¡Salvemos nuestro barco!

ABDELAZIZ HAMMAOUI. Presidente del Centro Cultural Islámico de Valencia

En una de sus enseñanzas más ilustradas y bellas, el profeta Muhammad (conocido en Occidente como Mahoma) compara a la sociedad humana con los pasajeros de un barco y ofrece las claves para navegar con seguridad y estabilidad, en medio del mar del pluralismo y la diversidad.

Dice Muhammad: “Las personas en esta vida son como los pasajeros de un barco. Unos se instalaron en la parte superior y otros en la parte inferior. Los pasajeros de la parte inferior tienen que pasar por la planta superior cada vez que quieren acceder al agua. Un día dijeron: ¿y si hacemos un agujero para acceder al agua desde abajo en vez de tener que subir y molestar a los de arriba?”

Después de esta escenificación de una realidad social que se repite en todos los tiempos, Muhammad concluye con el siguiente comentario: “Si los pasajeros de arriba dejan que los de abajo hagan ese agujero en el barco, el barco se hunde y se hunden todos. Y si no les dejan hacerlo, el barco se salva y se salvan todos”

He elegido este hadiz (enseñanza del profeta Muhammad) para estrenarme en este blog por dos motivos: (1) Acercar al lector el legado de este importante profeta y maestro, desconocido en nuestros tiempos. Un legado de decenas de miles de enseñanzas, lleno de sabiduría y valores, que deja a toda la humanidad y no sólo a sus seguidores. (2) Ofrecer unas claves desde el Islam para la convivencia y la gestión de la diversidad.

El barco es nuestro barrio, nuestra ciudad o nuestra sociedad. Y los pasajeros de ese barco somos el conjunto de los vecinos y las vecinas, los ciudadanos y las ciudadanas.

Al igual que en el barco objeto de la fábula, cada uno de nosotros ocupa un espacio en la sociedad, tiene un papel, se beneficia de unos servicios y debe cumplir con una serie de obligaciones.

Para el bien y la seguridad de todos, los pasajeros del barco acordaron unas normas y se comprometieron a cumplirlas. Una especie de pacto ético que algunos respetaron y otros antepusieron la comodidad y el interés personal.

Muhammad llama a la responsabilidad de todos los pasajeros y a la protección del pacto de convivencia, para que el barco no se hunda.

¡Cuánta similitud con el mundo real! Muchos son los que, sabiéndolo o no, están haciendo que nuestro barco se hunda. Muchos son los que están viendo el barco hundirse y no hacen nada para impedirlo.

El discurso del odio, la corrupción y el fraude, la manipulación de la información… son agujeros en nuestro barco que pueden hundirlo.

Todo nace de la irresponsabilidad que hay detrás de algunos discursos, políticos y mediáticos, o detrás de ciertos acuerdos y proyectos, y que hacen mucho daño al clima social en el que vivimos, ya de por sí bastante tenso y agitado.

¡Salvemos nuestro barco! Actuemos y hablemos con responsabilidad, antepongamos el interés común y liberémonos del egoísmo. Unámonos contra toda amenaza a la convivencia en nuestra sociedad y paremos todo intento de agujerear nuestro barco.

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