¿Cómo prevenir la captación de adeptos al Estado Islámico?

Uno de los factores más importantes a tener en cuenta a la hora de prevenir el terrorismo es el del proceso de captación de los futuros activistas. Desde el surgimiento del Estado Islámico, una de las mayores preocupaciones de los responsables de la seguridad internacional ha sido la de atajar el flujo de extranjeros que se enrolaban para combatir en Siria e Irak, o para cometer atentados fuera de esos dos países, en las filas de ese ente o seudoestado que se ha autodenominado Califato universal.

Para esa prevención hay que conocer las causas del terrorismo y las motivaciones que conducen a que determinadas personas lleguen a perpetrar atentados terroristas o alistarse para combatir con la brutalidad que lo hace el Estado Islámico (Daesh). Las causas de este fenómeno son múltiples y complejas. Por eso, limitar sólo a causas religiosas los estímulos para pertenecer a esa organización es hacer un análisis muy parcial y, por tanto, insuficiente para eliminar la amenaza del Estado Islámico.

No cabe duda que el componente religioso constituye un soporte importante para la actuación bárbara de esas personas, que pueden llegar hasta acabar con su propia vida en sus acciones violentas. La manipulación de los textos sagrados produce una visión radical simplista que conduce a considerar enemigos a todos aquellos que no comparten esa visión extremista y, por consiguiente, a justificar su eliminación. Los captadores del Estado Islámico, a través de una propaganda bien planificada, producida y difundida, saben preparar esa interpretación interesada del Corán.

Esta confrontación con el Estado Islámico no es un choque de civilizaciones, no solamente porque la mayor parte de los atentados y los combates los realizan contra los propios musulmanes, sino porque la gran mayoría del Islam condena esa forma violenta de actuar por considerarla contraria a la doctrina del Profeta Mahoma.

Fuente: elaboración propia
Fuente: elaboración propia

El factor religioso entra en juego una vez se ha desarrollado el proceso de radicalización. Una gran mayoría de los captados por el Estado Islámico proceden de ambientes desligados de las prácticas religiosas o, simplemente, desconocen los textos sagrados y lo que significa el Islam. Eso hace mucho más fácil el adoctrinamiento. Si tuvieran alguna formación ecuánime y equilibrada de lo que significa ser musulmán, seguramente, no actuarían de manera violenta.

Si Al Qaeda proporcionaba altruismo religioso, ascetismo guerrero y vida sencilla, el Estado Islámico se ha modernizado en lo que a captación se refiera. A sus futuros combatientes o terroristas les ofrece aventura, poder personal, sentido de sí mismo y de pertenencia a una comunidad, y hasta sexo y dinero. Ya no se trata de una utopía, sino de algo real: participar en un estado que dispone de un territorio en el que se sienten héroes. Una propaganda que resulta muy eficaz para atraer a jóvenes vulnerables.

¿Por qué algunos jóvenes se enrolan en el Estado Islámico? Seguramente, fruto de una crisis personal: marginados o auto marginados, frustrados, idealistas o aventureros. No hay un perfil que los defina, algunos ya tienen anteceden por actos violentos en las sociedades en las que residen, han tenido problemas con las drogas o viven en familias desestructuradas. Solo se puede encontrar un denominador común: son jóvenes en su gran mayoría (especialmente las mujeres captadas) y, por lo tanto, más vulnerables a la manipulación.

Algunas medidas como las de los bombardeos contra el Estado Islámico pueden resultar insuficientes e ineficaces, incluso contraproducentes, por no atajar la raíz del problema y por provocar más reacciones de odio. Contra la barbarie terrorista, se deben encontrar soluciones que actúen sobre las causas del terrorismo. Y una de esas soluciones pasa por contrarrestar la captación.

Ese proceso de captación se desarrolla en un contexto estructural que puede producir radicalización apoyada en el fundamentalismo religioso, lo que conduce al extremismo en el paso siguiente, para acabar en la violencia, el terrorismo y la guerra.

Para ello, hay que desarrollar la prevención sobre los más vulnerables con medidas como:

  • Eliminar las causas estructurales que pueden conducir a la violencia
  • Educar para la comprensión y respeto de la diversidad religiosa y cultural
  • Trabajar para la integración de las minorías en las sociedades en las que habitan

 

Photo Credit: <a href=”https://www.flickr.com/photos/47130629@N04/18001347908/”>khalid Albaih</a> via <a href=”http://compfight.com”>Compfight</a> <a href=”https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.0/”>cc</a>

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