La misericordia de Dios en el Corán

Texto original de Francis X. Clooney, SJ en America Magazine

Irónica y tristemente, justo cuando Donald Trump quería cerrar la puerta a los musulmanes, el papa Francisco abría la Puerta Santa en la basílica de san Pedro, insistiendo en que la misericordia divina no es nunca una puerta cerrada. De hecho, como ya afirmaba en abril cuando anunció el Año Santo de la Misericordia, esta es una verdad compartida ampliamente con judíos, musulmanes y creyentes de otras religiones. Después de ofrecer unas palabras sobre la misericordia de Dios en la tradición judía, habló sobre el Islam:

Entre los nombres privilegiados que el Islam atribuye al Creador se encuentran “Compasivo y Misericordioso”. Esta invocación se encuentra a menudo en los labios de los musulmanes devotos que se sienten acompañados y sostenidos por la misericordia en su debilidad cotidiana. Ellos también creen que nadie puede poner límites a la divina misericordia porque sus puertas están siempre abiertas.

Islam-misericordiaAsí que empecemos por ahí, con las primeras palabras del propio Corán: “En el nombre de Dios (Allah), el Compasivo (al-Rahman), el Misericordioso (al-Rahim)” (1:1). Con estas palabras comienza cada capítulo del Corán excepto uno, el noveno (“El Arrepentimiento”, al-Tawbah), que habla de arrepentimiento pero también de lucha feroz con los idólatras; otro día hablaremos más de ese difícil capítulo. Aquí, en el primer capítulo, los siguientes versos se hacen eco del mismo tema: “Alabado sea Dios, Señor del universo, el Compasivo, el Misericordioso (1:2-3).

El libro The Study Quran (HarperCollinsPublishers, 2015) nos invita a leer simplemente los capítulos del Corán o reflexionar cualquier verso con comentarios, o, como yo he empezado a hacer, revisar las 57 páginas del índice para seguir una palabra a lo largo de los muchos capítulos. Sin lugar a duda, el punto básico es simple: desde los primeros versos del primer capítulo, aprendemos mucho acerca de la compasión y la misericordia de Dios. Nos confrontamos con ella, nos dejamos sorprender por ella, nos dejamos sumergir en ella. Esta es una verdad esencial del Islam, repetida una y otra vez, y ni los violentos ni los intolerantes pueden oscurecer este hecho.

El primer capítulo del Corán tiene sólo siete versos, pero el comentario que se hace en el libro ocupa casi siete páginas y está repleto de pistas para principiantes como yo. “Dios, el Compasivo, el Misericordioso”: la divina esencia (Alá, Dios), la unidad de todos los atributos divinos (Compasivo), y la unidad de todos los actos divinos (Misericordioso). “El Compasivo” es un nombre divino que nadie más puede sustentar ya que “implica la Misericordia-Amorosa por la que Dios trae a la Vida”. “El Misericordioso” indica “la bendición de nutrir por la que Dios sustenta a cada ser en particular”. La Compasión es como el sol, la Misericordia es el rayo de sol que calienta y vivifica todas las cosas sobre la faz de la tierra. La primera (Compasión) hace al mundo ser, la segunda (Misericordia) “es aquello por lo que Dios muestra Misericordia a aquellos a quienes se la mostrará, como indica en 33:43, ‘Es misericordioso con los creyentes’”, capacitándoles para permanecer. Y esa Misericordia es, a su vez, la fuente de otros Nombres divinos: el Clemente, el Bondadoso, el Afectuoso.

Más adelante podemos leer en 21:107 que el profeta Mahoma es enviado por Dios como un acto de misericordia: “Nosotros no te hemos enviado sino como misericordia para todo el mundo”. El comentario aquí explica la sutileza del árabe: “La gramática del versículo permite que se pueda entender tanto que el profeta Mahoma fue enviado por Dios como un acto de misericordia o que el profeta Mahoma es en sí mismo una misericordia que Dios envió”. Continúa el comentario diciendo que esto es una manifestación de la misericordia a la que tiende la Ley, y una misericordia para todo el mundo, no sólo para los creyentes musulmanes. Incluso aquellos que no creen en el profeta experimentan su misericordia, que libra de la muerte también a quienes le rechazan: él intercederá por todos el Día del Juicio.

Y finalmente, pues no me puedo alargar, esta misericordia trae paz y armonía a hombres y mujeres, quienes encuentran sus parejas por divina misericordia: “Y entre Sus signos está el haberos creado esposas nacidas entre vosotros, para que os sirvan de quietud, y el haber suscitado entre vosotros el afecto y la bondad” (30:21). Se nos dice en el comentario que esta es una llamada de atención tanto para los hombres como para las mujeres sobre la manera en la que Dios extiende su propio Amor y Misericordia a través del amor y la misericordia que ellos se manifiestan mutuamente. Podríamos continuar siguiendo la pista al “misericordioso” durante mucho tiempo ya que a Dios se le invoca de esta manera en más de 100 ocasiones en el Corán (o así he podido contar en el índice).

Los comentarios que se mencionan están extractados de los 41 comentarios tradicionales que se indican al principio de The Study Quran. Mil quinientos años de sabiduría a lo largo de los pies de página. Como la mayoría de vosotros, no puedo confirmar personalmente las fuentes originales, pero da la sensación de que las iluminaciones de cada palabra de cada versículo están fundadas en el consenso de un largo linaje de lectores anteriores. No leemos el Corán solos, sino con aquellos que lo han leído antes que nosotros. ¿No es así también la fe católica?

Y como acabo de mostrar, hablar de la apertura de la Puerta Santa de la Misericordia por el papa Francisco, algo que él mismo ve como un acto que resonará con los judíos, musulmanes y creyentes de otras tradiciones, ha abierto paso con suavidad y facilidad a estos pasajes del Corán. The Study Quran nos facilita meditar sobre la misericordia de Dios, la realidad que hace ridículo y quiere extinguir el odio entre las personas de distintas religiones. En la misma cita que empleé al comenzar este texto, el papa Francisco hace un llamamiento a un encuentro misericordioso entre los creyentes, lo más opuesto al miedo, la discriminación, el odio y la violencia contra los de fuera:

Confío en que este Año Jubilar celebrando la misericordia de Dios propiciará un encuentro con estas religiones y con otras nobles tradiciones religiosas; ojalá nos abra todavía más a un ferviente diálogo para que podamos conocernos y entendernos mejor; ojalá acabe con toda forma de cerrazón y falta de respeto, y elimine cualquier forma de violencia y discriminación.

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