Tecnología justa para situaciones injustas: ¿un Airbnb para personas sin hogar?

Tecnología justa para homeless
Tecnología justa para situaciones injustas

Siempre he pensado que si para algo tiene que servir la tecnología y los avances tecnológicos debe ser, sin duda, para mejorar la vida de las personas. Mi sueño siempre ha sido una tecnología justa que resolviese los problemas de situaciones injustas.

Tenemos multitud de ejemplos en los que la tecnología ha permitido que la humanidad viva mejor (o al menos una parte de ella), y además en multitud de disciplinas: medicina, física, comunicación, matemáticas, astronomía, química, y un largo etcétera.

Si nos centramos en el mundo digital, vemos cómo en los últimos años las distancias se han acortado para todo. Plantearse hacer cualquier tipo de actividad o transacción es hoy día más fácil que nunca: podemos hacer la compra del súper online, hacer transferencias bancarias, compartir documentos entre miembros de un equipo, tener videoconferencias con personas que están a miles de kilómetros de distancia…

En este escenario de avances tecnológicos en la era digital nos encontramos con infinidad de startups nacidas con la finalidad de satisfacer nuestras necesidades: pedir comida a domicilio, comprar productos de segunda mano a buenos precios, solicitar que te recoja un taxi, plasmar tu vida de manera pública a través de tus propias fotografías, etc.

Últimamente hemos podido asistir a un especial florecimiento de este tipo de startups relacionadas con el mundo de los alquileres de viviendas de particulares para periodos vacacionales. A todos nos suenan nombres como Airbnb, Wimdu o Muchosol.

Pongámonos en antecedentes

El pasado 20 de enero me topé con un tuit de Fernando Vidal en el que nos descubría una curiosa iniciativa que permitía a personas de toda condición conocer de primera mano cómo viven las personas sin hogar: Notfairbnb.

Esta curiosa campaña me llamó bastante la atención, hasta el punto de que se me ocurrió que tal vez no sería descabellado darle la vuelta a dicha iniciativa.

A raíz de este tuit, se me ocurrió pasarme por la web de la Fundación RAIS, de la cual Fernando Vidal es presidente. Me encontré allí con un proyecto que llevan a cabo que me interesó muchísimo: Hábitat. Se trata de aplicar el método Housing First aquí en España, que consiste en facilitar una vivienda a personas sin hogar. Este método se basa en un modelo de intervención llamado Recovery, que ayuda a que las personas reconstruyan su proyecto de vida, recobren esperanza y elijan qué quiere lograr en su vida y cómo quieren vivirla.

Para hacer todo esto, el proyecto tiene en cuenta puntos tan importantes como que, a la hora de elegir a las personas sin hogar que pueden acogerse a él, estas lleven en la calle un número de años o bien sufran enfermedades para las que la calle supone un gran riesgo. Igualmente, se establece que solo haya una persona por vivienda, y no más de una vivienda de este proyecto por calle, buscando así la plena integración de la persona en la comunidad.

Habitat me cautivó.

¿Un Airbnb para personas sin hogar?

Se me ocurrió entonces contestar a Fernando con lo siguiente: 

Seguramente, en un primer momento muchos podrían saltar rápidamente para decir cosas como ‘¿Quién va a querer meter mendigos en sus casas?’, pero si lo pensamos más detenidamente y conseguimos plantearlo de un modo en el que todo esté minuciosamente amarrado, tal vez consigamos que nada de esto parezca descabellado.

Lo que proponemos aquí es intentar dar un paso más aprovechando una situación actual, la del mercado inmobiliario, especialmente el de segunda residencia, para intentar mejorar las condiciones de vida de personas a quienes la vida ha golpeado y dejado en la calle.

Planteamiento de la iniciativa

Obviamente debemos partir del hecho de que las personas sin hogar no tienen recursos para poder afrontar el pago de un alquiler, lo que nos lleva en principio o dos posibles opciones para resolver este contratiempo en nuestra nueva plataforma, nuestro particular Airbnb:

  1. Que los propietarios, por simple altruismo, pongan a disposición de estas personas necesitadas las viviendas que actualmente tienen vacías.
  2. Que exista algún tipo de remuneración en forma de subvención o beneficio fiscal para quienes alquilen sus casas a los homeless.

