Coincide hoy, 21 de marzo, #DíaInternacionalDeLaPoesía con el centenario de Blas de Otero (nacido el 15 de marzo de 1916) y con el inicio de la Semana Santa. Por este motivo, el post de hoy es un homenaje al poeta bilbaíno que sirve, al mismo tiempo, de oración-meditación poética y pascual en medio de los zarpazos de la crisis.

Si he perdido, destrozadas,

mis cuartillas, mis neuronas,

mis caricias,

me queda la Palabra.

El que pierde su vida por mí

y por la Buena Noticia, la salvará (Mc 8, 35)

Pablo Picasso, "Cabeza de mujer llorando", http://composicionnumero1.blogspot.com.es/2009/09/picasso-llanto-sufrimiento.html

Pablo Picasso, “Cabeza de mujer llorando”, http://composicionnumero1.blogspot.com.es/2009/09/picasso-llanto-sufrimiento.html

Si nuestra esperanza,

golpeada por la tozuda realidad,

aparenta estar esquelética,

nos queda la Palabra.

El Reino de Dios se parece a un grano de mostaza,

que es la más pequeña de todas las semillas,

pero… (Mc 4, 30ss)

Si mi corazón,

rasgado por sus cuatro puntos cardinales,

rebosa impotencia a manos llenas,

me queda la Palabra.

Un soldado le traspasó el costado con una lanza, e inmediatamente salió (¿lloró?) sangre y agua (Jn 19, 34)

Si nuestra vida,

deshecha en jirones,

avanza dando tumbos,

nos queda la Palabra.

Viendo a la gente, que andaba maltrecha y derrengada, se enterneció y dijo: “Venid a mí los que andáis cansados y agobiados” (Mt 9, 36; 11, 28)

Un padre refugiado lleva a su hijo al médico. Idomeni @jimkroft

Un padre refugiado lleva a su hijo al médico. Idomeni @jimkroft

Si mi indignación crece

casi tan deprisa como la injusticia,

pero ambas son ya demasiado grandes,

me queda la Palabra.

¿Por qué, oh Dios, nos tienes abandonados? Tenlo en cuenta, Señor, que el enemigo teultraja; no olvides sin remedio la vida de los pobres (Sal 74, 1. 19)

Si nuestros anhelos

parecen sepultados

entre polvo y lágrimas,

nos queda la Palabra.

La tierra tembló, las rocas se rajaron, las tumbas se abrieron y muchos cuerpos de santos que habían muerto, resucitaron; después que Él resucitó, salieron de sus tumbas, entraron en la ciudad… (Mt 27, 52)

Si abrí los labios hasta

desgarrármerlos,

me queda la Palabra.

Jesús, lanzando un fuerte grito, expiró (Mc 15, 37)

Os dejo con la voz de Paco Ibáñez poniendo música a Blas de Otero en este vídeo:


Foto de cabecera. Oswaldo Guayasamín, tomada de http://encontrarte.aporrea.org/imagenes/73/guayasamin.jpg

Nota: este texto apareció publicado, ya hace años, en el libro “Rincones de la ciudad. Orar en el camino fe-justicia”