¿Cómo murió la Ayuda Oficial al Desarrollo?

El viernes santo es el día en el que los cristianos conmemoramos la muerte de la VERDAD, de la JUSTICIA y de la VIDA a manos de la estrategia miope y ridícula de la Religión, del Poder y del Dinero.

Hoy, mientras nos siguen llegando noticias sobre cómo cerramos las fronteras europeas y expulsamos a las personas que huyen de la exclusión, de la pobreza y de la guerra, hoy que sufrimos en nuestras propias carnes la devastadora locura de una visión estrecha y violenta de la religión y del ser humano… hoy es quizás el día más oportuno para recordar cómo murió en España la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD). Porque la AOD, que era la política que mejor ejemplificaba una visión un poco más amplia de las cosas, fue sacrificada por una corta visión de nuestro pequeño “mundito”.

Otras políticas públicas fueron significativamente recortadas, pero la AOD sencillamente murió. Por supuesto quedó toda la palabrería, los ministerios, los planes directores y todo aquello que sabemos que no sirve de nada cuando el presupuesto se reduce a 0 euros (*). Nos decían que querían hacer “más con menos”, cuando realmente querían decir “más con nada”.

En el año 2012 y de manera casi simultánea al total desmantelamiento del sistema de cooperación internacional llegó la famosa “Marca España”. Desde la sociedad civil no dábamos crédito y reaccionamos con el lema “una marca sin valores es una marca sin valor”. Margallo reconocía que no podía mantener la cooperación y nos contestaba que “le gustaría mantener la cooperación pero no tenía presupuesto”.

Era cierto. Realmente Margallo había liquidado la cooperación internacional y realmente no tenía presupuesto. Las Administraciones Públicas no tenían presupuesto porque Hacienda no estaba siendo capaz de extraer la riqueza que existía en España. Entre el 2007 y el 2015 los ricos cada vez pagaban un porcentaje menor de sus ingresos (**).

La cuestión estaba por tanto en la política fiscal. No era Margallo con quien debíamos hablar, después de todo “él no tenía presupuesto”. Teníamos que hablar con Montoro. Poco a poco comenzamos a reclamar una fiscalidad más justa.

Entonces fue cuando el gobierno, en el verano del 2014, decidió realizar una reforma fiscal en sentido contrario a lo que estábamos pidiendo. Si nosotros pedíamos que Hacienda fuera capaz de extraer de la economía española los recursos necesarios para poder financiar las políticas públicas, lo que ocurrió fue exactamente lo contrario. ¿Pero por qué?

Cuando leímos el informe de la comisión de expertos para la reforma del Sistema Tributario Español nos dimos cuenta de lo que estaba ocurriendo. El informe hacía 62 alusiones a la necesaria competitividad de la economía española.

¡Así que era eso! Todo lo que estaba ocurriendo era para hacernos más “competitivos”. Todos los países del mundo estábamos compitiendo por atraer las inversiones a nuestro territorio. Para competir con otros países disminuimos los impuestos al capital y aumentamos otros impuestos como el IVA que no afectan a las inversiones. Y también para competir desregulamos en materia financiera, sanitaria, ambiental y laboral. Es decir, hacemos todo lo que piden las grandes trasnacionales y entidades financieras, ya que estamos compitiendo por atraer sus inversiones, aunque sea con medidas que van radicalmente en contra de los derechos de las personas y del cuidado del medio ambiente.

Así que tampoco era con Montoro con quién debíamos hablar. Después de todo, él simplemente estaba intentando cumplir con lo que las entidades financieras y las grandes transnacionales le exigían. Y haciéndolo reconocía quién es “El César”.

Así que buscando la persona a la que debíamos pedir cuentas por la muerte de la AOD nos encontramos con que nadie asumía esta responsabilidad. Todos se “lavaban las manos“. Unos alegaban que no tenían presupuesto y los otros simplemente cumplían las órdenes del “César”.

Pero la AOD resurgirá. No creo que lo haga este domingo, pero sin duda lo hará, aunque con otra forma. Así que conviene preguntarnos ahora ¿cómo debe ser la nueva AOD que tenemos que defender? Porque quizás ya no merezca la pena apostar por una “ayuda” voluntaria que cualquier gobierno puede desmantelar en su afán por competir con otros gobiernos.

Quizás está llegando ahora el momento de apostar por lo que el Papa Francisco y sus predecesores vienen demandando desde hace décadas: Necesitamos un Gobierno Global eficaz, capaz de asegurar que se establecen unos mínimos en la política fiscal y una mínima regulación financiera, laboral, sanitaria y ambiental en todos los países del mundo. Con un gobierno así cada país pagaría lo que le corresponde (no un 0,7%, sino un 7% como poco). No se trataría por tanto ya de “ayuda” sino de impuestos para financiar políticas públicas globales.

Es el momento de abandonar las visiones miopes y diminutas para empezar a mirar de forma más global, más humana y más justa. No sé si es una “Alianza de Civilizaciones” lo que necesitamos, pero desde luego necesitamos salir de nuestro “pequeño mundito”.

(*) Siendo más exactos, la AOD no llegó al 0%, sino que se mantiene en el 0,1% porque hay cantidades que la Unión Europea exige como parte del presupuesto comunitario. Si quisieran eliminar esta partida tendrían que salirse antes de la Unión.

(**) La caída de los ingresos fiscales entre el 2007 y el 2015 es más del doble que la del PIB, y todo ello a pesar de la enorme necesidad de recaudar para cubrir el déficit fiscal y financiar las cada vez más necesarias políticas sociales.

5 Comentarios

  1. Muchísimas gracias Ángela¡¡ Mantengamos esas puertas y ventanas abiertas¡

  2. Magníficamente pedagógico. GRACIAS PROFE. Feliz Pascua!, llegará el domingo definitivo, llegará. Y más nos vale estar preparados y que no nos pille con las ventanas de nuestro mundito cerradas.

  3. Muchísimas gracias a los dos¡

    En efecto, Sociedad económica global sin sociedad política global no tiene sentido alguno.
    La sociedad política no puede limitarse a nuestro barrio, nuestro pueblo o nuestro pequeño país…

    Un abrazo grande¡
    Jorge

  4. Me parece un artículo extraordinario, que dice en pocas palabras un montón de cosas esenciales, ligando unas con otras de una manera totalmente lógica.
    El de las redistribuciones globales es un terreno fundamental donde la instancia soberana no puede ser el Estado nacional. Además, claro, de que las redistribuciones (como has dicho en artículos anteriores) van inmediatamente ligadas a una cantidad de aspectos que nos conectan a unos con otros. Sociedad económica global sin sociedad política global no tiene sentido, ni siquiera económico: es insostenible.

  5. Jorge, con el Papa Francisco, y el apoyo de tantos cristianos como tú que miran tambien por la dignidad de la persona como HIJO DE DIOS allá donde esté, llegaremos a una visión más amplia del mundo.
    No podemos limitarnos a la ayuda a la familia, no podemos limitarnos a que nuestro barrio esté atendido, no podemos limitarnos a que nuestra nación sea competitiva.
    Con FE, ESPERANZA y el gran mensaje de AMOR de CRISTO-DIOS, creo que las redes sociales ayudaran a transmitir este mensaje de hermandad global que el mundo miope necesita.
    Muy difícil dada la naturaleza humana llena de limitaciones, egoismos,…pero que no falte la ESPERANZA.
    Desde aquí mi agradecimiento al Papa Francisco por liderar el verdadero mensaje cristiano.

Escribir un comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here