Plou al cor (llueve en el corazón)

“De vegades plou al cor  sense pressa ni repòs” ( a veces llueve en el corazón sin prisa ni reposo) dice Joan Manuel Serrat, en una canción que conecta con mi sentimiento en estos días postveraniegos.  El desencadenante  fue el atentado del 17 de Agosto en Barcelona. A partir de ahí se han ido sucediendo otros hechos: el ¿posible, probable, imposible, improbable, reprimible, reprobable, exigible, execrable? referéndum en Cataluña y su desgraciada gestión . La competencia en testosterona de los presidentes de Corea del Norte y Estados Unidos que si no fuera porque nos puede llevar a una guerra nuclear total, sería el argumento de una ópera bufa. Los resultados de la extrema derecha  en una Europa que sólo consigue ser más creativa en la erección de  nuevas fronteras.

Una sensación de fatalidad y pesadumbre impregna el ambiente. Una sensación que  tiene algo de noventayochista ,pero sin la rama verde del olmo seco que auguraba el célebre poema machadiano: En las calles se ven caras largas, expresiones de preocupación, puñetazos sobre la mesa, se escuchan mensajes de otros tiempos, adhesiones inquebrantables, se ven banderas esgrimidas contra otras banderas…”Huelo la guerra”, me decía una profesora en una conversación por skype refiriéndose a Corea del Norte

¿De verdad que no es posible soñar en este otoño que acaba de comenzar “otro milagro de la primavera”? (obviamente no de la primavera del “Cara al sol”). ¿De verdad que no hay nada que merezca ser rescatado antes de que se tire todo por la borda? ¿De verdad que lo hay lugar para matices y recosidos? ¿Tenemos que dejar que charlatanes mediocres y bobalicones ignorantes pesquen en nuestras emociones y se hagan con el control de nuestro destino? ¿Quien es capaz de denunciar que el rey, los reyezuelos de nuestro tiempo están desnudos”? Más aún ¿quién, quiénes son capaces de acompañar esa denuncia?

Es tiempo, hoy más que nunca, de reivindicar infatigablemente el discurso del matiz, de la sensatez, del recuerdo de lo bien hecho, de la recreación, de las segundas, terceras, cuartas y quintas oportunidades. Tiempo de desvelar lo falaz y desenmascarar a los falaces , porque como bien dice el Corán:

“Lo falso ni crea ni recrea”

 

 

 

 

 

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1 Comentario

  1. Gracias Emilio : Aprovechemos el otoño antes de que el invierno nos escombre; entremos a codazos en la franja del sol y admiremos a los pájaros que emigran. (M. Bedetti)

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