Como ya anunciamos en este blog, el pasado miércoles 2 de diciembre tuvo lugar la tercera edición de #DaTactic, el espacio de formación, acción, evaluación y aprendizaje que utiliza como herramientas los datos, el análisis y las tácticas de redes. Un lugar de encuentro donde la tecnología, la participación ciudadana y el pensamiento colectivo van de la mano con el propósito de alzar la voz en una llamada a la reflexión. En esta ocasión, el objetivo de la acción colectiva era incidir en las elecciones generales del próximo #20D con el fin de lograr que más personas se acerquen a las urnas para votar de manera informada y consciente; es decir, dejando a un lado las ideas preconcebidas o las promesas utópicas e imprecisas propias del campañeo electoral para tomar como guía los programas electorales de los distintos partidos que, pese a su apariencia de papel mojado, resulta que se cumplen en su mayor parte.

Más de 26.000 tweets formulados desde 10.500 perfiles inundaron la red con #El20Decido, el hashtag que resultó elegido por los más de 100 ciberactivistas reunidos de manera simultánea para la ocasión en Madrid, Barcelona y Bilbao, y que fue Trending Topic escalando desde la 6ª a la 1ª posición, en que se mantuvo varias horas.

El interés de la jornada giró en torno al contenido de los programas electorales, por lo que los distintos candidatos a presidir nuestro país fueron interpelados con preguntas concretas con el fin de recabar sus argumentos, identificar sus compromisos o aterrizar las diferentes propuestas planteadas desde sus partidos.

Descubrir si Ciudadanos sigue empecinado en excluir de la sanidad a las personas en una situación administrativa irregular, de qué manera piensa el PSOE acabar con los paraísos fiscales, qué parte del presupuesto piensa PODEMOS destinar a ayuda humanitaria, cómo va el PP a luchar contra la pobreza infantil o en qué va a consistir la reforma de la Constitución que propone Unidad Popular, fueron algunas de las cuestiones que se lanzaron repetidas veces desde las redes.

Pese a que todas estas inquietudes fueron trasladadas tanto a los candidatos como a personas relevantes de sus formaciones, e incluso a los perfiles de los propios partidos, ninguna de las candidaturas que se juegan celebrar la Nochebuena en Moncloa se dignó a contestar a la ciudadanía. De nada sirvió ser Trending Topic, contar por miles a las participantes, o sumar a la acción a algunos influencers y líderes de opinión. Se trataba de una acción sin marcas, sin logos, sin organizaciones detrás; una acción eminentemente ciudadana, lo cual parece relegarla a una categoría inferior de cara a nuestros políticos.

Estamos viviendo una campaña electoral en la que los candidatos confunden acercarse al pueblo con desnudar su alma en todo tipo de espacios televisivos, siempre que estén programados en prime time.Olvida las propuestas concretas, no menciones lo que llevamos en el programa electoral; eso a la gente le da igual. Lo que importa es que se te vea campechano, saliendo de excursión por la montaña, dando una colleja a tu hijo mientras comentas un partido de la Champions, moviéndote al ritmo de una coreografía de moda o haciendo gorgoritos a lo Silvio Rodríguez”.

Vivimos en ese país en el que nuestros candidatos contestan antes a dos marionetas de felpa que a la ciudadanía, y eso es algo que me produce escalofríos. La estrategia de las distintas candidaturas durante el pasado miércoles ha sido, cuanto menos, poco inteligente. Bastaba con contestar a un par de interpelaciones y diferenciarse del resto, pero prefirieron ir todas a una e ignorar la voz ciudadana.

Mientras llega el #20D y me empeño en decidir de manera informada y consciente a quién votar, no dejaré de pensar en qué tiene Bertín Osborne que yo no tenga, y por qué a él sí le contestan todos los políticos.