¿Realidad o viral promocional?

La gente que me conoce sabe que, entre otras cosas, soy una apasionada de la tecnología y de las series de televisión, una seriéfila fan absoluta de la revolución tecnológica y de la generación conectada. Es por ello que una de mis obras emblema es, cómo no, Black Mirror, la miniserie británica creada por Charlie Brooker que nos lleva a la reflexión sobre cómo la tecnología está transformando nuestra sociedad y dónde se encuentran los límites a la hora de darle uso. Un terror tecnológico que nos revuelve en episodios como ‘The National Anthem’, reflejo de una situación que podría ocurrir hoy mismo en cualquier parte del mundo, o que nos deja noqueados con White bear, un capítulo que muestra al ser humano en su peor faceta, provocando en el espectador el consiguiente mal cuerpo.

La semana pasada me puse la mar de contenta al enterarme de que Netflix había encargado a Brooker una tercera temporada con 12 capítulos que, a buen seguro, volverán a ponernos mentalmente al límite. Me encontraba buscando información al respecto cuando me topé con varios perfiles en redes que hablaban de ‘Peeple’ como algo tan inverosímil que solo podía tratarse de una campaña viral creada para promocionar Black Mirror. Cuál fue mi sorpresa al comprobar que, desgraciadamente, me encontraba ante algo real que, como suele ocurrir, superaba la ficción.

’Peeple’ es una App que verá la luz a finales de noviembre, definida por su creadora como “un Yelp de personas”. Esta nueva red social nace por tanto para puntuar personas, como ya lo hacemos con restaurantes, bares, o apartamentos de vacaciones, y lo hace en base a tres facetas distintas: personal, profesional y romántica. Seguro que te estás preguntando: ¿pero esto va en serio? ¿Puntuar personas? ¿Así sin más? ¿Sin tener en cuenta las consecuencias de esa valoración? ¿Sin contexto? ¿Sin especificar el momento en el que se puntúa, tras el subidón de un amor repentino o en el despecho más profundo?

Cualquier persona con un mínimo de sentido común sabe que no es buena idea, que una red social de esas características es el nicho ideal para acosadores y abusadores, con el peligro que esto implica. Y por ello la ciudadanía activa se movilizó de manera inmediata contra esta aplicación. Se creó una petición en Change.org exigiendo que no llegara a salir a la luz, e incluso se creó algún perfil de Twitter en contra de Peeple.

Julia Cordray, una de las creadoras, dice que no hemos entendido bien el concepto, y que seguirán adelante con el lanzamiento de Peeple, la app que ha llegado para “lanzar una ola de positividad al mundo”. Sin embargo, sus perfiles de Facebook y Twitter ya han desaparecido, y la propia idea de la app ha sido muy matizada hasta acercarse más a LinkedIn que a Yelp.

Quiero seguir pensando que todo esto es una obra maestra de promoción de la tercera temporada de Black Mirror, que aún no estamos en ese punto de terror tecnológico. Pero si no es así y Peeple no es un viral sino una aplicación que estará entre nosotros el próximo mes, me llena de tranquilidad saber que hay miles de personas vigilantes que se movilizarán en contra de una herramienta destinada a valorarnos unos a otros como seres humanos, como si fuéramos dioses a los mandos de un videojuego.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here