¡En nombre de Dios… Ni una muerta más!

Con el lema Súmate para garantizar una vida libre de violencia contra las mujeres. En nombre de Dios ni una muerta más, el 22 de Julio, día de Santa María Magdalena, la iglesia diocesana de Madrid ha lanzado a través de las redes sociales una campaña contra la violencia de género.

La violencia contra las mujeres es un grito al que como iglesia no podemos quedarnos impasibles, porque hacerlo es entrar en complicidad con ella.

Somos muchas las mujeres cristianas que estamos implicadas en iniciativas contra su erradicación, y que desde nuestro ser creyentes y feministas entendemos, como coreamos en las movilizaciones en las calles, cada vez que una mujer es asesinada, que “Si tocan a unas nos tocan a todas” y que cada acto de violencia contra una mujer “no es un caso aislado”, sino que se llama “patriarcado”                                                                        

Pero también somos muchas las mujeres cristianas que hemos vivido con dolor la ausencia de un pronunciamiento comprometido de la iglesia sobre esta realidad sangrante en nuestras vidas y reivindicado una toma de postura urgente. Vivimos tiempos de cambio y ese cambio, es lento, pero viene, también en la iglesia de Madrid.

Por este motivo y a partir de la celebración de las Primeras Jornadas Stop Violencia contra la mujer, organizadas por la Vicaría de Pastoral Social e Innovación y la Fundación Luz Casanova en Diciembre del 2016 se constituyó la Comisión Diocesana para una vida libre de violencia contra las mujeres.

El 22 de Julio, día de Santa María Magdalena, en su nombre y en el de tantas mujeres silenciadas, acosadas, abusadas, asesinadas…La Iglesia de Madrid  se compromete en la erradicación de la violencia contra las mujeres y se suma a las iniciativas de la sociedad civil en la denuncia y la reivindicación de medidas sociales legales, económicas y educativas para su erradicación.

La iglesia de Madrid se suma a la condena del papa Francisco de la violencia contra las mujeres como una cobarde degradación del poder masculino y como la máxima expresión de relaciones de poder y desigualdad entre hombres y mujeres, que hunde sus raíces en los excesos del patriarcado, y considera a la mujer de segunda categoría (Amoris Laetitia 54 )

La Vicaría de Pastoral Social e  Innovación y la Comisión Diocesana Por una vida libre de violencia contra las mujeres se suma esta condena de manera clara y contundente:“La Iglesia quiere que las mujeres víctimas de violencia la sientan inequívoca, radical, afectiva y efectivamente de su lado. Toma partido de manera absoluta e incondicional por las víctimas de la insufrible y detestable violencia machista, que oculta la pretensión de relaciones de dominación, cosificación y apropiación sobre las víctimas. En el propio seno de la Iglesiatenemos a no pocas mujeres maltratadas y, también a maltratadores, ello nos ha de causar el mayor escándalo.No podemos dejar de sentirnos concernidos (…) No nos es lícito separarnos de su vera, ni apartarnos de las cruces que sufren las mujeres, sino empeñarnos con toda pasión y ternura en ayudar a desclavarlas de esas cruces y denunciar a los hombres que sin escrúpulos las han clavado en ellas ( José Luis Segovia

La Comisión está formada por un grupo de personas cristianas que, desde diferentes ámbitos de la sociedad civil y de la Iglesia, trabajamos para la erradicación de la violencia machista y la sensibilización y reacción de las comunidades cristianas ante la lacra que constituye la violencia contra las mujeres en nuestra diócesis.

Para ello nos proponemos

Sensibilizar y visibilizar en las comunidades cristianas e instituciones de la Iglesia Católica que la violencia contras las mujeres es radicalmente opuesta al Evangelio de Jesús y que como cristianos y cristianas es urgente comprometernos en su erradicación y posicionarnos al lado de las mujeres que la sufren.

-Favorecer que las comunidades cristianas sean un lugar seguro donde se garantice a las mujeres que sufren violencia y a sus hijas e hijos un lugar de protección, respeto y empoderamiento para enfrentarla y tomar decisiones en libertad.

Eliminar lenguajes y prácticas excluyentes que justifiquen el empobrecimiento y la violencia contra las mujeres.

-Visibilizar y participar con otros colectivos y redes mujeres de la sociedad civil en la denuncia y en la reivindicación de medidas sociales, legales, económicas y educativas para la erradicación de la violencia contra las mujeres.

Nuestras líneas de acción son:
a) Sensibilización y Formación:
-Jornadas cursos, congresos en parroquias, grupos, seminarios
-Elaboración de materiales
-Realización de gesto simbólico de visibilización, solidaridad y denuncia
-Presencia en medios de comunicación
-Realización de campañas

b) Escucha, acompañamiento y derivación
Generando herramientas y protocolos de acción y acompañamiento para las mujeres que se acercan a la iglesia buscando seguridad apoyo y acompañamiento, libres de juicios y prejuicios, evitando la revictimización.

c) Participación como Comisión diocesana en redes de mujeres de la sociedad civil implicadas en este tema animando a las comunidades cristianas a participar en estas convocatorias

Como dice una de las mujeres que participa en el vídeo de lanzamiento de la campaña
Nos sumamos “Por la valentía de las mujeres del mundo, por la voz de ellas que a veces es acallada”.

EN NOMBRE DE DIOS NI UNA MUERTA MÁS.

 

Compartir

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here