Somewhere Over The Rainbow (En algún lugar sobre el arco iris)

En algún lugar sobre el arcoiris / muy, muy alto… / hay una tierra de la que me hablaron / en una canción de cuna.

Esta es una de las letras compuestas por Edgar Yipsel Harburg (Nueva York, 8 de abril de 1896 – Hollywood, 5 de marzo de 1981) ―también conocido como Yip Harburg― un autor  de música popular, que trabajó con muchos conocidos compositores.

Israel Kamakawiwo, profesionalmente conocido como “Bruddah Iz”, un gigante con voz de niño, es el cantante de quien más me gusta su versión de la canción. Nacido  el 21 de Mayo de 1959 en la isla Oahu, y criado en la comunidad Kaimuki en las afueras de Waikiki, donde vivían sus padres, empezó a tocar a los 11 años instrumentos musicales junto con su hermano mayor Skippy. Fue hospitalizado en numerosas ocasiones, y murió afectado de problemas respiratorios derivados de su exceso de peso el 26 de junio de 1997 a los 38 años de edad. Casi siempre llevo esta canción conmigo cuando viajo (al final del articulo).

A muchos de los emigrantes que están arribando a nuestras costas estos días, les habrían cantado en su cuna letras parecidas para arrullar sus sueños infantiles. O se la cantan ahora a sus hijos añorando su tierra.

Según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la cifra de niños ahogados mientras trataban de alcanzar las costas europeas este año asciende a más de 500.

En un viaje de ida a Málaga vi desde las ventanillas del tren un amplio arco iris por tierras manchegas mientras también revoloteaban unos pájaros como queriendo sobrevolar el puente que formaba el arco iris.

Y me puse a tararear la canción ”Somewhere Over The Rainbow”  Una canción interpretada  por Judy Garland , la madre de Liza Minnelli, que guardo desde que la escuché en El Mago de Oz, esa  maravillosa pelicula dirigida por Victor Fleming, y que es uno de los pocos filmes considerados Memoria del Mundo por la Unesco.

“Tender puentes” (acercarse físicamente a la sala de espera que es el norte de Marruecos) fue precisamente una de las propuestas concretas que ofrecieron un grupo de soñadores , en el Encuentro de Frontera Sur en Málaga hacia el que me dirigía recientemente. Los miembros de la Red “Migrantes con derechos” del sur de España y del Norte de Marruecos, se esforzaron  por soñar que Hércules nuevamente acercaba las dos orillas. Para que los niños migrantes pudieran tener rutas seguras donde hacer cuajar sus sueños.

Hay personas que saben construir puentes donde otros construyen muros. Como la Iglesia católica quiere fijándose (fiándose) en un hombre, desnudo y con los brazos abiertos, que hace de su vida un puente indestructible – incluso para la misma muerte – entre el Cielo y la Tierra. Por eso  un extranjero, ¡sí un extranjero!, al verlo morir así hace la gran confesión católica: ¡Verdaderamente este hombre es el Hijo de Dios!

Se trata de un espacio periódico de intercambio, coordinación y reflexión compartida de las distintas Organizaciones eclesiales que trabajan con emigrantes en la Red Migrantes con Derechos (Caritas, CEM, Justicia y Paz, y Confer). Para  mantener  la imprescindible tarea de la sagrada ley de hospitalidad que no sabe de  centros de internamiento como cárceles, sino que pide alternativas a los CIES. Acogida y no cerraduras. Porque la hospitalidad  hace que donde todos los demás ven a un emigrante, los cristianos ven a un hermano. Y en el Islam, la relación de hospitalidad es un derecho y no un regalo, y el deber de darla es una obligación ante Dios. Al fin y al cabo, el cielo, la luz, la primavera, la tierra, el arco iris…todo nos nutre (¡Laudato si’!)  en la Casa Común para quien sabe vivir agradecido sin poner exclusiones ni fronteras.

Algún día pediré un deseo a una estrella / y despertaré muy lejos de las nubes / dejándolas atrás, / donde los problemas son como gotas de limón / lejos, muy por encima de las chimeneas, / ahí es donde me encontrarás.

Mientras tanto… miles y miles de refugiados por todo el mundo recorren los infinitos caminos por tierras y mares sin riberas  que cierran o expulsan de la vida a los hijos de Dios. Y mientras tanto… seguían llegando a España pateras y sobre todo personas, sobre todo hermanos, sobre todo vulnerables… tan vulnerables que sin sitio en la posada se tuvieron que “hospedar” en una cárcel sin inaugurar en Archidona violando incluso la ley de Extranjería.

Y todo ellos en un contexto europeo que no se plantea ningún debate institucional al respecto. Se ha preferido limitar la inmigración por todos los medios (Los CIEs son política migratoria de fronteras aunque estén en el interior)  con mucha sanción y poca acogida.

Ni cárceles inauguradas, ni sin inaugurar. Cualquier identificación de inmigrantes o refugiados con delincuentes es profundamente injusta. Por tanto, más  Centros de acogida temporal y menos CIEs.  Para que el mucho dinero que se gasta en estos (seguridad, suministros, traslados, flete de aviones…) se emplee en otras políticas y medidas de acogida e integración. Evitando sufrimientos inútiles y siendo más eficaces a medio plazo.

Volvamos al encuentro de Málaga y a la cancion:

Nos reuníamos en unas fechas en las que aumentaban – ¡más todavía, Señor!  la llegada de Pateras, al sur y al este de España. 16.010 personas entrando de manera irregular este año; en el mismo periodo de 2016 fueron 6.556. Un aumento del 144% en un solo año. De ellos, las rescatadas han sido 13.544 personas, la mitad que en 2016. Y 21 personas detectadas han perdido la vida intentando alcanzar España desde el mar y otras 90 han desaparecido. Bastante más que las seis muertas y 26 desaparecidas del mismo periodo del año pasado.

Cartagena por ejemplo, ha ofrecido recientemente hasta sus polideportivos para acoger cerca de 500 inmigrantes llegados en 47 pateras. Allí estaba Caritas abriendo puertas y no cárceles. Otras 152 personas han llegado a Motril, Tarifa, Almería, Torrevieja y Lanzarote…Y siguen y siguen llegando  los luchadores de sueños por una vida mejor. La Iglesia no quiere que se conviertan en noticia invisible y reclama rutas seguras y acogida fraterna.

En algún lugar sobre el arcoiris / los cielos son azules / y los sueños que te atreves a soñar  / se vuelven realidad.

Lo trágico son los niños, las mujeres embarazadas, los más débiles y heridos que nos llegan y que se agarran como lapas a los primeros brazos humanitarios que encuentran. Aunque por desgracia otros son abrazados por la muerte. Como los tres últimos en las costas de Ceuta, uno de ellos de un joven casi adolescente

Esta última tragedia  sucedió en la noche. Mientras dormíamos. Mientras soñábamos . Murieron como sombras. Mientras también, quizás, nuestra conciencia duerme.

Pero al alba… ¡resucitarán! Y quizás lo podremos ver… si despertamos. Porque sus hijos y hermanos seguirán llamando. Y cantarán las mismas canciones de cuna recordando su tierra. Y aprenderemos todos,  como quiere el Papa, a conjugar mejor con los hechos, cuatro verbos imprescindibles: Acoger, Proteger, Integrar y Promover.

Si los pájaros vuelan alegremente / más allá del arcoiris… / ¿Por qué yo no podría?

P.D. Quiero dedicar este post a Alberto Ares, Paco Cristobal, Sergio Barciela, Julia García Monge, Jesús Zamora y Emilio José Ciriano… y a todos los que les suceden, acompañan  o trabajan con ellos.

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