Networking: claves de la cooperación digital

El networking (literalmente, trabajo en red, colaboración) es un fenómeno de siempre que se ha potenciado enormemente a través de las redes sociales y las relaciones on-line. Cada red tiene sus particularidades, pero está presente en todas ellas. Ningún ámbito profesional, e incluso personal, queda al margen de esta nueva forma de relación. Sin embargo, no todos los proyectos que se inician son exitosos y llegan a buen término.

Considero que este aprendizaje, hoy para muchos todavía cuestión de frikis, resulta esencial con el cambio hacia un paradigma digital. La comunidad científica ha sabido, por poner un ejemplo, adaptarse con gran velocidad para facilitar este trabajo común e intercambio de información y proyectos más allá de las publicaciones periódicas y los congresos, y hacer de este tipo de estrategias algo mucho más cotidiano. Pero también fuera del ámbito “profesional”, por decirlo de algún modo, encontramos proyectos interesantísimos de activismo social o de movimientos sociales y culturales que han sabido aprovechar la red para generar este espacio común en el que enriquecerse, aprender y transformar el mundo. Enseñar a convivir y colaborar, es hoy enseñar también networking.

CLAVES ESENCIALES DEL NETWORKING

(1) Crear una red de personas comprometidas. El valor diferencial se sitúan en las personas que son capaces de colaborar y comprometerse mutuamente, por un bien común, a través de la red. El networking tiene como característica principal el encuentro, de ahí que sea lo primero a cuidar y cultivar decididamente. Estas personas que generan la red, desde sus propios perfiles, dan y reciben en una estructura horizontal con gran intercambio entre ellas, y aportan más en la medida en que se sienten más partícipes del proyecto común. La red generada es propiamente ya networking y supone un gran enriquecimiento personal y profesional.

  • Cualquier red social, en la que seamos capaces de entablar comunicación fuerte, no sólo de compartir publicaciones, pensamientos y elementos. La clave de una buena red no está en el número de seguidores sino en la interacción positiva y proactiva que se pueda generar. De algún modo, esta red no es, por tanto, cuantitativa sino cualitativa, diferenciadora. Identifica, clarifica relaciones, sitúa en la misma dirección.
  • Todo internet tiene hoy forma de red social o tiende hacia ello, pero algunas son más específicas según ámbitos. Por ejemplo, está claro que en cuanto a lo profesional lo que más visibilidad y relevancia parece tener es LinkedIn. Lo cual no debe hacer perder de vista las oportunidades que ofrecen todas aquellas redes en las que se generan grupos concretos.
  • Ganar visibilidad. Quien quiera hacer networking o participar en algún proyecto colaborativo en red debe poner de relieve sus cualidades, de modo que sea visible y atractivo al conjunto, y fomentar la relación directa con otras personas para crear lazos especiales en los que sea capaz de aportar algo a los demás.
  • La comunidad no puede ser muy amplia, en principio. Para hacer eficaz el networking será imprescindible en todo su desarrollo la relación fluida y directa. Un número elevado imposibilita, a todas luces, la puesta en marcha y desarrollo de cualquier proyecto.

(2) Fijar bien el objetivo. De esa red de relaciones, a través del diálogo y de la interacción que se da con frecuencia en el mundo digital, suelen aparecer conversaciones que vislumbran objetivos comunes. El segundo paso del networking, por tanto, es ser capaces de hacer visible y presente este objetivo que mueve a los integrantes de la red. ¡Surge el proyecto! Gran parte del éxito es ponerle palabras a este proyecto y establecerlo con claridad para todos los miembros de la comunidad.

