La Modernidad Sostenible es Natalista

Una sociedad moderna sostenible debe tener tasas de natalidad más altas que las que actualmente sufre España. El crecimiento demográfico negativo, lejos de ser característico de una sociedad avanzada, es síntoma de una sociedad precaria, donde los jóvenes tienen difícil emanciparse, las parejas nuevas no tienen medios para constituir hogares, los ciudadanos trabajan tan largas como improductivas y la vivienda es tan cara y las políticas sociales tan modestas que la gente no puede traer a la vida todos los hijos que quisiera. Una sociedad moderna sostenible es necesariamente una sociedad demográficamente dinámica y expansiva, y permite que las familias tengan el número de hijos que desean.

El llamado parón demográfico tiene un impacto tan crucial sobre España que pone en riesgo el Estado social por el envejecimiento. Pero sobre todo no obedece a la voluntad de las familias españolas, que de forma repetida han mostrado su deseo de tener más hijos y ven dificultada su voluntad por los obstáculos del mercado laboral, el mercado de vivienda y los costes de la crianza.

El Gobierno Vasco de Íñigo Urkullu ha propuesto el 21 de octubre de 2017 un gran pacto demográfico con el fin de incrementar las tasas de natalidad. Segú declaraciones de Beatriz Artolazabal -Consejera de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno Vasco- “una sociedad avanzada, abierta y sostenible” necesita tasas de natalidad más altas. En la idea del Gobierno Vasco, “el concepto familia es sinónimo de amparo, apoyo incondicional, proximidad, proyecto de vida y organización social… La familia sigue emergiendo como un elemento fundamental” y es necesario “consolidar la familia como una estructura de desarrollo personal”. Por eso “es imprescindible que sea decididamente protegida… La sensibilidad para apoyar a la familia a sus entornos constituye ya una prioridad social y pública” (El Mundo, 21 de octubre de 2017).

Esta petición del Gobierno vasco viene a unirse a la voluntad de la Conferencia de Presidentes Autonómicos de enero de 2017, a la que lamentablemente el Gobierno vasco se negó a asistir para ejercer su responsabilidad de representar a la ciudadanía vasca.

La Conferencia de Presidentes Autonómicos de 2017 –celebrada el 17 de enero- abordó el reto demográfico entre un variado grupo de acuerdos (ver el documento al final de este post). A ello se dirigían una propuesta del gobierno socialista del Principado de Asturias sobre la necesidad de una activación demográfica y otra del gobierno popular de Castilla-León contra la despoblación. La Conferencia alcanzó un acuerdo publicado en el que se afirma que “en España se aprecian cada vez más claramente los efectos de una baja natalidad, la disminución del número de jóvenes y un acusado proceso de envejecimiento”. Efectivamente, hay 10 Comunidades Autónomas “con saldo vegetativo negativo y, por primera vez en muchos años, en 2015 ha sido mayor el número de defunciones que el de nacimientos en España”. Las proyecciones anuncian 5,3 millones de habitantes menos en 2066, el 11,6% de la población.

El texto aprobado constata que “los efectos son cada vez más notables desde el punto de vista económico, social y ambiental… Es evidente la incidencia del cambio demográfico sobre la sostenibilidad del Estado del Bienestar (…). También repercutirá en el mantenimiento de los ecosistemas tradicionales y de la propia red de infraestructuras”. Como un acuerdo por unanimidad de todos los presentes –faltaron los presidentes de País Vasco y Cataluña-, la Conferencia de Presidentes instó a que en el año 2017 se apruebe una Estrategia Nacional frente al Reto Demográfico, “de naturaleza global y transversal, que diseñe una respuesta conjunta y de futuro para paliar la problemática del progresivo envejecimiento poblacional, del despoblamiento territorial y de los efectos de la población flotante” (Conferencia de Presidentes Autonómicos, 2017).

En abril de 2017 se cumplió el compromiso de poner en marcha un grupo de trabajo para un asunto que el Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, calificó como “capital”, bajo la presidencia de Edelmira Barreira, Comisionada del Gobierno frente al Reto Demográfico. El objeto de este grupo de trabajo es “el análisis y estudio de las posibles medidas susceptibles de ser incorporadas en la Estrategia Nacional frente al Reto Demográfico”.

La Estrategia Nacional frente al Reto Demográfico debe generarse desde un marco más avanzado: el de la Sociedad de los Cuidados. La cuestión demográfica ha sido objeto de controversias ideológicas que pueden resolverse dentro del modelo de Sociedad de los Cuidados. Es un modelo social emergente, transversalmente asumido por distintos movimientos (ecologismo, feminismo, economía social, provida, etc.) e ideologías. De hecho, los dos primeros municipios que se han declarado “Ciudad de los Cuidados” han sido recientemente Barcelona y Madrid. Es necesario que la natalidad se desideologice y sea consideraba un Bien Común.

En la Sociedad de los Cuidados se busca el Desarrollo Humano Integral, la escala humana, así como las conciliaciones entre proyecto personal, familia, hábitat y trabajo. La Sociedad de los Cuidados es consciente de que la economía se sostiene gracias a las atenciones que unas generaciones brindan a otras, así como a los más vulnerables. La Sociedad de los Cuidados custodia los bienes comunes, así como la sostenibilidad de la sociedad y la relación con el medio ambiente. Incorpora los avances de la economía colaborativa, la cultura digital, la gobernanza participativa y la creación de lo público se hace en régimen de partenariado y concertación entre las Administraciones y el conjunto plural de entidades de la sociedad civil, la sociedad profesional y el dinamismo de los emprendedores. La Sociedad de los Cuidados reconoce la utilidad pública de las comunidades primarias del individuo, especialmente la familia y los vecindarios.

¿Es la natalidad un bien común? El equilibrio demográfico de la sociedad es un factor indispensable de la sostenibilidad, de la solidaridad intergeneracional y del sostenimiento de los muy diversos hábitats de un territorio con tanto despoblamiento como el español. La natalidad es imprescindible para cuidar la sostenibilidad social.

La Sociedad de los Cuidados es un marco que permite potenciar de nuevo por tres razones principales:

  • Presenta el equilibrio demográfico y la natalidad como bienes comunes a cuidar con la contribución de todas las generaciones. De ellos depende la solidaridad intergeneracional, el mantenimiento del Estado de Bienestar o los recursos humanos para el futuro desarrollo del país.
  • Las políticas de conciliación son netamente políticas del cuidado. Equidad de género y sostenibilidad demográfica están íntimamente relacionadas. La Sociedad de los Cuidados hace posible la libertad de las familias para que tengan los hijos que crean necesarios para colmar su vida.
  • La Sociedad de los Cuidados dispone a una sociedad atenta a las necesidades de las generaciones más vulnerables: la infancia y la ancianidad. Y lo hace de una forma no asistencialista sino desde la perspectiva del proyecto de vida y la creación de valor para la sociedad.

Así como en la mentalidad del final de siglo XX, una sociedad moderna era una sociedad casi sin hijos, la sostenibilidad, el feminismo, el avance de la democracia y la nueva modernidad nos han enseñado que una sociedad auténticamente avanzada es una sociedad con una natalidad dinámica. El año 2018 debe dotar a nuestro país de un gran pacto demográfico.

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