse la vida o mejor dicho sobrevivir, con el temor de poder ser expulsadas, sin poder denunciar situaciones de abuso y explotación, forzadas a permanecer en la sombra, con miedo permanente que genera un estado de estrés continuo, porque tienen su mente la esperanza de obtener una oferta de empleo y ”tener papeles”. Es un túnel que coloca en posición de poder -de hacer papeles, de continuar en el trabajo, de dar de alta– solo en un lado de la balanza. Se propone el fortalecimiento de las trabajadoras del hogar como sector económico para tener la fuerza de sentarse a negociar con los empleadores, proponer la creación de incentivos fiscales, definir la responsabilidad única e inequívoca del pago de la cotización de la Seguridad social al empleador.

De acuerdo a datos de fecha de agosto del 2015, de un estudio de la OIT España, que toma los datos del 2010 al 2015, valorando el impacto de la reforma producida en el 2012, y tomando lo más destacable, nos encontramos con que en el 2010 existía una tasa de cobertura de la Seguridad Social del 39.7€ y en el 2015 de 69.1%, Esto es un dato positivo, y que demuestra que con voluntad política todo es posible, y usando el derecho como herramienta de cambio social, para el reconocimiento de los derechos.

Es verdad, que ha sido el sector económico que ha permanecido en tiempos de crisis (aunque mayormente contratos de duración temporal limitada, esta igualada tanto jornada completa como parcial, siempre se trabaja más horas de las pactadas), cuando otros desaparecían, aunque disminuyó el empleo irregular, todo hay que decirlo, hubo descenso de mujeres migrantes en el país por el regreso a sus países de origen. Sin embargo, el desarrollo del Real Decreto se estanca por la ausencia de seguimiento las inserciones laborales, campañas de difusión, inexistencia de la inspección o control del trabajo, la actuación de las agencias de colocación, y la ausencia de la constitución de un grupo de expertos, integrado por un máximo de seis personas propuestas por el propio Ministerio y las organizaciones empresariales y sindicales más representativas, para que realice un informe con anterioridad al 31 de diciembre de 2012. Queda mucho por contar, que es el recurso para compartir con palabras lo vivido, sentido y aprendido este fin de semana, como el identificar a las entidades sociales, grupos de mujeres, sindicatos, iniciativas nacionales e internacionales, que son una luz en el túnel para las mujeres sumergidas en nichos laborales deshumanizantes.