La herencia del colonialismo: conflictos actuales

En 1884, el Canciller alemán, Otto von Bismarck, convocó la Conferencia de Berlín para discutir las fronteras de las colonias en África. Asistieron todos los países europeos interesados en expandir sus imperios y explotar los grandes recursos naturales africanos. Entre los asistentes se encontraban, además de la anfitriona Alemania, Francia, Italia, Portugal y Reino Unido. Aunque estados Unidos también fue invitado no mostró interés en el colonialismo africano.

Italia y Alemania tenían interés muy especial en el territorio africano porque querían competir con las vastas posesiones que ya disponían sus adversarios británicos y franceses. Sin embargo, ni un solo representante africano fue invitado a la conferencia. Era una forma de reafirmar la superioridad europea que, con la excusa de llevar la cristiandad y la civilización, abusarían, oprimirían, expoliarían, explotarían y hasta esclavizarían por pura codicia imperialista. En la Conferencia de Berlín se ignoró la cultura africana, la división tribal, las razas, religiones y otros aspectos tradicionales para configurar unas fronteras al servicio de los imperios.

OrienteAl finalizar la Primera Guerra Mundial las fronteras de una parte del mundo cambiaron. Los grandes imperios vencedores de la Gran Guerra, Gran Bretaña y Francia, inventaron fronteras y crearon países al albur de sus particulares intereses económicos y estratégicos. África y Oriente Próximo fueron esos lugares donde se diseñó el mapa con los dictados del imperialismo: explotación y división.

Las grandes potencias británica y francesa, tan celosas de la civilización y la democracia para sus adentros no tuvieron escrúpulos a la hora de explotar los recursos naturales y los seres humanos de los países que colonizaban, sin que para estos hubiera concesión democrática alguna. Para asegurar esa explotación utilizaron el lema tan antiguo “divide y vencerás”, para ello, cuando llegó la ocasión crearon divisiones fronterizas artificiales sin tener en cuenta en absoluto el deseo de las personas que dentro de ellas se encontraban.

Hay que indagar en las “miserias de la historia” para averiguar las causas de los innumerables conflictos que desde la era colonial hasta nuestros días tienen lugar en África. La responsabilidad de también pertenece al pasado, a aquellos que con sus políticas imperialistas justificaron la indignidad de seres humanos, a aquellos que permitieron o participaron en la explotación egoísta de los recursos naturales y de las personas.

La etapa colonial da la clave del origen de los conflictos en África. Actualmente hay guerras en o conflictos armados en Mali, Níger, Sudán del Sur, República Centroafricana, Nigeria o problemas sin resolver como al autodeterminación del Sahara Occidental

pacto-sykes-picotAhora se cumplen cien años del Tratado de Sykes-Picot en el que se plasmaba el diseño inicial del Oriente Próximo (también denominado Oriente Medio). Un diseño, como el africano, realizado de acuerdo con las potencias vencedoras de la Primera Guerra Mundial. Tampoco se tuvieron en cuenta los deseos y las características propias de la región. El petróleo tan abundante y la posición estratégica eran imprescindibles para la maquinaria de guerra de las potencias imperiales que luchaban: de un lado Alemania con su aliado el Imperio Otomano y de otra británicos y franceses. Como es natural los vencedores dictaron el reparto final del territorio de los otomanos.

Como en África, los conflictos en Oriente Próximo tienen un origen cuya parte más importante se encuentra en la historia. Para comprender las guerras y conflictos que ahora se desarrollan se necesita analizar cómo se formaron las actuales fronteras. Las causas de las guerras Oriente Próximo tienen razones inmediatas, como las invasiones de Afganistán e Iraq, no obstante, la historia pasada nos dará muchas de las claves para saber por qué se lucha en Siria e Iraq, de donde viene la rivalidad suni-chií (árabe-iraní), qué ocurre en Líbano, hacia dónde va Turquía, cuál es el origen del conflicto palestino-israelí, cómo evolucionan Egipto e Irán, a qué se debe la influencia de las monarquías del Golfo, en especial al de Arabia Saudí en el mundo suní.

El inicial tratado de Sykes-Picot, elaborado y firmado en secreto, y los posteriores acuerdos para repartirse los restos del Imperio Otomano fueron la muestra de hasta dónde la avaricia imperialista podía llegar. Para nada se tuvieron en cuenta a la hora de la división del territorio sus lenguas, culturas, tribus o religiones.

El engaño se usó como arma maquiavélica para prometer aquello que no se tenía la intención de cumplir. Los “imperios democráticos” británico y francés no tuvieron escrúpulos a la hora de anteponer sus intereses coloniales a los valores que pregonaban defender.

1 Comentario

  1. Que guapo no , yo en verdad soy mora y os puedo contar la movida esta con los moros , aqui os dejo mi contacto ***

    NOTA DEL WEBMASTER: Por favor, nunca pongas un teléfono o un email en un campo público como este.

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