Liderazgo político

El obispo Bernard Fellay encabeza la Fraternidad San Pio X (SSPX), que son los lefebvristas, un grupo de católicos tradicionalistas expulsado de la Iglesia en 1988 por ordenar obispos (entre ellos Fellay) contra el mandato de la Santa Sede. Desde el año 2000, ya muerto el arzobispo Marcel Lefebvre que lo inició, se han dado pasos progresivos para la reincorporación de este grupo a la Iglesia. Esa reincorporación probablemente ocurra pronto, quizás bajo la forma de una prelatura personal.

Pues bien, hace pocos días el National Catholic Reporter, un periódico católico americano, ha publicado una entrevista con Mons. Fellay. En ella, Fellay habla del Papa Francisco, con quien está en desacuerdo en numerosos puntos doctrinales, y bajo el cual sin embargo es más probable que nunca la reincorporación de los lefebvristas a la Iglesia. Bajo el subtítulo “Diálogo con el Papa Francisco”, el NCR escribe:

Pero el líder de la SSPX ha aprendido a comunicarse con este Papa, reconociendo que Francisco a menudo ve la doctrina como un obstáculo para llevar la gente a Jesús. Para el Papa, dice el obispo Fellay, “lo importante es la vida, la persona, y él trata de mirar a la persona, y en eso, si podemos decirlo, es muy humano”.

En cuanto a los motivos del Papa, Fellay cree que Francisco es alguien que quiere que todos se salven, y así “como un rescatista, desata la cuerda que le da seguridad, para ponerse en una situación de riesgo a fin de llegar a otra gente“, y “eso es probablemente lo que está haciendo con nosotros”. (…)

“El Papa ve que nos preocupamos por la gente”, dice el obispo Fellay. “Ciertamente no concuerda con nosotros en los puntos del Concilio que atacamos. Definitivamente, no. Pero para él, como la doctrina no es tan importante -es la persona, la gente, quienes son importantes- nosotros hemos dado suficiente prueba de que somos católicos. Ve que somos genuinos. Punto”, dice. “Ciertamente ve cosas en que está en desacuerdo con nosotros, cosas que le gustaría que cambiáramos, pero para él eso no es lo importante. Lo importante es amar a Jesús; eso es todo.”

Fellay traza en pocas palabras, desde una fraternidad técnicamente cismática y fuera de la Iglesia, la clave del liderazgo entendido como servicio que encuentra en Francisco, un líder muy distinto a los que prefieren sembrar divisiones y ruinas para afirmar su posición e imponer su doctrina.

Como soy español, quisiera ver un liderazgo así en los dirigentes políticos de aquí, ahora que nos acercamos a otras elecciones, que como estas criaturas no aprendan producirán otras elecciones más. Y como también soy venezolano, quisiera ver un liderazgo así en la presidencia de Venezuela, en vez de un loco que prefiere la dictadura, el golpe de Estado o el enfrentamiento civil a una solución electoral prevista en la Constitución, de manera que la gente busque un camino sensato para salir de la durísima crisis de desabastecimiento de medicinas y alimentos, hiperinflación, inseguridad física e inseguridad jurídica en que su gobierno ha sumido al país.

Jesús no habló mucho de liderazgo político. Pero una cosa dijo muy pertinente: “Sabéis que los jefes de las naciones las dominan como señores absolutos, y los grandes las oprimen con su poder. No ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, sea vuestro servidor” (Mt 20,25-26). He aquí a Francisco, jefe de un pequeño Estado y cabeza de la mayor organización religiosa del mundo, dando un testimonio del que todos podemos aprender.


Imagen: mundabor.files.wordpress.com/2012/07/fellay-2.jpg

7 Comentarios

  1. Sí, me refería al “caracazo”. Me imaginaba que de alguna manera fuiste testigo de aquellos lamentables hechos, pero no hasta el punto de que te detuviesen. Ya te digo, espero que a Maduro no le dé por las “balaceras”. Como dice el expresidente de Uruguay, Pepe Mújica, “Maduro está como una cabra”. Gracias por el enlace al periódico. No lo conocía. Me he reído mucho. Aunque más bien es para echarse a llorar. El mundo sigue al revés (“Patas arriba. La escuela del mundo al revés”, Eduardo Galeano). El odio nos vuelve insensatos a los de derechas y a los que militamos en la izquierda. Un saludo grande.

