Estamos otra vez en plena recta final de campaña electoral. Ya seas de las que viven este déjà vu con hastío, resignación o ilusión, lo que está claro es que estas nuevas elecciones nos ofrecen una segunda oportunidad. A la ciudadanía que acudirá a las urnas, para reafirmarse o cambiar su voto, y a la clase política, para mejorar programas electorales y ganar más adeptos con sus discursos.

Como generación conectada volvíamos a tener una ocasión única para poner en valor los programas electorales, el único “precontrato” que los partidos firman con la ciudadanía antes de investiduras negociadas, y que se cumplen en un porcentaje mayor al que se piensa el imaginario colectivo. Con este fin Madrid y Barcelona albergaron el pasado 8 de junio una jornada presencial de formación y datactivismo que combinó datos, tácticas de redes y una acción coordinada en social media para conseguir que los partidos políticos se comprometieran públicamente con políticas más justas que acaben con la pobreza y la desigualdad en España y en el mundo.

El hashtag escogido por el comité organizador fue #PoletikaVigila, refiriéndose a la vigilancia que se da desde esta herramienta de presión política y de información ciudadana que nos traía ese mismo día las valoraciones de los programas que PP, PSOE, Podemos, Izquierda Unida y Ciudadanos llevan a las elecciones del próximo domingo. Casi 100 personas se juntaron para disfrutar de este evento que volvía a colocar los programas electorales en el punto de mira con más de 9.000 tuits procedentes de casi 3.000 usuarios únicos.

Una de las estrategias más ejecutadas fue la interpelación a los candidatos de los partidos mayoritarios con el fin de rescatar compromisos firmes con la defensa de políticas públicas. La explosión de redes como Snapchat, Persicope o la recién lanzada Facebook Live nos demuestran cada vez más que el video en vivo está de moda y que el lenguaje audiovisual y el video marketing han venido para quedarse. Por eso, tras varias horas en las que los tuits parecían caer en saco roto, optamos por empezar a interpelar a través de los 30 segundos de video que nos ofrece Twitter.@zinniaqc haciendo un vídeo para Albert Rivera

De los cuatro hombres que se quieren mudar a la Moncloa solo Pedro Sánchez (o su Community Manager al menos), contestó esa misma mañana a las preguntas formuladas, en un gesto que le acercó a la ciudadanía y me hizo dejar de preguntarme qué tiene Bertín Osborne que no tenga yo. Pedro Sánchez se comprometió a llegar al 0,7% y reconstruir la política pública de Cooperación al Desarrollo en un tuit que se ha quedado grabado para siempre, por mucho que borremos la caché. Al igual que ha quedado registrado el mutis por el foro que hicieron Albert Rivera, Mariano Rajoy o Pablo Iglesias.

La revolución tecnológica nos ha dotado de eficientes herramientas que permiten a la ciudadanía mejorar su labor de vigilancia a la clase política. Somos muchas las personas que estaremos siguiendo de cerca al nuevo Gobierno. Velaremos por el cumplimiento de sus compromisos, recordaremos las promesas que se hicieron en campaña y, sobre todo, presionaremos para no permitir que el incumplimiento constante de lo prometido quede impune. Y esta auditoría ciudadana permanente debe ser tenida muy en cuenta y temida por quienes ostenten el poder, sean quienes sean. Porque #PoletikaVigila, pero la ciudadanía también.