Por Estíbaliz Fraca, presidenta de la Juventud Obrera Cristiana, JOC

Último viernes de agosto. Las cinco de la tarde. 24 jóvenes deambulan por el monte Urgull de San Sebastián. No llevan toalla y chanclas, sino papel y boli. Tienen la mirada sobre el horizonte. Contemplan la ciudad desde arriba, desde la superficie, y a media tarde bajarán a la profundidad de la ciudad, visitando dos interesantes proyectos de Cáritas Gipuzkoa.

Son los participantes de la II edición del curso Fe y Política (#FeYPolitica en las redes) organizado por Cáritas Española, la Comunidad de Vida Cristiana (CVX)-España, el movimiento de los Focolares y la Compañía de Jesús, a través del Centro PignatelliCristianisme i Justícia y entreParéntesis. Durante cuatro días, un grupo heterogéneo de jóvenes hemos reflexionado sobre cómo la fe lleva al compromiso sociopolítico, cómo los creyentes tenemos mucho que aportar a la política, y lo más importante: cómo llevamos este compromiso a nuestras vidas.

En este mundo cambiante en el que vivimos, es cierto que la sociedad está mucho más politizada e interesada en la política que hace unos años… Sin embargo, creemos que, como creyentes, tenemos que estar presentes en las nuevas estructuras y dinámicas que están apareciendo. Y además, tenemos mucho que aportar:

El valor de lo pequeño, de los pasos lentos. En esta sociedad de la inmediatez en la que estamos inmersos, tendemos a desear que el mundo se transforme en una semana. Queremos logros rápidos, con grandes cifras y que sean fácilmente visibles… Con esa búsqueda del éxito corto plazo, a menudo construimos sobre raíces frágiles, débiles, improvisadas… Debemos reclamar la importancia de lo pequeño, de dedicarle tiempo a las pequeñas cosas, de cuidar los procesos, de aplicar cariño y cuidado a aquello que hacemos.

Es como un grano de mostaza: cuando se siembra en la tierra, es la semilla más pequeña que hay, pero una vez sembrada crece hasta convertirse en la más grande de las hortalizas, y echa ramas tan grandes que las aves pueden anidar bajo su sombra. (Mc 4,31-32)

La importancia de la transformación personal. En las iniciativas para transformar la realidad con las que nos encontramos, a menudo soñamos con el cambio, con que cambien las estructuras, con conseguir recursos materiales para todas las personas… Sin embargo, no debemos olvidar la importancia de la transformación de las personas. No es suficiente un cambio de paradigma si no se produce acompañado de una transformación de las personas. En el plano político, no es suficiente con tener más herramientas participativas, sino hacer pedagogía de la participación, en la que todas las personas aprendan a participar. En el plano social, no es suficiente con proveer recursos materiales a las personas, sino acompañarles para que sean personas cada vez más humanas y felices.

La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí. […] La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla. (Jn 4,9.15)

El respeto a la diversidad y la inclusión de las minorías. El drama migratorio que estamos viviendo durante las últimas semanas pone de manifiesto que no siempre nos acordamos de las minorías. A menudo en la política se intenta gobernar para una mayoría… pero olvidando a los hermanos más débiles, aquellos que por menos numerosos, o por haber nacido en otro lugar geográfico, mantenemos más olvidados. Como cristianos, debemos recordar que la inclusión de los últimos y el respeto de las minorías no debe ser algo “para cuando las cosas van bien” o “para cuando sobra tiempo”, sino una prioridad en cualquier caso.

Supongamos que uno de ustedes tiene cien ovejas y pierde una de ellas. ¿No deja las noventa y nueve en el campo, y va en busca de la oveja perdida hasta encontrarla? (Lc 15,9)

En conclusión, no sólo la fe nos lleva a creer que un mundo nuevo es posible, no sólo la fe nos llama a transformar la realidad. Además, creemos que como creyentes tenemos mucho que aportar al conjunto de la sociedad, y a la transformación de la política y la sociedad en general.