Palabras nuevas para tiempos convulsos (y II): Normalización y Derecha alternativa

“Será que la necedad parió conmigo, la necedad de lo que hoy resulta necio, la necedad de asumir al enemigo, la necedad de vivir sin tener precio” (Silvio Rodriguez)

Empezando a asumir lo inevitable

Cuando este post se haga público habrá transcurrido un mes desde la celebración de las elecciones estadounidenses. A estas alturas, Trump ha sido declarado persona del año 2016 por la revista Time . “Trump ha demostrado que los instintos tribales nunca mueren” afirmaba Michael Sherer en la semblanza que realizaba del presidente electo para la prestigiosa publicación.

Las  personas que van a formar parte del círculo más próximo del presidente electo y que se están conociendo, Priebus,  Bannon; Romney, Mattis, Flynn,  Sessions, Pompeo, configuran un equipo que inspira muy poca confianza a los partidarios de las libertades y los derechos civiles dado el “currículum” que atesoran.  Tampoco están resultando una buena noticia para el mantenimiento del frágil equilibrio internacional logrado por Obama, las actuaciones con las que Trump se ha estrenado en temas sensibles como las relaciones con Cuba,  la República Popular China o el Acuerdo de París sobre el cambio climático (aunque en este último caso afirma tener la mente abierta).

Tras las primeras alarmas en los mercados ante un mensaje  tan marcadamente proteccionista en lo económico  como el defendido por el presidente electo lo cierto es que el Dow Jones ha subido en este mes, y no poco. Es más, nunca había estado tan alto en todo el año, al tiempo que se han disipado las protestas que se extendían a lo largo y ancho del país una como reacción a la victoria de Trump. El nuevo “César” todavía no coronado celebra su victoria recorriendo el país en el  “Thank you tour” .Un viaje en el que es aclamado por sus seguidores y en el que “se despacha”  sin tapujos sobre sus temas favoritos.

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“Normalizar” : el nuevo mantra

Ante la inevitabilidad de los hechos, una de las estrategias de supervivencia que se perfila es “normalizar“. Es decir, obviar los aspectos más espinosos de la realidad y sublimar únicamente aquellos que puedan ser considerados menos perniciosos o más positivos del recién elegido presidente. Tuve la oportunidad de asistir a un ejemplo práctico de “normalización” cuando en uno de los canales generalistas de la televisión en España, el corresponsal de la cadena en Washington, al comentar la primera entrevista que Donald Trump concedió a la cadena CBS  tras su victoria, llegó a afirmar que el presidente electo se había moderado porque ya no pretendía expulsar a 10 millones de inmigrantes sino sólo a 3 millones o porque en la frontera con México no todo sería muro sino también habría vallas.   No es casualidad que Zoe Williams, columnista de The Guardian, alertara  en un artículo publicado recientemente sobre  la peligrosa fantasía de “normalizar” el discurso de Trump y para ejemplificarlo recogía el caso de  Conrad Black, un influyente periodista anglo canadiense, entrevistado por  global news  que calificaba a Trump como una persona no racista, no sexista y que no manipulaba los miedos de la población.

 “Alt-right”   o el retorno a la caverna

Uno de los términos puestos de moda con la campaña electoral estadounidense es “Alt right” , contracción de  Alternative Right (derecha alternativa): Una poderosa corriente ideológica de extrema derecha  que se amalgama a través de internet y que integra distintas “sensibilidades” como “manosphere” (un grupo que considera que los hombres están oprimidos), el ” tea party” , los  movimientos “nativistas” (que promueven lo propio y lo identitario nacional frente a la inmigración), movimientos racistas como el Ku Klux Klan, un sector de las iglesias  que consideran que el mundo tal y como está tiene que ser arreglado antes de la venida de Jesús, creacionistas… Todas estas “sensibilidades”, si bien con matices, están de acuerdo en la supremacía de la raza blanca y la necesidad de retomar el dominio del varón sobre la mujer y su cuerpo. Los “alt-right ” consideran que los partidos conservadores de corte tradicional  han traicionado sus ideales y se han echado en brazos de la izquierda, por eso los llaman cuckservatives, que viene a significar algo así como “conservadores cornudos”. La Derecha Alternativa es la que realmente ha ganado las elecciones en los Estados Unidos. Conviene no olvidar que buena parte de las dificultades que tuvo Donald Trump hasta que fue finalmente proclamado candidato a la presidencia, tenían de trasfondo la lucha ideológica entre los planteamientos tradicionales del partido republicano y los del Alt right que han sido los que finalmente han triunfado.y le han ayudado a alcanzar la presidencia.

Algunas claves para la reflexión

¿Qué hacer en este contexto tan poco esperanzador? Poner en valor ahora  más que nunca, la importancia de una libertad  responsable basada en la consciencia de lo que está sucediendo. Una consciencia que implica valentía y posicionamiento para atreverse a  identificar mensajes manipuladores que atentan contra la dignidad de la persona y alientan al odio hacia el diferente, y una vez identificados ser capaz de confrontarlos. Es necesario resistir  la normalización servil de  discursos y comportamientos inaceptables. La historia ya nos ha demostrado qué es lo que sucede cuando se es tibio en la denuncia de la injusticia. El miedo no puede paralizar ni las conciencias ni las actitudes. Nos jugamos con ello el ser o no ser ciudadanos y ciudadanas de pleno derecho.

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Emilio José Gómez Ciriano
Nací en Madrid en la década de los 70, es decir, que según los sociólogos, pertenezco a una de las cohortes de población más numerosas de españolas y españoles, el conocido como “baby boom”. Fue probablemente la pasión por la meteorología de mi padre la que me influyó en ser sensible a los vientos, a todo tipo de vientos:   los que cimbrean y acarician pero también los que desarbolan y destruyen. Quizá sea también por ello que la Ruah y sus intuiciones me cimientan y me dinamizan al tiempo por paradójico que parezca. Justicia y Paz es el espacio social y eclesial donde me siento llamado a ejercer mi servicio desde hace más de 20 años, primero como voluntario y después asumiendo responsabilidades. Desde 2009 soy responsable de Derechos Humanos en esta institucion. Ello también conecta con mi formación como jurista, especialmente en el ámbito del derecho de extranjería y en el ámbito de los Derechos Humanos. Soy docente y me gustaría, algún día poder llegar a ser maestro. Ando en ello. También me gusta investigar y escribir aunque la inspiración me llega siempre una prisa tarde . Actualmente trabajo en la Facultad de Trabajo Social de Cuenca.

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