  • Conocer otros proyectos que se mueven en el mismo campo y aprender de ellos. Quizá integrarse en alguno, en lugar de formar el propio desde el principio y poder así ejercitarse en esta dinámica. Esta primera aproximación implicará poner de relieve la especificidad del proyecto común.
  • Definir. Para fijar el objetivo y encontrar lo nuclear, propondría una lluvia de ideas de la comunidad con un posterior dialogo que delimite y oriente lo principal y lo secundario. Esta identidad, que en muchos casos hay que crear de fuera, deberá revestirse igualmente de sus elementos y espacios propios.
  • Núcleos y ámbitos. De cara al proyecto, más que un calendario o unas bases, lo fundamental será distribuir sus núcleos y partes esenciales, su desconfiguración en ámbitos y partes. Dicho sea de paso, no por muy ambicioso será mejor, ni más visible, ni más significativo.
  • Momento decisivo. Participar en este momento es participar de algo decisivo. Es cierto que el diálogo hace de las cosas sean más lentas, pero también sabemos que las cosas lentas en ocasiones son mucho más sólidas.
  • Saber escuchar, no sólo aportar y aportar. Si hablamos de networking, hablamos de capacidad de escucha y de atención al otro.

(3) Reparto de tareas claramente definidas. El tercer elemento clave del networking supone una posición cualificada de cada miembro de la red. Dicho de otro modo, cada persona tiene un papel fundamental en el proyecto, conocido y reconocido por los demás, que lo hace de algún modo indispensable. En la medida que esta relación es fuerte, el proyecto también es fuerte. El networking (decir digital hoy por hoy es una redundancia) corresponsabiliza a los miembros del equipo. Dicha originalidad y diferencia en cada miembro del equipo no está reñida con la esencial horizontalidad del proyecto de networking.

  • Discernimiento. A priori, todas las personas están interesadas en el proyecto, por lo cual damos por hecho que si forman parte de él es porque tienen algo que aportar. Pero el diálogo sobre las capacidades de cada uno, con una exposición sincera de habilidades y disponibilidad (es decir, compromiso) genera ya una decisiva vinculación y corresponsabilidad.
  • Horizontalidad. Quizá una de las grandes aportaciones del networking sea esta capacidad para hacernos trabajar entre iguales, generando un bien común.

(4) Potenciar la buena comunicación. Más allá de la gestión de la información, de por sí nuclear, el proyecto debe estar en continuo movimiento, por tanto en continua relación y comunicación. No se trata simplemente de plazos empresariales, sino de la vinculación y tejido personal, que hace a su vez vigente, actual y en marcha el proyecto común en el que están implicadas las personas. Esto hace referencia a la capacidad de hablar de todos los miembros del equipo en clave de horizontalidad, continuando con el intercambio esencial del que se nutre el networking.

  • Información inteligente. No es mucha información, ni permanente información e intercambio saturante, sino esencial. Un grupo de whastapp que no está bien estructurado y donde cabe de todo, termina por ser saturante. Y dado que esta es la forma “habitual y cotidiana”, quizá convenga más otro tipo de intercambio de información más estilo “tablón de anuncios”, o, para algunas cosas, calendarios compartidos.
  • Comunicación es algo más que información. Es intercambio de estrategias, aprendizajes comunes, inteligencia compartida. En este tipo de proyectos, con mucha carga online, es también necesario potenciar el encuentro y la reflexión común. Las plataformas digitales también ofrecen espacios propios para estos encuentros.
  • Encuentro y reconocimiento mutuo. Pienso que el networking genera estas relaciones abiertas, más que cerradas. En este sentido, es común colaborativo y el proyecto, no puede centrarlo todo más allá de las personas. Más bien, las personas son lo primero, lo que vino después fue el proyecto.
  • Red visible en la red.  Por un lado, es fundamental crear ese espacio que es de todos, por otro es clave que la red y relaciones se haga patente, de algún modo, en la red.

(5) Hacer revisiones periódicas comunes. Como todo proyecto común, necesita su evaluación colaborativa, en el que pueda seguir creciendo, tanto de las personas implicadas como de las herramientas utilizadas. En este momento se perciben a su vez nuevas necesidades, posiciones más clarificadas, mejor definición del objetivo y, para mí muchas veces lo más importante, memoria compartida del camino hecho, de los pasos dados con sus aciertos y errores.

ENLACES SOBRE NETWORKING Y EDUCACIÓN

Algunos enlaces de interés, relacionados principalmente con el mundo educativo:

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