Multitasking

En computación, multitasking (multitarea) es el término aplicado para describir la realización de diferentes tareas o procesos que involucran tareas específicas en un cierto periodo de tiempo, durante el cual unas se superponen a otras antes de haberse concluido las que están en marcha. Esta realización concurrente de actividades no supone necesariamente su simultaneidad o procesamiento paralelo.

Nuestro cerebro es un órgano dotado de un procesamiento masivo paralelo realmente impresionante. Controla múltiples funciones orgánicas, recibe multitud de datos procedentes de las terminales nerviosas de todo el cuerpo que le permiten conocer qué le está sucediendo al organismo y qué pasa a su alrededor, procesa informaciones anteriores, las codifica y almacena en zonas específicamente localizadas, … pero resulta que no es, en lo concerniente a las funciones cognitivas superiores, multitarea. Diferentes estudios han demostrado que al menos el 98% de la población no somos capaces de concentrarnos sobre dos o más tareas que requieren atención sin incurrir en errores en aquélla(s) menos entrenada(s), por lo menos. Además, la concurrencia entre dos o más cometidos provoca en nuestro cerebro que en los lapsos de intercambio o interrupción no se haga en ninguno de los mismos; aunque el mismo cerebro, concretamente el lóbulo prefrontal, permite que las tareas detenidas sean retomadas posteriormente en el punto en el que se interrumpieron.

Conocemos todos las advertencias sobre el peligroso uso de dispositivos electrónicos cuando conducimos, sabemos por experiencia que las distracciones caminando o bailando o haciendo deporte pueden provocar tropezones y caídas, hemos sufrido que tuviéramos que atender la lección que nos explicaban mientras copiábamos de la pizarra, nos aturde que nos hablen mientras hacemos algo, etc. Muchos hechos cotidianos nos hacen conscientes de que no podemos hacer dos cosas a la vez y, sin embargo, osamos intentarlas, sobre todo en actividades nuevas o que parecen ser más propicias para atreverse.

La enseñanza que se apoya en las nuevas tecnologías es una de ellas.

La habilidad de los jóvenes para desenvolverse en el mundo digital – no innata, sino lograda tras muchas horas de contacto, aprendizaje por descubrimiento, prueba y error – no les priva de esta cualidad humana. El multitasking está limitado por la capacidad del córtex prefrontal de todos los humanos para procesar información. Es probable que haya entre nuestros alumnos quienes quizá pertenezcan al posible 2% de la población que sean capaces de ello, como pudiera ser posible que se entrene la habilidad en el futuro. Pero hoy es algo al alcance de poquísimos o de nadie.

La irrupción de avanzadas tecnologías de la información y la comunicación en nuestras aulas, junto con la aparente capacidad de los jóvenes para asimilar cualquier novedad informática en un tiempo muy breve, nos hacen creer lo contrario. Es una ilusión. Y nos vamos dando cuenta de ello, aunque nos queda camino por recorrer, pues…

  • si somos cada vez más conscientes de que tenemos que enseñarles a buscar los datos, darles herramientas de filtrado y análisis de la información, ayudarles a sintetizar lo obtenido y hacerlo propio mediante la redacción personalizada, la esquematización o la presentación alternativa;
  • y sabemos que hay que dar un tiempo para controlar los rudimentos de las herramientas que ponemos a su disposición y que no les podemos pedir ser proficientes con rapidez en lo que a nosotros nos ha llevado bastante tiempo;
  • ¿no deberíamos proponer las actividades a realizar de tal manera que no demos por supuesto que son capaces de hacer lo que no está en su naturaleza? Claro que sí.
    • Usemos las tecnologías en el contexto adecuado de la investigación o abordaje digital de tareas sin interrupciones o contando con que éstas ralentizarán la tarea, sobre todo si se realiza en equipo o con el empleo de recursos de distinto tipo (digitales y en papel, por ejemplo).
    • No empleemos medios digitales para el magisterio sin cerciorarnos de que lo usamos como simple apoyo o les dejamos tiempo para anotar o sintetizar. Permitamos que accedan por cuenta propia a los recursos empleados para vuelvan a usarlos.
    • Expliquemos con argumentos científicos la inconveniencia de que se atrevan a ser multitarea por cuenta propia (la música nunca ha hecho un buen “maridaje” con el estudio, como sabemos). Usemos ejemplos que convenzan, argumentos sencillos y recuerdos de los errores cometidos.
    • Y reflexionemos con ellos sobre las dificultades que encuentran, relativizando la importancia de los obstáculos a partir del hecho de que son tan humanos como los demás. No los tomemos por posthumanos.

No ser multitasking no nos hace peores, nos ayuda a ser personas. No nos quita ni potencia perceptiva ni razonamiento. Al contrario, puede hacernos más conscientes de que el uso de lo que tenemos a disposición debe estar bien calibrado para que se adapte a nuestras condiciones personales y al entorno. Algo que ya sabíamos, y que se nos repite en otro contexto para que nunca lo olvidemos.

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