Ambas opciones requerirían de algún tipo de contrato con la plataforma que asegure sus derechos ante cualquier tipo de problemas que pudiera surgir por el hecho de alquilar sus viviendas: desperfectos, ocupaciones indebidas, conflictos entre las partes, etc.

Una vez solventada esta parte, que por supuesto habría que desarrollar mucho más a fondo – este artículo no pretende dejar definida por completo una nueva iniciativa, tan solo plantear la idea para que quien quiera la desarrolle-, pasaríamos al funcionamiento de la plataforma.

Creo que aquí es donde entraría un proyecto como Habitat, el cual posee una base de datos de personas sin hogar, una especie de mapa donde encontrar a las personas más vulnerables y que más necesidad de alojamiento tienen.

Por otro lado, tendríamos otra base de datos con viviendas ofrecidas por sus propietarios en la que quedasen definidas las características de la vivienda (habitaciones, planta, existencia de ascensor, etc.).

De nuevo, Habitat trabajaría de forma que intentase casar de la manera más adecuada las personas sin hogar con las viviendas disponibles.

Como podréis comprender, los flecos que quedan sueltos a la hora de definir una iniciativa como esta son muchísimos, entre ellos el saber qué pasa cuando un propietario decide destinar su vivienda para otros usos (alquiler convencional, uso propio, etc.).

Insisto en que este texto no pretende asentar las bases de una posible plataforma de alocación de homeless en viviendas vacías, sino mostrar una idea basada en el deseo de mejorar la vida de personas que en la actualidad viven en situación de necesidad, haciendo uso de los avances tecnológicos, especialmente en el terreno de lo digital, para crear una aplicación donde todos los que quisieran pudiesen ofrecer sus viviendas para ayudar a los demás.

Coda final

Para terminar, me gustaría enumerar una serie de puntos que considero interesantes para la iniciativa propuesta y que ayuden a hacer realidad una tecnología justa a disposición de las personas sin hogar:

  • Habiendo bancos que han sido rescatados con el dinero de todos y que poseen un capital inmobiliario importante, ¿por qué no llegar a acuerdos con estos bancos para que, mientras dichas viviendas no se vendan, estén a disposición de esta plataforma?
  • España posee un gran número de viviendas vacías en promociones que prácticamente han sido abandonadas por sus promotores, siendo muchas de ellas objeto del vandalismo. ¿Por qué no sacar una pequeña partida del presupuesto nacional (esto, a primera vista, puede parecer excesivo, pero ¿no destinamos actualmente dinero público a cosas realmente innecesarias?) orientada a adquirir y reacondicionar estas viviendas con el objetivo de incluirlas en la plataforma?
  • De todos es conocido el problema de las grandes empresas que hacen ingeniería económica para intentar pagar lo menos posible a Hacienda. ¿Y si el Estado se pusiera las pilas con estas empresas y consiguiera crear un instrumento capaz de recaudar dinero que ayudase a nuestra causa?
  • Cualquier evento o acto que se celebra en este país consigue de algún modo tener patrocinadores que ayuden con los gastos de su organización. ¿Por qué no para esta plataforma? El patrocinio podría ser de muy diversos tipos: grandes cadenas de alimentación que aportasen el carro de la compra a las viviendas, eléctricas que no cobrasen las facturas de la luz de esas viviendas (lo mismo para las empresas de suministro de agua), conocidas tiendas de muebles que facilitasen un mobiliario mínimo para las viviendas vacías… y la lista podría seguir y seguir.

Creo sinceramente que esta iniciativa podría ser una realidad si hubiese gente dispuesta a llevarla a cabo y la Administración se comprometiera con un proyecto de esta envergadura. Si quieres saber más sobre los beneficios del modelo Housing First y el proyecto Habitat, te invito a que veas el siguiente vídeo.

Y tú, ¿crees que un Airbnb para personas sin hogar es posible? Si es así, no dudes en compartir este artículo.

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