El sueño de la “sinrazón” produce monstruos (CIES,No)

Exactamente 9.200 “sinrazones” (una por cada persona afectada) que suponen la media diaria de  25,66 “sin razones” que fueron las que ocasionaron las repatriaciones forzosas de inmigrantes llevadas a cabo por España en 2016. De ellas fueron expulsadas “solo” 2.205 personas de las 7.597 que habían sido recluidas en los CIES. 9.200 “sinrazones” producidas por decisiones irracionales muchas veces, con las que malsueñan las personas afectadas. Modificamos y pluralizamos el título (“La razón produce monstruos”)  del famoso grabado de la serie “Los caprichos” realizados por Francisco de Goya en 1799. Multitud de animales nocturnos parecen amenazar a un hombre en una confrontación trágica entre la luz y la sombra que domina el grabado. Goya denuncia así  a los poderes de la noche (la ignorancia y el fanatismo religioso propios del Antiguo Régimen) que revolotean amenazantes frente al Conocimiento y la Razón, esos valores de la Ilustración defendidos por el pintor. Un artista al servicio de la denuncia social.

“Sinrazón”. No de otra manera se pueden calificar los empecinamientos para defender medidas como la de los internamientos de los CIEs, que nada sirven para justificar la “sinrazón” de su creación, a la vista simplemente de sus resultados  para el fin que se pretende . O para justificar “las sinrazones” para su mantenimiento y funcionamiento  que tanto están haciendo  sufrir a la gente. Por ejemplo con el desasosiego por la amenaza de una  próxima repatriación y/o por  las condiciones en las que viven las personas sin libertad hasta que esta llegue.Y ante las que se piden alternativas desde muchas instancias.

Según el Informe 2016 de los CIES del SJM, la gran mayoría de repatriaciones no fueron llevadas a cabo desde los CIE. Repito: de las 7.597 personas que habían sido recluidas en ellos, fueron expulsadas “solo” 2.205. Por eso hay preguntas en el informe que estallan en el aire y golpean la conciencia de cualquier lector con dos dedos de frente (o sea razonable): “¿cómo justificar la privación de la libertad de quien no ha cometido ningún delito, cuando dos de cada tres personas recluidas son finalmente puestas en libertad? ¿Dónde queda la idea del encierro como “último recurso” (antes de devolverlo a su país de origen)? ¿Cómo se sustancia toda esa mayoría de repatriaciones que no pasan por el CIE, ni por sus mecanismos de supervisión?”

Estaba haciendo fila en un aeropuerto antes de llegar al escáner para la revisión de mi mochila. Dentro de ella dos cosas que también deposité en la cinta transportadora: una Almohada Inflable para el cuello ante el previsible sueño en el avión y el citado Informe del que os acabo de hablar. Me pasa como a la mayoría (¡gracias a Dios!) y es que subir a un avión me produce un efecto adormecedor casi al momento (exactamente cuando el avión empieza a despegar). Los ojos se cierran por arte de magia y empiezo a  dormir y soñar .

Por eso llevaba la almohada para dormir  y  el citado Informe CIE 2016 del SJM para repasar su lectura para este artículo. Mientras la mochila, la almohada, el informe y las mil pequeñas y cotidianas depositadas en las bandejas  hacían su viaje hacia el escáner, recordaba  una maldad descrita por Eduardo Galeano: Esa  máquina puede ser detectora “de sueños peligrosos para el orden público”. Es decir ¿podrá llegar un día que los escáneres podrán desvelar los sueños depositados en nuestras almohadas o los que  se pudieran extraer de mi cerebro cuando con un cierto pudor atraviese alguno de esos nuevos escáneres que te ven “casi” todo?

Y otro presagio futurista peor: ¿Podrán esas infernales máquinas detectar también los sueños de las personas de nuestros cuadernos, diarios, agendas o , en como en este caso, las de las personas que describe el Informa CIE 2016?

Podrían esas máquinas detectar –y por tanto seguramente prohibir por razones preventivas de orden público-  los sueños de personas que tras un tiempo en el CIE ya están identificadas como posibles sujetos de repatriación o expulsión. Un miedo ya pegado en los anhelos y sueños  de vivir de Josee ya fuera del CIE, que sueña con reiniciar su vida en Europa a donde llegó en patera, para poder trabajar y poder reagrupar con ella a sus hijos y que ahora vive en un centro de acogida. Pero probablemente en sus sueños sigan apareciendo los monstruos irracionales  preguntando las razones que nunca comprendió de porqué  se expulsa a las personas en su situacion . Como en los sueños de Ambroise que recién llegado a España en patera fue ingresado inmediatamente en un CIE junto con personas delincuentes. Protestó con  otros y se negaron a comer. Posteriormente, todos sus compañeros  fueron liberados. El terminó en un albergue  de personas sin hogar. Pero ahora en la calle “malsueña” con otros monstruos que le acechan ahora en la acera. O Mohamed, menor de edad sin pruebas para determinarlo,  que tras  veinte horas en patera enviaron al CIE, donde estuvo un mes. Lo pasó muy mal, tenía miedo, no le gustaba estar con gente mayor o con antecedentes penales. Salió sin ser reconocido como menor. En sus sueños seguro que se le actualizan estas historias monstruosas.

