Redes que cambian destinos de continentes

Cuando, supuestamente, el presidente de Chad Idriss Déby presionó para que Senegal expulsara a Makaila Nguebla, periodista y bloguero crítico con el régimen del gobernador chadiano, no era consciente de que estaba echando toneladas de gasolina sobre un fuego imparable que seguramente haya cambiado para siempre el destino del continente africano.

En el momento en el que las autoridades senegalesas dejaron a Makaila rumbo a Guinea-Conakry, las redes empezaron a arder con mensajes de apoyo al bloguero desde decenas de países bajo el hashtag #FreeMakaila. La ciberacción, promovida por el senegalés Cheikh Fall, fue uno de los embriones de Africtivistes’: la “liga de blogueros, blogueras y ciberactivistas africanas por la democracia”, que nació oficialmente en Dakar con el primer encuentro de ciberactivistas africanos que tuvo lugar a finales de noviembre de 2015. Más de 150 personas procedentes de 30 países africanos, y alguno más europeo o estadounidense representando a la diáspora, se dieron cita en este encuentro de tres días que logró en ese tiempo más de seis millones de tuits bajo el hashtag #Africtivistes.

Aunque los ciberactivistas europeos y africanos tienen cientos de elementos en común, como que ambos forman parte de la generación conectada, y que casi todos ellos buscan aumentar la transparencia, apuntalar la democracia participativa y promover una ciudadanía activa y comprometida, los riesgos y las dificultades a las que se enfrentan son radicalmente distintos.

Protesta de activistas parte de #africtivistes

Ser activista en África es oficio solo apto para valientes. Implica tener que enfrentarse a continuos bloqueos de las redes sociales por parte de sus gobiernos, significa estar señalado, amenazada, detenido o perseguida. En ocasiones incluso supone llegar a temer por la propia vida. Por ello, contar con una red como ‘Africtivistes’ es un colchón de seguridad con un poder inimaginable. Como resumió el activista marfileño Cyriac Gbogou en el encuentro de Dakar, “Que cuando un gobierno tenga un problema con un ciberactivista, tenga un problema con toda África y cuando tenga un problema con toda África, tenga un problema con el mundo entero. Porque estaremos interconectados”.

Pese a que en Europa los encuentros de ciberactivistas están a la orden del día, están muy lejos de forjar un movimiento con tanto potencial como el recién generado en terreno africano. África tiene ante sus ojos una oportunidad escandalosa de aprovecharse de la revolución tecnológica para concebir un nuevo destino en este continente cargado de juventud, valentía y mucho terreno que conquistar en materia de democracia y respeto de derechos humanos.

Son muchas las voces, entre las que me incluyo, que consideran que #Africtivistes podría representar la auténtica Unión Africana; una unión puramente ciudadana basada en la igualdad, el respeto, el aprendizaje y el apoyo mutuo.

El 2016 está siendo un gran año electoral en África. Tendrán lugar al menos 17 citas con las urnas en las que los ciberactivistas africanos y el movimiento #Africtivistes tendrán un importante rol que jugar. Desde suelo europeo observaré atenta la revolución digital que removerá los comicios y que cambiará un destino que parecía escrito en piedra.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.