Los deberes… ¡con la tablet!

Mi hijo hace ya los deberes con la tablet al lado. Y ha mejorado su rendimiento. No es algo que haya leído en algún estudio de los muchos que uno se encuentra en la red, no. Es un hecho constatado en casa.

Cada niño es un mundo y no pretendo dar recetas que sirvan para todos. En el mundo educativo existe el problema de trabajar con personas, mira tú por dónde, y las recetas suelen servir a muchos y no servir a otros tantos. No hay magia. Hay que escuchar a quien tienes delante. Escucharles y conocerles. En esto cada uno tiene que hacer su camino.

Mi hijo mayor se aburría haciendo los deberes muchas veces. El hastío y la falta de motivación vencían en innumerables ocasiones a su cabeza privilegiada y a su interés por aprender cosas a su manera. Deberes que siguen siendo del siglo pasado y métodos que, hay que decirlo, están obsoletos, eran su lucha de cada día. Falta de atención, falta de rendimiento, falta de productividad… y todo por aburrimiento, porque era un tostón para él sentarse y hacer las tareas. La tablet ha introducido varios factores que le han ayudado:

      1. Información necesaria condensada en un solo lugar. Todos los libros de texto en formato digital los tiene en la web de la editorial e internet para buscar la información que necesite.

      2. Interactividad. Para él no ha sido lo mismo estudiar en los libros de siempre que poder estudiar y consultar la materia en el libro digital, interactuando con los ejercicios y experimentos propuestos.

      3. Necesidad de buscar en la red. Ya sea en sus libros o en google, le ha hecho protagonista de la búsqueda de información. Su actitud pasiva anterior se ha tornado en una actitud activa, protagonista frente a sus estudios. Además, está aprendiendo a buscar información, a manejarse en la red, a hacer sus primeros pinitos…

      4. Primeras nociones de perfiles y redes sociales. La web de la editorial le ha obligado a crearse su usuario, establecer su foto de perfil, etc… Eso nos ha dado pie a hablar de cómo crear nombres de usuario y contraseñas, qué foto es mejor poner y cuál no, etc. Volvemos a los mismo: sentirse protagonista en su estudio con los medios de hoy en día, con sus medios…

También hay riesgos, evidentemente, pero constato que los beneficios han sido mayores.

¿Cuándo afrontaremos de una vez por todas este cambio socio-cultural, antropológico, también en la educación? Van pasando los años y las cosas no cambian, o lo hacen a paso de tortuga. ¿Hace falta revisar el concepto de “aprender”, de “estudiar”? ¿Hace falta revisar el concepto de “enseñar”? ¿Hace falta trabajar de otra manera, con otros medios, desde otros sitios? ¿No aporta la tecnología y la red una oportunidad maravillosa para rediseñar los planes educativos y darle protagonismo a aquello que es realmente importante? ¿Y qué pasa con los costes para las familias que suponen los libros de texto con los que, al final, poco está trabajando?

Hay que ser valientes. Hay que formarse y afrontar este reto de frente. No podemos girar la cara, ni en casa, ni en la escuela, ni en la empresa, ni en la Iglesia… También en esto, y ya que estamos en tiempo de Pascua, hay que confiar y seguir al Señor, que va por delante y nos espera en Galilea…

@scasanovam

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