JOSEE, AMBROISE,  O MOHAMED y otros, son migrantes no expulsados, o  “inexpulsables”, que  pasan a engrosar el colectivo de personas que encerradas en centros de extranjeros salen libres y que durante un máximo de dos meses viven atemorizados y sometidos a un limbo legal que les impide rehacer su vida

Las sinrazones para la existencia de  los CIES sin alternativas dignas  que la sana razón evoca (como pide El SJM , otras organizaciones , y los obispos españoles de Migraciones) han provocado  la conversión en la práctica de los mismos como  centros de recepción de inmigrantescon unas estructuras y normas manifiestamente incompatibles con esta realidad. Centros en los que se mezclan, sin mucho criterio, personas recién llegadas, con personas arraigadas y con personas procedentes de prisión. Tres realidades que no pueden tener un tratamiento idéntico, como se pretende por parte de la Administración” según repaso de la lectura citada.

Los CIE sirven a otro fin para el que fueron creados y las razones (“sinrazones”) dadas  producen nuevos monstruos contradiciendo incluso  la jurisprudencia del Tribunal Constitucional. Lo señalan el adjunto a la Defensora del Pueblo, Fernandez Marugán y el catedrático Javier de Lucas en la brillante entrada al Informe: “dos de cada tres extranjeros que han sido internados en los CIE acaban siendo puestos en libertad, lo que acredita empíricamente el fracaso de la finalidad que supuestamente justificaría su existencia (…) esto es, asegurar la expulsión de nuestro país de todos aquellos a los que jurídicamente se debe considerar expulsables” . Se necesitan centros, pero no cerrados, sino de acogida.

Expulsables o descartables. El papa Francisco dijo en Febrero que el principal problema ético del capitalismo en la actualidad es que continúa produciendo descartados para después esconderlos o curarlos y no verlos más”. Similar calificativo al que se recoge en el Informe apoyándose en el desaparecido Zygmunt Bauman:  “Piezas desechables en escenarios de esa nueva industria del desecho humano en la que parecemos empeñados de un sistema sometido a la más radical concepción de un mercado global desregulado que se autodirige por el principio del máximo beneficio…”  Como hace el sueño goyesco de la razón, el miedo, produce monstruos. ” ¿Qué sería del poder sin el miedo que el propio poder genera para perpetuarse?” (Galeano).  Los CIEs son monstruos a plena luz del día que los sueños de la  sinrazón produce. Cuando en realidad la razón de los sueños es que se conviertan en impulso para la utopía,  como señala Miguel González, Coordinador del SJM-España :Nos mueve el horizonte utópico de una sociedad acogedora e inclusiva, donde a nadie se le prive de libertad por carecer de documentación en regla. Creemos que esto último está al alcance de nuestra mano”.

Gracias a Miguel, Pep, Alberto, Santiago… a todos los Colaboradores del proyecto CIE. Habéis puesto soporte a los sueños a los que  muchos aspiramos, con este gran informe del SJM que tanta luz objetiva aporta. No quiero vivir dormido. Voy a soñar despierto para volar hacia un nuevo aeropuerto en los “archipiélagos de la esperanza” de los que habla Javier de Lucas. Y hacia la utopía que apuntáis. Como decía Aute: “Quien no tenga sueños, que se disponga a tener dueños”

P.D. Recomiendo estos  reportajes con los videos correspondientes :

“Dentro del CIE” y la entrevista a Santiago Yerga y El SJM carga contra los CIES con Miguel González

2 Comentarios

  1. FELICIDADES POR TU NUEVO POST JOSE LUIS. Y por todos los anteriores; nunca pongo ni un comentario… ¡hay tanto bueno en Entreparéntesis que los lectores no llegamos a poner comentarios! Tus artículos están super trabajados, documentados, poéticamente redactados y además con corazón. Sigue soñando despierto, nos ayudas muchísimo a no dormirnos, gracias!

  2. No entiendo muy bien cuál es el objetivo de los CIES y a qué tipo de personas se encierra allí, pero desde luego no debería ser el recibidor de “nuestra casa”…

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