  2. Gracias por el comentario, Carlos. Si con lo de Pérez te refieres al “caracazo” (CAP tuvo varias en su colección, tanto en la primera presidencia como en la segunda), te diré por pura curiosidad que en esa represión estuve preso yo. No porque me buscaran, sino porque era novicio jesuita y vivía en una casa donde había un compañero a quien querían culpar de la rebelión popular (por lo demás perfectamente no organizada: ya le hubiera gustado a cualquiera poder organizar semejante tumulto!), para expulsarlo del país. No duramos mucho presos: solo de un toque de queda a otro. Pero como éramos curas, en ese día nos hicieron visitar el Regional V de la GN, y luego la sede central de la Inteligencia Militar. Interesante visión interna de un “sistema de seguridad”, que hace pensar en la importancia de no dejarles con la mano suelta. Habrás visto lo de la bolsa del gato el otro día en Madrid: http://www.elmundo.es/madrid/2016/05/24/57445610ca4741714b8b4630.html

  3. La enfermedad en Venezuela está diagnosticada y mal tratada. Y es verdad que los ciudadanos tienen derecho a cambiar de médico. Sólo nos queda esperar y desear que Maduro no actúe como Carlos Andrés Perez, que mandó cargar a la policía metropolitana, al ejército y a la guardia nacional contra los manifestantes (el resultado fue casi 300 muertos y 2000 desaparecidos). En España también está diagnósticada: la desigualdad se ha duplicado en los últimos años, desahucios diarios, pobreza infantil, listas de espera de años para ser operado. Estos últimos, poco o nada tienen que perder. Y también están en su derecho a elegir al médico equivocado.

  4. Gracias por tu comentario, Carlos.
    Creo que tienes toda la razón. Sobre algunas (no todas ciertamente) las razones de fondo de la deriva venezolana que acabó en el chavismo, he escrito algunas cosas, que puedes ver aquí: http://raulgf.com/venezuela.html
    Habiendo hecho mi doctorado en la Universidad Simon Bolívar, que es una universidad pública de Caracas donde no creo que pagara 100 dólares en total, también te doy la razón en que el punto de vista influye mucho en la perspectiva. Si eres maestro de primaria, por ejemplo, una inflación del 200% con desabastecimiento de alimentos, por tanto teniendo que ir al mercado negro a comprar lo que te falte, resulta demoledora.
    Desde el punto de vista analítico, me parece esencial notar que diagnosticar la enfermedad y proponer un tratamiento adecuado, son cosas distintas. Yo puedo describir bien la enfermedad, y equivocarme por completo en el tratamiento, dejando al enfermo bastante peor que estaba. Si me empeño en el tratamiento fallido, para seguir siendo yo el médico y ese que no funciona el tratamiento, entonces ya no es un mal heredado. Han pasado 17 añitos, no fue ayer.
    Y si no dejo que la gente, cada uno desde su personal punto en la vida, vote si quiere ese tratamiento o no, aunque la Constitución lo prevea, entonces es la dictadura. Veremos si no acabamos ahí.

  5. Buenas tardes, Raúl. La explicación acerca del funcionamiento del mercado es así, como la describes. En cualquier caso creo que sí es legítimo preguntarse qué sistema político-social-económico llevó al pueblo venezolano a arrojarse en manos del chavismo. Obviamente, en España no tiene la misma visión del sistema el/la que le dan cita para un médico especialista en la Seguridad Social para dentro de año y medio, que el que levanta el teléfono y se la dan para pasado mañana en la medicina privada. Tampoco lo ven igual mis compañeros que estudian el Grado en Primaria en la universidad pública (a lo que les han bajado las becas un 80% y tienen que servir copas por las noches), que el que se puede pagar sus estudios en ICADE y hacer un doctorado en Goergetown. Supongo que cada uno arrima el ascua a su sardina.

