Te contamos qué son los perfiles falsos en las redes sociales, cómo actúan, cómo identificarlos y algunos consejos para protegernos de ellos. ¡Infórmate!

Internet tiene muchísimas cosas buenas de las que podemos aprovecharnos: información por doquier, facilidad para realizar ciertos trámites, cercanía a otros, inmediatez en la comunicación, etc., pero, lamentablemente, tras esa capa de avance tecnológico sin precedentes, también se oculta un lado oscuro del que debemos estar prevenidos y ser capaces de identificar.

Las redes sociales constituyen unos espacios en los que ciertas personas aprovechan su facilidad de acceso y uso para llevar a cabo todo tipo de actitudes no precisamente dignas de elogio. Solo tenemos que ver las noticias para ver cómo multitud de pederastas utilizan estas redes para extender sus garras sobre confiados y curiosos menores.

También encontramos el caso de cómo el terrorismo internacional capta en las principales redes sociales a nuevos militantes y milicianos para unirse a filas y llevar a cabo su peculiar guerra santa (que por cierto, ni es guerra, ya que son ataques indiscriminados realizados con el simple objetivo de hacer daño, ni es santa, pues la santidad es sinónimo de bondad, y en esos ataques si algo brilla por su ausencia es la bondad).

Tal vez los casos de pederastas y de terrorismo internacional sean un poco extremos, pero aún rebajando nuestra pretensión a casos más simples, encontramos un patrón que se repite de un modo bastante frecuente: los perfiles falsos.

Veremos a continuación las distintas categorías de usuarios que podemos encontrar a lo largo y ancho de Internet, en función de cómo utilizan estos perfiles ‘fake’.

Categorías de perfiles fake

  • Quien se esconde tras un perfil falso para atacar: son fáciles de identificar, ya que sus posts o tuits suelen estar cargados de insultos y desprecios. Revisando sus muros o timelines resulta difícil encontrar un motivo más allá de un cultivado odio hacia todo y todos para mantener semejante actividad
  • Quien se esconde tras un perfil falso para decir lo que no es capaz o no quiere decir públicamente: en este caso, las redes sociales suponen una válvula de escape, una oportunidad para poder expresar públicamente opiniones que, bien por miedo, por incapacidad o por las circunstancias del entorno que rodean al usuario, no puede o no se atreve a exponer dando la cara. Aquí podemos encontrar también distintas motivaciones: quien lo utiliza como alivio y en parte es una forma de envalentonarse, y quien lo utiliza por cobardía para poder sentirse siempre dentro de su zona de confort
  • Quien se esconde tras un perfil falso para dar rienda suelta a su ingenio (a veces con humor, a veces con mal gusto): son los típicos perfiles que en todo momento tiran de creatividad, capaces de generar multitud de interacciones por parte del resto de usuarios, pero que en muchos casos destilan cierta arrogancia e incluso indiferencia, especialmente cuando sus mensajes pueden causar daño a otras personas. Es justo decir que existen también perfiles que tienen como única meta sacar una sonrisa a los demás
  • Quien se esconde tras un perfil falso para mostrar su lado más generoso y altruista: afortunadamente también los hay quienes, bien por no destacar o porque simplemente desean cierto anonimato, desarrollan a través de sus perfiles falsos una fantástica labor en defensa de una causa que consideran justa. Suelen compartir frecuentemente noticias o recursos relacionados con su inquietud con el fin de ‘evangelizar’ a otros y ser capaces de atraerlos a su causa
  • Quien se esconde tras un perfil falso para obtener beneficios de forma fraudulenta: son cuentas que se utilizan para llevar a otros usuarios a páginas web que generan contraprestaciones económicas a los duelos de estos perfiles falsos. Suelen jugar con atractivos mensajes que cautivan a los incautos y en ciertas ocasiones incluso les sacan dinero

Podríamos decir que no están todos los que son, pero sí son todos los que están. Esta lista podríamos extenderla hasta el infinito si indagásemos en más características de estas cuentas, pero como una primera aproximación podemos considerarla suficiente.

Consejos para protegerse de perfiles falsos

Y ahora la gran pregunta: ¿cómo identificamos estos perfiles ‘fakes’? O más importante aún: ¿cómo podemos defendernos de estos perfiles falsos?

Algunos son fáciles de identificar porque utilizan de una manera evidente avatares que indican claramente el carácter fake de la cuenta. Sin embargo, hay otros que cuidan mucho ‘el estilo’ y elaboran minuciosamente una falsa identidad con la que poder moverse con cierta tranquilidad por Internet.

Posiblemente los siguientes consejos no solo sirvan para perfiles falsos, sino para una convivencia segura en las redes sociales. Si ayudan a una mejor comunicación e interacción, nos daremos por satisfechos. Ahí van:

  • No es cuestión de desconfiar a las primeras de cambio, sino de ser cautos. Si hay algo que huela mal, conviene indagar. E incluso aquí debemos tener cuidado, pues como ya hemos dicho, existen perfiles que tienen tras ellos una cuidada estrategia de creación de ‘bio’
  • Nunca hagas clic en un enlace si no estás plenamente seguro de que sea confiable. Lamentablemente, el uso de acortadores de URLs (tipo bit.ly) han facilitado la extensión de prácticas maliciosas, dirigiendo a los usuarios a granjas de virus o a páginas destinadas a suplantar la identidad de los mismos (phishing)
  • No entres en discusiones innecesarias que no llevan a ningún sitio. Cuando veas que alguien aprovecha la mínima oportunidad para atacarte, abandona. Y si se pone pesado, siempre tenemos la opción del bloqueo
  • No ansies tener muchos seguidores o ‘amigos’ virtuales. Es bueno tener contactos y conocer a gente interesante, pero es importante que tengamos claro que Internet no suple las carencias de la vida real, o al menos no todas