El relevo generacional digitalizará el movimiento feminista

Este Día Internacional de la Mujer vivimos en las calles la consolidación de un relevo generacional que traerá la revolución digital al movimiento feminista.

A las mujeres de cualquier parte del mundo, por el mero hecho de ser mujeres, nos discriminan, ignoran, invisibilizan, infravaloran, acosan, abusan, violan y asesinan. Por eso el pasado 8 de Marzo mujeres de todo el mundo ocupamos masivamente las calles para denunciar la realidad que vivimos y exigir medidas urgentes que acaben con la discriminación de la mitad de la población mundial.

Yo viví la manifestación en Madrid y puedo afirmar que fue espectacular. Todas las que allí estábamos sentimos que estaba ocurriendo algo importante. Un punto de inflexión en la lucha feminista. Un antes y un después. Éramos  muchísimas mujeres, y todas muy distintas. Lo más emocionante es que había muchas mujeres jóvenes. Mujeres conscientes de su capacidad para coger el testigo, para reconocerse en su propia manera de entender el feminismo, para tomar el poder. Una nueva generación de feministas que tiene todos los ingredientes para propiciar la revolución digital del activismo por los Derechos de las Mujeres.

En mi último post reflexioné acerca del paro convocado en todo el mundo con motivo del Día Internacional de la Mujer. Decía que, aunque la propuesta fuera emocionante y se atisbaba un impacto global sin precedentes (y así ha sido), no íbamos a sacar provecho de todo el potencial que la revolución digital pone encima de la mesa (y así ha sido también). Pero la causa feminista ha empezado a aprovechar las oportunidades que ofrecen el Social Media y las herramientas tecnológicas.

Las redes nos permitieron contrarrestar la invisibilización en los medios de comunicación. Pese a ser una manifestación multitudinaria que desbordó las expectativas, muchos medios de comunicación ignoraron o infravaloraron su trascendencia. Las miles de imágenes, videos y proclamas feministas compartidas en distintas plataformas permitieron visibilizar que somos muchas, tenemos poder y no tenemos miedo.

La sororidad se hace más fuerte y se propaga más fácilmente gracias a las redes sociales y a las aplicaciones de mensajería instantánea. El calentamiento de motores del paro de mujeres se gestó en las redes. Existía una sensación de que la movilización iba a ser masiva, al menos desde el mundo virtual. Y la ciudadanía no defraudó y volvió a demostrar que el espacio físico y el digital están plenamente conectados. Que el activismo online y offline se retroalimentan y se necesitan mutuamente.

La viralización de símbolos, himnos y proclamas unifican y fortalecen el activismo feminista a escala global. Las redes nos permiten disfrutar de la resaca del éxito de las movilizaciones, alimentando con ello nuestro poder y nuestras ganas de seguir actuando. Llevo toda una semana descubriendo nuevos videos, fotos y reflexiones sobre lo que ha significado el #8M en decenas de países. Contenidos que demuestran que el movimiento feminista está más unido y fuerte que nunca. Mujeres de Montevideo y Madrid que ponen voz a las mismas canciones. Pancartas que dicen lo mismo en Washington y en Bogotá, pero en distintos idiomas. Mujeres de Gotemburgo que cantan bajo la nieve el ‘I can’t keep quiet’, la canción de Milck que se volvió viral y se ha convertido en el himno no oficial de la masiva marcha de las Mujeres en Washington.

La revolución digital nos permite organizarnos y conectarnos mejor. Construir acciones y movilizaciones globales con un potencial de impacto inimaginable. La nueva oleada de jóvenes agitará el movimiento feminista. Repensará sus tácticas y estrategias y las hará más digitales y con una mayor apuesta por la conectividad global. Porque en los tiempos que corren, la revolución feminista será digital o no será.

Escribir un comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here