Redes por la Justicia – Networking for Justice (Loyola, noviembre 2015)

Por Patxi Álvarez, SJ. Secretario de Justicia Social y Ecología de la Compañía de Jesús. Roma

(Este artículo se publica conjuntamente con Cristianisme i Justícia)

El mundo hoy está profundamente interconectado. Nuestras vidas están influidas por decisiones y hechos que ocurren muy lejos de nosotros. La tecnología, el modo en que opera la economía, los conflictos armados, las decisiones geoestratégicas de los estados, las grandes multinacionales, el crimen organizado o el clima, por poner algunos ejemplos, trazan el escenario en que nos desenvolvemos. Vivimos en un único mundo.

No todos somos afectados por igual. Algunos tienen los recursos para influir en estos fenómenos y beneficiarse de ellos. Otros resultan perjudicados, tal es el caso de los pueblos empobrecidos y las personas marginadas.

Desde el año 1975, la Compañía ha querido no solo llevar un alivio a los más pobres. También ha querido luchar por un mundo más justo. Trabajar por la justicia supone empeñarse por transformar las estructuras que causan exclusión y deterioran el medioambiente. A su vez, conlleva una mirada universal, que supera lo meramente local. La justicia mira al conjunto de la humanidad, desde una opción preferencial por los pobres.

De ahí que en la actualidad nuestra misión de servir a una fe que obra la justicia tenga horizontes globales, como nunca antes. Los retos apostólicos hoy son globales, si bien sus manifestaciones son locales. Mantener nuestra acción dentro de límites nacionales o locales es insuficiente.

La Compañía cuenta con instituciones activas en muchos países y en muchos campos, como el educativo, el pastoral, el social, o los medios de comunicación. Esas presencias nos ofrecen la oportunidad de articularnos internacionalmente para tratar de responder como cuerpo a algunos de estos retos apostólicos globales.

En las últimas décadas, la Compañía ha establecido algunas redes de ámbito internacional. Fe y Alegría es uno de los mejores ejemplos, con una implantación principalmente latinoamericana en el campo de la educación. El Servicio Jesuita a los Refugiados (JRS) es otro caso, pues si bien se trata de una única institución, tiene muchos rasgos que la hacen operar como una red.

Desde el año 2008 se han creado nuevas redes. Entre ellas están las Redes Globales de Incidencia Ignaciana, conocidas como GIAN por sus siglas en inglés. En este momento existen cuatro redes, en torno a cuatro retos apostólicos globales: 1) las migraciones, 2) el derecho a una educación de calidad, 3) la ecología y 4) la gobernanza de recursos naturales y minerales.

Cada una de estas redes reúne obras de la Compañía de todos los continentes. Investigan, intercambian buenas prácticas, identifican objetivos comunes, consensúan mensajes e inciden en marcos internacionales. Son aún muy jóvenes, pero han emprendido un camino necesario y prometedor.

Los grupos de jesuitas y laicos –ellos y ellas– que están impulsando estas redes se reunirán en Loyola en noviembre de este año 2015 para compartir sus experiencias y aprender unos de otros. Quieren reconocer el camino recorrido y recoger algunos aprendizajes para continuar adelante.

Junto a estas redes estará también la Red Xavier, conformada por varias ONG de desarrollo y oficinas de misión de la Compañía. Han colaborado en la respuesta a emergencias humanitarias, en programas de voluntariado internacional y en acciones de incidencia. La Red Xavier ha apoyado a las redes GIAN desde su nacimiento.

El encuentro quiere tener un tono celebrativo y difusivo. Jesuit Networking está ya trabajando para dar a conocer los contenidos del encuentro, así como las actividades de estas redes a través de la página web Networking for Justice. Trabajar en red por la justicia es posible y vale la pena.

Puedes suscribirte al boletín para recibir más información sobre el evento en los próximos días. También puedes ver este vídeo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here