Digámoslo claro. El Dinero es el que tiene el Poder. Es el dinero el que dicta las normas. Nosotros tenemos la “libertad” para desobedecerlas, pero si lo hacemos, pasaremos de ser un pueblo con muchos excluidos a ser un pueblo excluido. El dinero se irá del pueblo y con él se irá el empleo, los salarios y nuestra capacidad de compra. En definitiva, como necesitamos ese dinero, obedecemos.

El Dinero, al ejercer ese Poder, establece las normas inclinando el terreno de juego a su favor, consiguiendo así acumular más Dinero. Al que le extrañe esto que cuento, que busque en internet lo que significan las siglas TTIP. Se puede resumir en esta cancioncilla:

 ♪♫ Dinero – Poder – Dinero – Poder, un círculo vicioso que hay que romper  ♪♫

La acumulación de poder en pocas manos es hoy tan grande que nuestra democracia es solo “formal”, incluso aunque consigamos el deseado escenario de que esa democracia sea participativa. La participación solo hace que la “formalidad” sea más “democrática”, pero no que la democracia sea más sólida, ya que no le resta poder al dinero. Aunque algunos digan alegremente que PODEMOS, la realidad es que no lo conseguiremos si no estamos dispuestos a asumir costes importantes.

¡Claro que al final conseguiremos arrebatar el poder al sistema financiero!, como se consiguió arrebatar el poder político a la Iglesia en el siglo XVII, a las monarquías absolutistas en el XVIII, a los odiosos monopolios durante el siglo XIX y al poder empresarial en el siglo XX. Pero tendrá costes y serán importantes.

Nuestra actitud debe ser la de Jesús de Nazaret, Martin Luther King o Gandhi. Seguir adelante sabiendo lo que viene. Como hizo Buda ante el terrible asesino Angulimala cuando rehusó apartarse de su camino. Angulimala, perplejo ante la reacción de Buda, le dijo:

-¿No sabes quién soy yo? Yo soy Angulimala, y puedo matarte sin pestañear.

A lo que Buda respondió:

-¿No sabes quién soy yo? Yo soy Buda, y puedo morir sin pestañear.

Entre las opciones que tenemos hoy para votar veo ciudadanos corruptos amigos de Angulimala, ciudadanos decentes que quieren negociar con Angulimala, ciudadanos armados de valor que quieren luchar contra él y que piensan que pueden derrotarle sin asumir costes… pero no encuentro a Buda por ningún lado.

Nadie nos dice que la manera de luchar contra Angulimala es colocarse en su camino dispuesto a morir. ¡Claro! ¿Qué político o partido puede decir una cosa así? ¿Quién puede pedir el voto diciendo que el sol solo saldrá después de una larga noche?. Y sin embargo, esa es la única manera de derrotar a Angulimala.

Lo dramático es que elijamos lo que elijamos, en cualquiera de las opciones, Angulimala sigue matando, pero siguiendo a Buda no lo hace para siempre. Ejemplos como el de Buda son los que van erosionando su poder, hasta que el mundo entero decide unir fuerzas contra él y entonces… sólo entonces VENCEMOS.