Cuando uno analiza lo que ha ocurrido en España entre el año 2009 y el 2015 no es difícil acordarse de las palabras de Jesús que dicen:

“Porque a cualquiera que tiene, se le dará más, pero al que no tiene, aun lo poco que tiene se le quitará” (Mateo 13, 12)

Obviamente Jesús no hablaba de cosas materiales aquí, sino de esos círculos viciosos y virtuosos en los que nos vemos encerrados día a día. La virtud nos conduce a más virtud y el vicio a más vicio…

Pero el sistema económico que padecemos hoy parece aplicar esas palabras de Jesús de forma literal arrebatando a los pobres lo poco material que tienen y aumentando al mismo tiempo la fortuna de los más ricos hasta niveles escandalosos.

Mientras los españoles más pobres han perdido de media casi un 20% de su renta desde el 2009, los españoles más ricos han ganado de media hasta un 10% (*). Por supuesto estas diferencias no son detectables cuando oímos que la economía española ha recuperado los niveles del 2009. La cuestión es que como el decil más rico es con mucho el que más pesa, basta solo el crecimiento de este decil para compensar el decrecimiento de todos los demás. Por lo tanto, cuando crece la economía es importante distinguir ¿Quién está creciendo?.

No es extraño por tanto que el Papa sentenciara “esta economía mata”. Por si no quedaba suficientemente claro, lo explicó de esta manera:
Trickle down theory“Algunos todavía defienden las teorías del derrame, que suponen que todo crecimiento económico, favorecido por la libertad de mercado, logra provocar por sí mismo mayor equidad e inclusión social en el mundo. Esta opinión, que jamás ha sido confirmada por los hechos, expresa una confianza burda e ingenua en la bondad de quienes detentan el poder económico y en los mecanismos sacralizados del sistema económico imperante” (Evangelii Gaudium n. 54).

¿Qué quiere decir el Papa con eso de la “teoría del derrame”? Se trata de una teoría económica “ultraliberal” que confía plenamente en las fuerzas del mercado. Es más conocida por su nombre en inglés “Trickle down Theory”. Viene a decir algo así como que la riqueza de los “megaricos” termina por desbordar a los ricos, después desborda de los ricos a la clase media y al final algo le acaba llegando a los más pobres.

En términos evangélicos la teoría nos dice que no nos preocupemos porque el rico Epulón solo le permita comer a Lázaro las migajas que caen de su plato, porque cuanto más tenga Epulón en su plato mayor será el número de migajas que le caerán a Lázaro.

Lázaro y Epulón

En las conversaciones del día a día es fácil detectar a los ingenuos “Epulones” que aún creen que esta teoría del derrame sigue funcionando. Son aquellos que se sienten cómodos comprando y consumiendo todo tipo de bienes y servicios superfluos porque consideran que así generan empleo. Piensan ingenuamente que simplemente a base de vivir ellos como reyes consiguen que más gente sea contratada para producir lo que ellos devoran. Pero ¿acaso estos ingenuos no son conscientes que cuando actúan como empresarios por las mañanas toman decisiones que reducen continuamente el número de personas necesarias para producir lo que consumen por las tardes?

Y es que precisamente eso que vienen haciendo todas las mañanas entre el año 2009 y el 2016 es el motivo por el que la teoría del derrame no ha funcionado. Epulón tiene cada vez más en su plato y cada vez menos migajas caen debajo de la mesa a Lázaro.

La razón por la que ha dejado de funcionar esta teoría explotadora es obvia: La economía occidental ha llegado al límite de su crecimiento, pero como los “megaricos” quieren seguir siendo cada vez más ricos y la tarta total ya no puede crecer, la única manera que les queda a los ricos de aumentar su porción es produciendo la misma tarta con menos personas, lo cual les permite consumir una porción de la tarta cada vez mayor, ya que los que han dejado de trabajar se quedan sin tarta.

Y es que al estancarse la economía, como ha ocurrido desde 2009, la economía de explotación que venía funcionando desde hace décadas se ha transformado en una economía de exclusión generando tasas descomunales de paro. Desde 2009 en las economías occidentales estamos siendo testigos de esta transformación.

Pero al margen de cómo funciona hoy nuestro sistema económico, lo que llama la atención no es el hecho de que esta teoría económica haya mutado pasando de explotar a excluir, sino el hecho de que una teoría económica de valores absolutamente ANTIEVANGÉLICOS haya sido defendida durante más de dos siglos por una sociedad occidental que se concebía a sí misma como mayoritariamente cristiana.

¿Cómo se puede ser cristianos y defender la teoría del derrame, funcione o no funcione esta teoría?

Por lo tanto, no solo es porque lo diga el Papa, o porque la teoría ya no esté funcionando, es porque la teoría del derrame es en sí misma ANTIEVANGÉLICA. Y antes que antievangélica, es INHUMANA.

(*) El gráfico de la portada de este POST refleja la variación de la renta disponible después de impuestos entre 2009 y 2015 de cada uno de los deciles en España, e incorpora en el decil más rico tanto los beneficios empresariales distribuidos en forma de dividendos como los beneficios que quedan en las empresas reinvertidos. Se ha utilizado como fuente principal la encuesta de condiciones de vida del Instituto Nacional de Estadística. Se puede ver el cálculo completo aquí: https://drive.google.com/file/d/0B_oKuiXMxLAiRGk4eFN3cUk2Slk/view?usp=sharing