Hace apenas una semana estallaba en los medios de comunicación de todo el mundo la mayor filtración de documentos de la historia. Veían la luz los #PanamaPapers, 2.6 terabytes de archivos del bufete panameño Mossack Fonseca con 11,5 millones de documentos que dejaban al descubierto complejas estructuras offshore que ocultaban miles de millones de dólares.

La investigación, bautizada como Prometheus, fue llevada a cabo por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ por sus siglas en inglés) durante un año. 109 redacciones y 370 periodistas de 76 países, trabajando en 25 idiomas.Paraísos-fiscales

La tecnología ha jugado un rol clave en todo el proceso de análisis, lanzamiento e impacto de los Papeles de Panamá y, si lo analizamos de cerca, arroja una serie de aprendizajes extrapolables al nuevo activismo que está detrás de la revolución tecnológica:

  1. El anonimato fomenta un activismo valiente: estar detrás de la mayor filtración de la historia es algo solo apto para personas muy valientes o que, al menos, se mantengan en el anonimato. En el caso de los #PanamaPapers, todas las comunicaciones de la fuente con el medio alemán Süddeutsche Zeitung se hicieron a través de un chat encriptado, preservando su anonimato y alentando este tipo de acciones.
  2. Facilidad para almacenar grandes cantidades de datos: cada vez es más sencillo, rápido y barato contar con un disco duro o USB de amplia memoria que permita descargar y mover cantidades ingentes de datos sin apenas despeinarse, facilitando este tipo de filtraciones.
  3. Globalización del activismo: un fenómeno como el de los paraísos fiscales, que es global, demanda una respuesta y un activismo también global. El lanzamiento de los #PanamaPapers estaba perfectamente orquestado a nivel mundial, y prueba de ello fueron las numerosas horas en las que los papeles de Panamá lograron ser trending topic a escala global.
  4. Nuevos tipos de activismo: todas las personas tenemos algo que aportar para mejorar el mundo loco en el que vivimos, y también todas tenemos algún tipo de activismo que promover desde nuestra posición. La persona que trasladó a los periodistas esta jugosa información representa un nuevo tipo de activismo que, vista la tendencia, ha venido para quedarse. Sea un hacker o un trabajador el que ha filtrado la información, veremos cada vez más activistas dirigidos a generar una transparencia forzada.
  5. La democratización del activismo para el cambio social: a los pocos minutos del lanzamiento de la exclusiva, las redes sociales y los whatsapp ardían intercambiando información y generando indignación. Tenemos que aprovechar el hecho de que ser activista es cada vez más accesible, fácil y, para qué negarlo, está de moda.
  6. La importancia de que actuar sirva para algo: los Papeles de Panamá nos parecieron escandalosos, pero como dice Susana Ruíz de Oxfam Intermón, “el verdadero escándalo es que muchos de los casos que el ICIJ ha sacado a la luz no son ilegales, sino que se aprovechan de legislaciones débiles e insuficientes”. Tener la información de lo que está pasando no basta. Hay que sacar partido de la indignación mundial generada.

Los #PanamaPapers son por el momento la mayor filtración de la historia, pero sabemos ya que llegarán más filtraciones y serán cada vez mayores. ¿Cuántos Leaks nos harán falta para poner fin a la era de los paraísos fiscales? El tiempo lo dirá.

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