Por Abdelaziz Hammaoui

“Yihad” es uno de esos términos que mucha gente utiliza a diario sin saber su verdadero significado, entre ellos algunos profesionales y académicos. A todos nos suenan las palabras “Yihad”, “Yihadista” o “Yihadismo” y nos llegan vinculadas a imágenes espeluznantes y acontecimientos aterradores.

Pero quien haga un esfuerzo mínimo de investigación y recurra a las fuentes reconocidas para buscar una definición correcta de la palabra “Yihad”, se dará cuenta de que el uso actual común no tiene nada que ver con el significado real de esa palabra.

Para llevar a cabo esta tarea, necesitamos consultar un diccionario de la lengua árabe y un par de libros de la biblioteca islámica. Así de fácil, y con este pequeño esfuerzo nos ahorraremos mucha confusión y evitaremos ser víctimas de la manipulación.

En lengua árabe: “Yihad” es un sustantivo árabe derivado del verbo “Yahada” que significa “realizar un esfuerzo máximo y de forma continua”.

En las fuentes islámicas: En ninguna de las dos fuentes oficiales del Islam, el Corán y la Sunnah (enseñanzas del profeta Mohammed), se define “Yihad” como guerra santa, ni terrorismo ni mucho menos. De hecho, la guerra en todos los textos islámicos es vista como un mal y una desgracia, y nunca como algo sagrado.

“Yihad” se define como esfuerzo y empeño máximo para agradar a Dios, servirle y seguir sus enseñanzas en todo momento. Dicho de otro modo, el esfuerzo de seguir la verdad, hacer lo correcto y defender lo justo. Para simplificarlo aún más, podemos decir que “Yihad” es el esfuerzo que hace cada uno para ser cada día mejor persona.

Evidentemente, se trata de una lucha diaria y dura, pero es una lucha para construir y no para destruir, para dar vida y no para quitarla, para sembrar esperanza y amor, no odio y terror.

Los campos de la “Yihad” son todos los campos de la vida: educación, trabajo, familia, sociedad, política, economía… etc. En cualquiera de estos campos, hay quien lucha diariamente para defender una ética y vivir con valores humanos. Hay quien aspira a ser mejor ciudadano, mejor madre o padre, mejor trabajador o mejor estudiante, ése es un “Yihadista”.

Practica la “Yihad” quien se levanta por la mañana y se va a trabajar para ganar de forma lícita el sustento de su familia.

Practica la “Yihad” quien está en un laboratorio investigando soluciones para que los demás tengan una vida más cómoda y más feliz.

Practica la “Yihad” quien defiende la solidaridad, la justicia social y la igualdad; y siembra las semillas de la armonía y la paz en nuestro mundo.

La Yihad, en muy pocas ocasiones, puede tener la forma de lucha armada, como cuando un pueblo es atacado por alguien que llega para robarle sus riquezas e invadir sus tierras. En este caso, la “Yihad” no es más que el derecho legítimo de defender su honor y su patria, es una defensa y no un ataque.

 La Yihad más importante es la mejora personal y la lucha espiritual contra el mayor enemigo, según el profeta Mohammed, el ego humano.