Religión y política en las primarias americanas

Este martes se celebraron las elecciones primarias en el estado de New Hampshire que, junto con los caucuses de Iowa de la semana pasada, suponen el pistoletazo de salida en el largo proceso electoral norteamericano. Aunque aún es pronto para sacar consecuencias definitivas, sí hay material suficiente para descartar algunos candidatos, situar a otros y, como aquí nos interesa, identificar algunos temas claves. En este post quiero introducir alguna reflexión sobre el papel de la religión en los principales candidatos a la presidencia de Estados Unidos.

Tomo como guía una frase, “La derecha lo entiende mal y la izquierda no se entera”, tomada del título de un libro de Jim Wallis, activista social evangélico, a quien tuve el gusto de tener como profesor en la Universidad de Harvard, hace ya más de diez años (¡cómo pasa el tiempo!). ¿Siguen siendo así las cosas o han variado las posiciones? Si nos fijamos en la llamada Derecha Religiosa, que tanto peso tuvo en los tiempos de Ronald Reagan y de George Bush (padre e hijo), corriente conocida también como los “teocon” (conservadores), cabe decir, según Wallis, que lo entienden mal. La izquierda demócrata, tradicionalmente laica, simplemente “no entiende” el factor religioso. Pero esto ha podido cambiar con Barack Obama que, tanto en su campaña electoral como en el ejercicio presidencial, ha contado con una oficina de asuntos religiosos. Vamos, pues, con el escenario de las primarias.

En el lado republicano, me fijo solo en los dos candidatos principales. La figura que más reforzada salió de Iowa es Ted Cruz, el principal representante del conservadurismo religioso. Hijo de un pastor evangélico cubano, Cruz remite toda su acción pública y sus éxitos electorales a la gloria de Dios. De hecho, su victoria en Iowa fue aplaudida con entusiasmo, también en nuestros lares, por los analistas de la derecha católica. Sería, en opinión de Wallis, un ejemplo claro de que “la derecha entiende mal el papel de la religión en política”, pues limita los temas relevantes a dos o tres cuestiones (aborto, matrimonio homosexual…), que son tratadas de manera simplista y que deja en penumbra otros temas muy relevantes desde el Evangelio de Jesús de Nazaret (como la política fiscal, la discriminación étnica, la desigualdad social o la sanidad universal).

Donald Trump. Imagen tomada de: https://s3.amazonaws.com/freakoutnation/uploads/2015/08/Trump-Bible.jpg
Donald Trump. Imagen tomada de:
https://s3.amazonaws.com/freakoutnation/uploads/2015/08/Trump-Bible.jpg

En New Hampshire, la victoria fue claramente para el multimillonario y mediático Donald Trump, que se define como presbiteriano y también otorga un valor importante a la fe en su vida personal; colecciona biblias y afirma que la religión (su religión) “es maravillosa”. La polémica, en este caso, ha venido de la mano de sus críticas abiertas al Islam y a los musulmanes, así como comentarios despectivos contra otro candidato, Ben Carson, por el hecho de ser adventista del séptimo día. En el mes de enero, Trump dirigió un discurso a los estudiantes de Liberty University , conocida por su orientación conservadora evangélica. Citó al apóstol San Pablo, pero con errores… lo cual no pasó desapercibido para un electorado que le mira con escepticismo en este terreno.

Otros candidatos republicanos son Marco Rubio y John Kasich. Ambos tienen un perfil menos agresivo y más moderado, también en el terreno religioso. Rubio es católico, aunque de niño fue bautizado en la iglesia mormona y durante años ha participado en las celebraciones de una mega-iglesia pentecostal en su Florida natal. Mormones, católicos, evangélicos… una triple alianza que puede tener buen rédito electoral. Aquí está un anuncio de su campaña electoral. También Kasich es católico, aunque participa en una congregación de la rama conservadora de la iglesia episcopal anglicana. Cita con frecuencia la Biblia para justificar decisiones políticas (por ejemplo, para expandir la cobertura sanitaria) y, de hecho, ha participado en un grupo de estudio bíblico, quincenalmente, durante un par de décadas.

