¿Debería el Papa Francisco un perfil en Facebook? Francisco en Facebook. Abrirse un perfil en todas las redes sociales es tarea casi imposible. Si buscas en Google el listado completo de redes sociales te aparecen recopilaciones de ¡las 30 o 50 más usadas en el mundo! Como en tantas otras cuestiones, funciona por ámbitos, por países, por regiones, por lenguas.  Pero lo que está claro es que Facebook, Twitter, YouTube dominan ampliamente el espacio digital. Además llevaría un tiempo enorme -para los equipos de comunicación- estar atentos en todos los frentes.

Como sabemos, actualmente el Papa tiene dos perfiles propios oficiales en redes sociales. Está en Twitter en distintas lenguas como @pontifex (en español con 12.250.000 seguidores) y en Instagram como @Franciscus 3.265.000 seguidores). La diferencia salta a la vista. Sabemos que en Twitter es él personalmente quien escribe los mensajes y su equipo los publica y gestiona. Pero de su cuenta de Instagram sabemos poco de cómo es la selección de imágenes.

Francisco en Facebook

Pero, ¿qué ocurre con Facebook? Alguno se planteará que el Papa descuida esta red social, siendo la más importante del mundo. Sin embargo, no es así. Su presencia es masiva y multitudinaria. El gran problema es que cuando no hay un perfil oficial, otros rápidamente lo ocupan en su nombre. Por ejemplo:

  1. Es figura pública. Un espacio creado y referido a pildorasdelafe.net, con más de 2 millones de seguidores, sin duda atraídos por la foto y el nombre. En el que se publican sistemáticamente los contenidos de su web. Muchos de ellos sobre Francisco, pero “a su manera”. Mucho me temo que esta apropiación de la figura del Papa sea leídos por muchos como canal oficial, sin serlo.  Más perfiles como figura pública. Con diferentes nombres encontramos que ha sido registrado como @PapaCercano, @FranciscusPP entre otros.
  2. Es causa. Otra de las posibilidades de Facebook es abrir causas, normalmente objetivos, tendencias, proyectos. Muy vinculados con ONG, fundaciones. Pues también encontramos Francisco aquí, abierto por el Movimiento de Vida Cristiana. Actualizado con relativa frecuencia, siempre con un Meme uniformado, presenta una frase del Papa con un mensaje. Son frases espirituales, de las que no se cita la fuente precisa.
  3. ¡También es una comunidad! Francisco da para mucho y todos encuentran su sitio. ¡Esta página está en venta! Lo puedes leer. Lo que hace es recoger los distintos tweets que el Papa publica en una foto. Pero también tiene página web. Y en Facebook aparecen muchos comentarios y actividad.
  4. ¡Grupos públicos numerosísimos! Pero sin muchos participantes la mayor parte. Si buscamos directamente “Papa Francisco” aparecen varios con bastante actividad, en los que distintas personas publican mensajes del Papa en distinto formato: imágenes, vídeos, post… Suelen exigir “revisión por parte de un moderador”. Pero encontramos de todo: frases bonitas, post que no tienen nada que ver con el Papa salvo la espiritualidad cristiana, propuestas, vídeos de estéticas variadas… ¡Y mucha interacción en los contenidos, aunque no tengan nada que ver directamente ni con la persona de Francisco, ni con lo que hace, ni con lo que dice, ni con su agenda!
  5. Personas y personas concretas. Miles de personas comparten directamente en sus perfiles homilías, fotos, encuentros, vídeos. Esta presencia, mucho más relevante que toda la anterior, es la auténticamente significativa y la que hace viral en ocasiones al Papa Francisco. De este modo, dicho sea de paso, nadie se apropia de ninguna identidad, sino que se da voz desde lo propio.
  6. ¿Algún medio oficial en Facebook? Cuando buscamos “Papa” o “Papa Francisco” no aparecen, pero existen. Son las agencias de comunicación, medios también por tanto que filtran información pero que se ciñen muy especialmente a la agenda del Papa, como: L’Osservatore Romano,  News.va Español y  Agencia Fides. Están, pero no son visibles en una primera búsqueda.
  7. ¿Algo más? ¡Por supuesto! ¡Todos los anteriores no le critican! A nadie se le escapará que tiene detractores por todos lados. Si haces otras búsquedas también encuentras resultados. Pero son tan evidentes sus intenciones y punto de partida (como en los anteriores probablemente) que en seguida hacen sospechar. Por lo menos se dejan ver y lo hacen a leguas. No debemos olvidar que por la red corren, bajo apariencia de bondad y con un bonito mensaje, otros mensajes más aceptables que en absoluto se dejan notar tan rápido.

Conclusiones

  1. Francisco es una figura pública, controvertida en la misma Iglesia. Lo mismo que ha sucedido siempre, también con sus inmediatos predecesores, más presentes en los medios de masas. Como tal, se expone al peligro de la manipulación, tergiversación y sesgo. ¡Como siempre ha sucedido!
  2. ¿Es necesario que el Papa esté en Facebook? El Papa está en Facebook, de hecho. Es un comunicador nato, que seguramente tenga muy presente las redes sociales en su día a día, en sus palabras y gestos. Y muchas veces hemos comprobado cómo gracias a Facebook especialmente se hace viral. El Papa es un evento comunicativo por sí mismo. Todos los días se suben fotos nuevas de él a la red. Existe un ingente trabajo de muchas personas detrás pasando sus frases a imágenes, haciendo comentarios, transmitiendo en vivo y en diferido.
  3. ¿Es necesario que controle su imagen en Facebook? Mi opinión es no. La responsabilidad no cae de su parte, sino de quien lee, quien ve, quien escucha. Con el Papa y con todo. Quedarse con un mensaje sin verificarlo, y hacer de él bandera es una postura hoy tan ridícula como pobre. En todos los sentidos. Algunos mensajes “saltan a la vista” (para quien saben un poco y tiene cierta sensibilidad) que es probable que no sean de él; luego hay que ponerse a buscar un poco, y pronto das con que es un intento de otros de confusión.  ¡Esto ha pasado siempre!
  4. La responsabilidad del medio como mediación. Los cristianos (y no cristianos) que se hacen voz del Papa o de la Iglesia, si no de Dios mismo algunas veces, deberían tener presente su responsabilidad y buscar el bien (tan unido a la verdad) y la comunión por encima de muchas otras cosas. Porque no se puede servir a dos señores. La presencia del cristiano en la vida pública, en cuanto cristiano, hoy reviste una importancia crucial y un condicionante muy fuerte para la cercanía o distancia de otras muchas personas. ¡Pero en esto como en todo! Esto, dicho sea de paso, pensando en los demás. Pero me parece necesario reflexionar sobre cómo leemos su figura, si en conexión y comunión con la Iglesia, como un momento puntual y rompedor de la misma, si escuchamos dominados por la propia sensibilidad o hay algo más.