El pintor francés Jean-François Millet falleció el 20 de enero de 1875, es decir, hace exactamente 140 años. En pleno siglo XIX, marcado por la revolución industrial y la pujanza de la vida urbana, la obra de Millet se centra en el mundo rural. Al hacerlo, el autor quiere criticar la deshumanización del capitalismo urbano con sus ritmos de vida, sus relaciones de explotación y su anonimato. Reivindica, al mismo tiempo, la vida rural, el contacto con la naturaleza, el trabajo manual humanizador y el sentido religioso o espiritual de la vida. Esto se ve en algunas de sus obras más conocidas, como Las espigadoras o El Angelus.

Como en tantas otras ocasiones, su aportación queda, desde este punto de vista, marcada por la ambigüedad. ¿Es una crítica contracultural que evita dejarse llevar por la corriente dominante? ¿O cae en un idealismo ingenuo lleno de añoranza y que no ha captado el sentido de los tiempos? No está claro.

Las dudas se agudizan si leemos a Millet desde las claves de Salvador Dalí que, como se sabe, dedicó a este cuadro algunas recreaciones y un estudio, titulado El mito trágico de El Angelus de Millet. Dejaremos de lado su interpretación lacaniana, desde el método paranoico-crítico, con su foco en las connotaciones eróticas del cuadro y su énfasis en la muerte del hijo de los protagonistas, que ha analizado, por ejemplo Lourdes Cirlot.

Sólo nos interesa ahora una sencilla alusión libre, inspirada en el propio título del cuadro de Dalí, El Ángelus arquitectónico. Quizá podamos entender que Millet capta la realidad en dos dimensiones, mientras que Dalí introduce una tercera dimensión al hablar de visión arquitectónica. Cuando decimos que entreParéntesis quiere dialogar en las fronteras de la fe, las culturas y la justicia, ¿qué implica esto? ¿Cuántas dimensiones deben entrar en juego? ¿Podemos limitarnos a “lecturas planas” de la realidad? O dicho de otro modo, si Millet representa el siglo XIX y Dalí el XX, ¿qué creatividad debemos desplegar en este siglo XXI?

Imagen: Salvador Dalí: “El Angelus arquitectónico de Millet”