En cuanto al Partido Demócrata, la batalla se centra en dos candidatos. Para entender la visión religiosa (y socio-política) de Hillary Clinton hay que conocer un poco el metodismo, un movimiento de renovación en el seno del cristianismo protestante, y más concretamente el llamado “evangelio social”, que tanta fuerza tuvo en Estados Unidos desde principios del siglo XX. Aunque participa habitualmente de su iglesia y lleva una biblia en el bolso, en este punto Clinton es más sobria que otros candidatos presidenciales, sobre todo más sureños y más conservadores. ¿Carácter, convicción… o interés? Dado que, como dice Wallis, la izquierda no lo entiende, Clinton se ve abocada a eludir este tema ante parte de su electorado, por ejemplo la influyente corriente del feminismo secular en el Partido Demócrata.

Cornel West apoyando la campaña de Bernie Sanders. Foto: Travis Dove para The New York Times: http://www.nytimes.com/politics/first-draft/2016/01/17/bernie-sanders-supporters-invoke-martin-luther-king-jr/
Cornel West apoyando la campaña de Bernie Sanders. Foto: Travis Dove para The New York Times: http://www.nytimes.com/politics/first-draft/2016/01/17/bernie-sanders-supporters-invoke-martin-luther-king-jr/

Lo cual se agudiza aún más en el caso de Bernie Sanders, el candidato de la izquierda socialista, que está obteniendo unos sorprendentes resultados, al menos de momento. Es judío de nacimiento y así se considera por contexto cultural, aunque no es una persona religiosa. Ha hablado ante audiencias evangélicas, citando el Nuevo Testamento. Y explícitamente se ha definido como un hombre profundamente espiritual. Lo que, para Sanders, significa: “todos estamos juntos en esto. No podemos ser humanos si volvemos la espalda al sufrimiento de los demás”. Aquí el vídeo con sus declaraciones. Creo que Sanders es una muestra de que la izquierda está empezando a comprender la importancia de la religión (tanto para lograr votos como para conseguir cambio social). Tres ejemplos recientes: tuvo un discurso la ya mencionada Liberty University, recibe apoyo y asesoramiento del teólogo negro Cornel West y recientemente ha tenido un desayuno de trabajo con el reverendo Al Sharpton, líder del movimiento de los derechos civiles y antiguo colaborador de Jesse Jackson.

Si alguien quiere acercarse a esta cuestión del papel de la religión en los diversos candidatos a la presidencia de Estados Unidos, en un solo clic, recomiendo este reportaje. Termino ya, con una advertencia y una conclusión abierta.

La advertencia es esta. A la hora de analizar los resultados, conviene notar que, en New Hampshire, el 36% de la población se define como “no religiosa” y hay un 26% de católicos, seguidos por los protestantes de las iglesias tradicionales; solo el 13% son evangélicos blancos, mucho más presentes en Iowa y buena parte del apoyo de Ted Cruz, por ejemplo. Es decir, que desde el punto de vista social (y, concretamente, desde la composición demográfica y la sociología religiosa) ni Iowa ni New Hampshire son representativos del conjunto del país.. Sus primarias son importantes porque son las primeras y empiezan a marcar tendencia. Pero no son, sin más, extrapolables.

Como conclusión provisional, lanzo la pregunta de si la presencia de lo religioso en el escenario político norteamericano es, realmente, la muestra de “la excepción americana”: la única sociedad rica y desarrollada en la que la secularización no domina el ambiente. ¿O es que, más bien, debemos hacer caso a otra teoría de sociología de la religión, que habla de “la excepción europea”? Es decir, que Europa Occidental es, en realidad, la única sociedad en la historia de la humanidad que ha empujado a la religión fuera del espacio público. Queda abierta la pregunta, sobre la que quizá debamos volver más adelante.

Foto tomada de: http://www.worldreligionnews.com/religion-news/gallup-poll-shows-close-ties-religion-political-affiliation

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