En un lugar de cuyo nombre no quiero acordarme

Por Alberto Ares, SJ. Delegado de Apostolado Social de los jesuitas de España.

Llama la atención como una obra escrita en el siglo XVI por Cervantes puede ser trasladada al presente y hacer visible una situación de cautiverio tan amarga como lo que se vive en los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE). “Tratos” recrea la experiencia de vida de una pareja retenida en el CIE, después de dejar atrás su país de origen, buscando un futuro mejor.

¡Triste esclavitud amarga, donde es la pena tan larga, cuan corto el bien y abreviado!

¡Oh purgatorio en la vida, infierno puesto en el mundo, mal que no tiene segundo, estrecho do no hay salida!

Es encomiable cómo esta obra logra captar la dureza y las distintas vicisitudes que se viven en estos centros de internamiento de extranjeros en su rutina cotidiana. Lejos de hacer una lectura superficial y panfletaria, la obra realiza un recorrido profundo, destripando a cada uno de los personajes, retomando la multitud de perspectivas que circundan esta realidad tan sufriente en la España de los valores, de la hospitalidad y de la justicia social, como muchos de nuestros líderes mundiales acuñaban hace pocos días en la anodina e insuficiente Declaración de Nueva York.

“Trato de Argel” fue escrita por Miguel de Cervantes después de su liberación, con un claro compromiso político y de testimonio personal. Ese espíritu y la magnífica puesta en escena empuja a los espectadores a ponerse en el lugar del otro y mueve a la acción. A ese mismo compromiso que espoleó a Cervantes a coger la pluma tras su cautiverio, desgranando las injusticias y sinsentido que se actualizan en la existencia de los propios CIE.

“Si te tratan como un delincuente, te convierten en un delincuente”. Esta frase era pronunciada por uno de los protagonistas. ¿Es lícito que una sanción administrativa produzca una privación de libertad? Cuando perdemos nuestro nombre y nos convertimos en meros números, como ocurre en los CIE, estamos degradando y atentando a la misma dignidad de las personas.

Hace pocas semanas el SJM España ha publicado su informe CIE anual titulado “Vulnerables, vulnerabilizados”, en el cual, desde su experiencia de acompañamiento se pone un acento especial sobre los más vulnerables entre los vulnerables: personas enfermas, víctimas de trata y personas a quien nadie visita.

“Tratos”, como el informe citado, habla de la grave situación de privación de libertad y las condiciones de vida en los CIE, unos centros que nunca tendrían que haber existido. Y hasta que desaparezcan, esta obra pone en el centro, en el debate público y en el corazón de los espectadores, un impulso en la búsqueda de alternativas, de caminos de liberación.

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1 Comentario

  1. Verdaderamente vivimos en una Sociedad de vergüenza y siendo orgullosa de tantas personas comprometida para el bien de la humanidad!!! te felicito Alberto
    Gracy

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