Ni los grandes detractores de Internet y las redes sociales pueden negar la fuerte influencia que tiene sobre personas y grupos. De ahí que sea muy interesante dedicar una sesión a la cuestión del ciberactivismo, al compromiso social en la red.

Moderados por el periodista Gumersindo Lafuente, los ponentes de este encuentro son dos: Abraham Canales, de la HOAC, como responsable de comunicación; y Francisco Polo, director de change.org. El primero realizó una presentación muy ordenada y directa de lo que entiende que el mundo digital, no como mundo paralelo sino como parte de la realidad actual, potencia y complementa. De este modo subrayó destacó las características de la presencia de la HOAC en las redes sociales (presencia activa, militante y comprometida, coherente y dialogante), como un lugar más donde desarrollar su identidad y misión con los trabajadores. Abraham expuso los tres momentos en los que han tenido mayor impacto y difusión: la denuncia de la matanza de estudiantes el Kenia, un caso de desahucio, y la campaña de Navidad de este año vinculada a los CIE. Termina su presentación, con mucha honestidad, hablando de retos de futuro para la HOAC en el terreno digital: crear un mayor entorno en redes potenciando el alcance, formar a los militantes para que su presencia sea más coherente y de mayor calidad, mejorar la conversación en los distintos ámbitos que se facilitan, y evaluar su propio trabajo, esfuerzo y presencia.

Por su parte, Francisco Polo comenzó preguntando al “tendido” por aquello que les había traído hasta el seminario y qué querían aprender. Cómo estar, qué capacidad de impacto real tienen las redes, y cómo influye también en esa “nueva persona” que parece que se está formando. Y a partir de aquí inicia su presentación de change.org, como la mayor plataforma mundial de peticiones y apoyos que existe en el mundo, con un funcionamiento fácil y con el objetivo de empoderar a los ciudadanos para que expongan su realidad y sus demandas. Con más de 95 millones de usuarios, el modelo predominante es un no-nativo-digital, mujer de 25-35 años. Una realidad abierta, que parte de la iniciativa del usuario, y aglutina causas diversas. Las religiosas, subrayó, no son predominantes, aunque las motivaciones no se conocen.

Francisco Polo puso en relieve tres puntos por los que internet ha cambiado la forma de cambiar las cosas en el mundo: 1) Rebajar las barreras de participación y liderazgo, dando lugar a un nuevo modelo de líder y personas empoderadas; 2) Nuevas causas y un nuevo modo de afrontar los grandes retos de la humanidad, centrándose más en lo pequeño y lo cercano, ganando por tanto en concreción y aportando soluciones realistas que ofrecen nuevas perspectivas para abordar grandes problemas sociales, que es grande por complejo, por poseer muchas raíces que de esta manera se pueden erradicar; 3) Y la velocidad de los cambios, mostrando que es una presión pública y mediática que realmente funciona y tiene resultados, que responsabiliza a la gente. Estos tres serían los ejes, según Francisco, del nuevo círculo de poder virtual. Termina su exposición contando el caso de Elena Alfaro, en favor de libros de texto reciclables, que consiguió que formarse parte de la nueva ley de educación, y con un vídeo en el que aparecían las personas responsables de éxitos de la plataforma.

Finalizadas las dos presentaciones se abrió el turno de diálogo, con ricas aportaciones en torno a cómo las redes sociales crean comunidades que pueden incrementar el diálogo y la intervención, sobre cómo las personas que están presentes en ellas se empoderan progresivamente y aprenden rápido, y cómo estas iniciativas enseñan también una forma de participación más allá del ocio y del consumo. También se preguntó por la cuestión del nuevo modelo de persona, y cómo la expresión religiosa es más libre, más horizontal, sin control por parte de lo institucional, volviendo al tema del Papa Francisco tratado en el seminario anterior. Otras intervenciones fueron más en la línea de la modernidad líquida, de la crisis y peligros de la red, la presencia de troyanos, o cuestionando el activismo cómodo, de salón. Se destacó igualmente que lo religioso ofrece, en principio, una profundidad mayor que no tienen otros activismos, aunque no se nota especialmente en la red. Respecto a las propuestas de cambio y transformación, se dialogó abordando el modelo de plataforma abierta de change.org, y dónde poner los límites de las intervenciones en la red. Asimismo, si se tiene en estas presencias un verdadero proyecto de cambio, o van al abrigo de los intereses particulares de los ciudadanos.

Un seminario muy interesante e intenso, que creó muy buena sintonía con los asistentes.

[Aquí, noticia de la sesión del seminario en Europa Press. Y aquí, crónica de la primera sesión del seminario Religados 2.0]