  6. Gracias por tu comentario, Daniel.
    Los mercados sin embargo no funcionan así. Nada “se retira” para presionar. Si alguna empresa no quiere vender su producto, supongamos que por extrañas razones políticas con suicidio empresarial incluido, en el mundo hay infinidad de otras que sí quieren.
    Ahora, lo que todas quieren es cobrar lo que venden.
    El proceso del chavismo económico ha sido muy claro al respecto: (1) Cerrar la economía controlando las divisas, con lo cual solo puedes vender en Venezuela (y cobrar en tu lugar de origen) aquello para lo que el gobierno te dé permiso. (2) Golpear sistemáticamente a la empresa privada interna, sea para nacionalizarla, sea para destruirla. Con ello la producción interna de bienes ha caído en picado. No es que fuera alta antes, pero en muchos bienes agropecuarios y bienes industriales terminados la economía venezolana se autoabastecía. (3) La alternativa del chavismo fue funcionar hasta hace unos años (dos o tres antes de la muerte de Chávez) por la vía del ingreso petrolero, con el que el Estado importaba los bienes faltantes, que era cada vez más. El petróleo venezolano pasó en ese periodo de unos 10 dólares por barril a algo más de 100, y eso permitió a un país menos y menos productivo en bienes mantener una apariencia de normalidad en los suministros.
    Pero el petróleo bajó hasta alrededor de los 30 dólares por barril actuales. Con lo cual el Estado no tiene para importar alimentos ni medicamentos, ni siquiera para pagar los dólares que ya concedió a las aerolíneas, la telefonía y otras empresas extranjeras. Tampoco para importar comida para pollos, ni azúcar para refrescos, ni etc. Nadie se ha retirado. Lo que se ha retirado es el pago. En una economía normal los pagos los hacen los particulares con una moneda convertible, y así si alguno no quiere vender, pues viene otro de afuera y aprovecha el nicho. Eso pone las pilitas al que “no quiere vender”, sea cual sea su ideología.
    Pero aquí básicamente lo que ocurre es que primero estatizas o controlas férreamente desde el Estado y después de haber tomado todos los suministros básicos sobre tus espaldas, te quedas sin dinero para comprarlos. Buen momento para irse y que se intente otra cosa, porque lo tuyo no funcionó. Pero no: aunque la Constitución prevé un referendum revocatorio justo a esta altura del periodo presidencial, y aunque sobran firmas para convocarlo, el Gobierno ya ha dicho que no lo va a permitir. Como el Tribunal Supremo les obedece, seguramente declararán inconstitucional lo que dice la Constitución. Ale. Probablemente sea porque esperan perderlo por mucho, por más que perdieron la Asamblea, ya que han pasado más meses sin suministros, sin medicamentos, con una inflación del 200% (en 2015), del 720% (estimada en 2016), etc.
    También podrían cambiar de manera de gestionar la economía, a ver si dan con una fórmula que funcione mejor. Pero claro, eso sería demostrar una flexibilidad que no hay. Así que todo es aguantar, llevar al país al borde del desastre (o al desastre mismo porque falta insulina, quimioterapias, rayos X, etc., nada de lo cual venía de empresas venezolanas, por cierto), esperando que suba el petróleo. Pero el petróleo no sube, menos con Irán de vuelta en el mercado. Es difícil pensar más irresponsabilidad por mantener el poder.
    Así que disculparás, pero conozco suficiente gente pasándola canutas en Venezuela, cuanto más pobres más canutas, para tragarme la propaganda del Gobierno. A lo mejor convence a quien no sepa cómo funciona un mercado. No sé.

  7. Sobre el tema Venezuela y Maduro. Causa del desabastecimiento de medicinas y alimentos, donde están? Quien los retiró del mercado para producir el caos. Algo similar pasó en Chile cuando tenia un gobierno de izquierdas. La derecha tiene sus formas de presionar.

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