Nosotras paramos, nosotras reaccionamos

Bajo la premisa ‘Nosotras paramos’, el próximo miércoles 8 de marzo, día internacional de la mujer, países de todo el mundo promueven que las mujeres hagamos un paro en todas nuestras responsabilidades, sean o no remuneradas.

Por un día dejemos de trabajar, de consumir y de asumir nuestras responsabilidades de cuidados. ¿El objetivo? Exigir que dejen de rebajarnos, humillarnos, pegarnos, acosarnos, atemorizarnos, violarnos y asesinarnos. Y de paso demostrar que, como dicen las compañeras de Territorio Doméstico, “sin nosotras no se mueve el mundo”.

Desde que las mujeres islandesas se pusieron en huelga en aquel viernes largo” de 1975, la idea de una huelga de mujeres mundial, que englobe una huelga de cuidados, lleva rondando la cabeza de muchas feministas como yo desde hace años. Por primera vez en la historia, y con el impulso del mix feminicidios, Trump y revolución digital, mujeres de todo el mundo se están organizando para este paro de mujeres el próximo miércoles.

Sin embargo creo que no vamos a aprovechar todo el potencial de la acción, y este miércoles será imposible visibilizar que el sistema lo estamos sosteniendo las mujeres. Y ello se debe a tres grandes razones:

  • La mayoría de las mujeres no podrán parar

Las mujeres que viven en la región del Lago Chad y velan por su supervivencia y la de sus familias en medio de una crisis humanitaria que afecta a 11 millones de personas, y que sufre el infierno de Boko Haram, no podrán parar.

Tampoco podrán parar las mujeres que viven en decenas de campos de refugiados y que sufren diariamente la desvergüenza de una Unión Europea que ha perdido los valores humanos más básicos.

Para muchas otras mujeres será imposible parar porque no se lo pueden permitir económicamente, porque temen represarías en sus trabajos, o porque no hay nadie que asuma las responsabilidades de cuidados que recaen sobre sus hombros.

Hombres, empresas y estados siguen sin asumir sus responsabilidades de cuidados. Seguimos siendo las mujeres las que asumimos sistemáticamente ese trabajo, y por ello muchas no podremos parar de cuidar. Porque los cuidados no pueden parar. Porque sostienen la vida y sin ellos el mundo se apaga.

  • No vamos todas a una

Las propuestas que llegan son tan diversas que ni si quiera existe un acuerdo en el color con el que queremos salir a la calle. Mientras las compañeras de Womens March promueven que nos vistamos de rojo, otros colectivos optan por el negro. Mientras algunas llaman a un paro de media hora, otras apelan a la huelga de mujeres de todo un día.

Nunca hemos estado tan conectadas como ahora. Nunca hemos tenido a nuestro alcance tantas herramientas que nos permiten desarrollar estrategias colectivas comunes, compartir recursos e información, organizarnos y promover una acción única global con una dimensión y un impacto inimaginables. Sin embargo aún no sabemos aprovechar todo el poder que tenemos en nuestras manos.

  • Nos están matando, pero no parece urgente

Mientas muchos países, sobre todo de América Latina, llaman a la huelga, en España CCOO y UGT, aunque “apoyan la jornada de lucha, no ven necesario hacer una convocatoria general de huelga”.

Sorprende que no se vea necesaria una huelga que, entre otras cosas, proteste contra la violencia machista en el peor arranque de año que se conoce en España desde 2003. 16 mujeres han sido asesinadas en lo que va de año, cinco más que el año pasado.

Y mientras no se ve urgente la llamada al paro total, 8 mujeres valientes llevan desde el 9 de febrero en huelga de hambre para que se cree un gabinete de crisis que actúe urgentemente y promueva un pacto de estado contra las violencias machistas. Mujeres que se están jugando su vida, qué paradoja, porque nos queremos vivas.

La generación conectada sigue evolucionando y desarrollando nuevas tácticas de activismo digital. Hemos iniciado un camino poderoso y cargado de oportunidades que iremos aprovechando.Por lo pronto el artivismo feminista ha aprovechado la revolución del Social Media para animar a las mujeres artistas a promover el paro desde su arte.

Y, aunque no será este año cuando vea la luz todo nuestro potencial, el miércoles debemos parar, aunque sea esa media hora, para demostrar que somos la mayoría, que estamos cansadas e indignadas, y que si nos tocan a una, nos tocan a todas. Busca tu ciudad y únete a las acciones promovidas.

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Zinnia Quirós
Jurista y economista experta en campañas, cooperación al desarrollo, migraciones y género que ha trabajado con distintas organizaciones como CEAR, IECAH, Oxfam Intermón o Unicef. Firme entusiasta de la búsqueda de la justicia social, amante de las propuestas arriesgadas e innovadoras, las nuevas tecnologías y la revolución de las redes sociales. Actualmente es Responsable del Programa Doméstico en Oxfam Intermón.

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