Participación política y redes sociales

Una de los grandes asuntos que definen la democracia es la participación política. Esto es, la implicación en los temas que afectan a todas las personas (vía política) y no meramente a uno mismo (vía egoísta). Y, siendo cierto que las redes sociales permiten una participación grande y populosa en estos asuntos, ¿en verdad esto es participación democrática?

  1. Participación democrática y opinión no son lo mismo. En las redes sociales, en la mayor parte de los casos y salvo excepciones muy significativas, lo que se produce es una mera opinión. La palabra tiene el poder de actuar y provocar que otros actúen, pero las redes sociales se limitan a este ámbito.
  2. Las opiniones comunes y los hahstag. Los #hahstag definen lo más popular, lo que más ocupa la mente de determinadas personas (que probablemente no sean -con perdón- las más importantes, ni más valiosas) en un periodo muy concreto de tiempo. Que muchas personas hablen del mundial no significa, ni de lejos, que sea la gran preocupación ni el asunto más imparte. De hecho, muchas personas usan la red para disiparse, dispersarse, distraerse de su propia vida.  Es decir, una estadística de #temasImportantes no dicen en verdad #LoQueMásNosPreocupa ni #LoMásImportante.
  3.  El último día. Vivimos en las redes de los temas del momento. Es verdad que algunos temas que aparecen como relevantes son esenciales. Pero nuestra memoria no soporta tanta importancia y lo que causan son olvido. En esto son especialistas algunos grupos que, a costa de sacrificar el tema del día en aras de un asunto mayor, son capaces de programar su activismo a largo plazo socavando la opinión pública, haciendo que sus temas sean importantes cada cierto tiempo conquistando opiniones progresivamente a base de que sean relevante y apoyadas por la opinión general.
  4. Participación política contra pública. No es lo mismo. Una cosa es preocuparse de lo común y otra, muy diferente, estar a lo que salta en el momento y es noticia (bárbara, en la mayor parte de los casos) hoy. Lo trágico es que “lo de hoy” que parece despertar conciencias, en breve pueda quedar en nada. Esto es lo peor de todo, porque crea a la larga una enorme indiferencia y desafección de lo esencial. Cuando muchos aprenden que están respondiendo a “lo de hoy” en lugar de preocuparse por la vida, en realidad desatienden lo mejor. Es, en el fondo, una realidad perdida. Por desastroso y desesperante que resulte, todo parece una escuela terrible de “marketing” y “publicidad” en donde la difusión y el alcance dice qué es lo mejor, que “los muchos” desconozcan qué es en verdad el bien y lo mejor.
  5. El sentido crítico digital. El resumen del sentido crítico pasa por seleccionar bien las fuentes, como si las fuentes fueran la panacea y el oráculo de Delfos. Más bien, diría yo que el sentido crítico pasa por la pregunta continua e incomoda sobre lo que escucho. Lo cierto es que las redes sociales impiden la reflexión sobre un tema en concreto y la búsqueda de información pausada y crítica sobre el mismo. Con lo cual todo deviene, a la larga, en la influencia de unos pocos seres y medios sobre el conjunto. Personas concretas desvelando, eso sí, que los medios son sólo canales con la intención de congregar adeptos en torno a ellos para que escuchen día tras día lo mismo, lo único.
  6. Un caso concreto. He visco cómo en los últimos días se alababa mucho la figura de la presidenta de Croacia. Es fácil encontrar en los medios a la presidenta de Croacia por su actitud en el #MundialRusia2018. Fútbol y poco más, que pasa a la primera plana de muchas redes en diversos idiomas. Por  no hablar de lo que estaba sucediendo al mismo tiempo con la visita de #TrumpPresidenteEEUU por Europa. Todo junto, pero qué es lo importante. Se alaba la presidenta de Croacia por su austeridad y su gran expediente, sin contrastarlo con sus políticas reales y concretas. En definitiva, ¿dónde queda el sentido crítico? Los más activistas ven en esto un caso para alabar algo sin preguntarse por la realidad.
Puede interesarte:  Merlí y el arte de la filosofía

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.