Prólogo

A la memoria de Cherif Selim.

De las lenguas del judeo español la Jaquetía es la que siento más próxima. Se hablaba en el Norte de Marruecos y es una lengua, como todos nosotros, mestiza. Español del S.XV, árabe y hebreo. Hay un magnífico libro de Ángel Vázquez, La negra Perra de Juanita Narboni, que la convierte en obra literaria actual. Para mi que soy escritora de varios orígenes, al leer ese libro fue cuando tuve conciencia de mi principio. He escrito varios libros. En Tetuán cuento algo de las palabras en Jaquetia y de las personas que las decían. Cada uno tiene su preferida.

En estas breves notas es imposible recoger su riqueza. Pero he querido extraer un breve texto en el que hablaba del origen de la palabra Jial. Es una palabra que decimos con cariño. Pregunté por su significado a Cherif Selim, el traductor de Angel Vázquez al francés y un gran experto del autor. De mi encuentro escribí lo siguiente:

“Hay una palabra que suelo usar, es Jial (espero que las jóvenes de la segunda generación de fuera del Norte de Marruecos no se enfaden por descifrarla). Me gusta porque es una palabra cómplice. Jial decimos de alguien atractivo, entre chicas, con mi hija o amigas cuando se acerca un joven o un hombre atractivo decimos que jial y nos reímos sabiendo que él no va a entender y que esa es una clave secreta. Jial es inocente, no busca más que esa complicidad infantil casi entre quienes la decimos y que nos remite a otro lugar y otro tiempo.

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En algunos diccionarios consultados no encuentro el porqué del sentido que le damos, así que pregunte a un gran amigo, Cherif Selim, el traductor al francés de Juanita Narboni que me ha hecho el inesperado regalo de traducir Déjalo ya volveremos al francés en cuartillas únicas a máquina. Cherif me acaba de enviar la respuesta por medio del email de una librería de Tánger (él no usa correo electrónico ni móvil ni ordenador, es alguien que mantiene independencia de la red, no ha caído en sus redes); una definición precisa de la palabra:

“Jiyal proviene de la raíz J.Y.L que da Jayal (imaginación), Jayl (caballo) la traducción exacta seria “ser de ensueño”, “lo mejor que pueda imaginar”; también se traduce como “apariencia” impresión buena o mala que proyecta uno. No cara ni rasgo.”

Me lo envía en un archivo añadido, una carta escrita a mano, creo que lo que escribo corresponde, si no lo entiendo mal, a lo que me escribe. Así Jial es algo más claro. Sea cierto o no es algo de la apariencia, de lo proyectado, no deja de explicar mejor el sentido de la belleza que ninguna otra palabra.

Cherif, amigo de la cultura sobre todo, es un ejemplo del encuentro que pudo ser.

Leo en Aita Tetuán:

“A mi pregunta de si le gustaba nuestra tierra contestó que le agradaba porque en ella todos los hombres se trataban de tú (…) y porque el Islam y el Israel practican su fe sin estorbarse el uno al otro.”

Recientemente he recibido la triste noticia de su desaparición. Por eso he querido recordarle en este libro dedicado a la memoria. Es importante el conocimiento, el estudia. Pero nada sabríamos sin el esfuerzo de quienes dedican su vida a trasmitirlo. Gracias a editores, autores, a esfuerzos como este, las generaciones futuras seguirán enriqueciéndose con palabras ricas en historia. Cada una de ellas merecería un museo.

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Imagen: guias-viajar.com/viajes-marruecos/consejos-visitar-tetuan/

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