La confianza y Brian

Valica llega a Bruselas acompañada por MIguel Ángel Vázquez, del partido Por Un Mundo+Justo

Por Miguel Ángel Vázquez, Secretario de Estudios del partido Por Un Mundo + Justo.

No quiero empezar este artículo sin antes agradecer a todo el equipo de entreParéntesis la posibilidad que me ofrecen de escribir este texto en respuesta a la brillante entrada de Raúl González Fabre SJ ‘Brian y el Mundo Más Justo’. Por eso y por el gran trabajo que desde hace poco más de un mes y medio vienen haciendo tanto en redes sociales como en el imprescindible campo del debate y la reflexión. ¡Gracias y ánimo!

Mi nombre es Miguel Ángel Vázquez y soy el secretario de estudios del partido Por Un Mundo + Justo (M+J). Desde el espíritu de diálogo en las fronteras promovido desde esta página, y nunca desde la justificación o la negación de la posibilidad de crítica, me ha parecido oportuno escribir algunas letras para matizar algunas de las visiones reflejadas en el artículo referido, por si a alguien le pudiera ser de utilidad.

Parto de la base al comenzar mi reflexión de que no puedo estar más de acuerdo con lo expresado por Raúl González. Punto por punto. No le quito una coma al fondo de su texto.

Como digo, no puedo estar más de acuerdo con el marco de reflexión, sin embargo, me veo en la obligación de hacer un matiz quizá relevante. En el texto se parte de la premisa de que desde Por Un Mundo + Justo nos hemos sumado a una plataforma construida y liderada por Tania Sánchez y de ahí se deriva un juicio de valor que, como digo, me podría llegar a parecer válido asumiendo ese escenario. Sin embargo, quizá por el vertiginoso ritmo de la actualidad y la imposibilidad de entrar en el detalle de todos los asuntos que la prensa menciona, la premisa falla –en mi opinión- en dos aspectos fundamentales.

El primero de todos es el que da por supuesto que el partido al que pertenezco se ha sumado a una plataforma de esas características. Si nos fiamos de lo que muchos medios narran, es fácil que creamos esto, sin embargo, a poco que investiguemos en la propia información ofrecida por M+J en sus redes sociales y a través de notas de prensa, vemos que no es del todo así. Por Un Mundo + Justo lleva meses trabajando junto a otros actores políticos y sociales por una confluencia necesaria para la Comunidad de Madrid. Una confluencia que replique el buen trabajo de pluralidad y participación ciudadana de los diferentes Ganemos que han ido surgiendo. Una confluencia que no es en ningún caso un cheque en blanco y de la que siempre se puede salir si se falla a la ética. Dentro de todo ese proceso, el equipo de la gente de Tania Sánchez (muchos con un brillante historial social en la región), se ha incorporado al trabajo asambleario que otros compañeros y compañeras han ido construyendo. Dentro de esta lógica de trabajo, los liderazgos recaen en la ciudadanía y la cabeza de cartel será elegida, por tanto, en primarias abiertas a las que cualquiera podrá presentarse (¡y a lo que encarecidamente les animo!).

El segundo es el de asumir todo lo que determinados intereses han ido volcando sobre una política como Tania Sánchez, embarrando un debate con acusaciones que, a día de hoy, ninguna autoridad ha condenado. Es ciertamente esclarecedor a ese respecto este artículo y no me detengo, por tanto, en lo que muchos intereses pretenden que nos detengamos.

Recibimos, de cualquier modo, agradecidos y con cariño este toque de atención fundamental y abrimos bien las orejas al mismo. Es imprescindible para que estos procesos funcionen que la ciudadanía crítica esté ojo avizor ante los movimientos de aquellos que aspiramos a ponernos al servicio político. Y digo servicio porque creo firmemente que es a lo que debería dedicarse un político. El poder no debería salir jamás del pueblo y de ahí que las reflexiones expresadas en torno a los “juegos de poder” quizá se me queden un tanto lejanas. Tanto es así que nuestro empeño en todos estos procesos no es tanto “colocar” a un candidato como que las propuestas que defiendan los derechos de los empobrecidos, de las personas migrantes, de los olvidados, estén priorizadas.

Me alegra sinceramente, ya para terminar, comprobar el gran conocimiento que el autor tiene del partido en el que he decidido poner mis esfuerzos. Creo, con él, que la coherencia ética no tiene por qué ser necesariamente “un mal negocio” dentro de la política. Nuestras luchas llevando a una niña de El Gallinero hasta el Parlamento Europeo, movilizando a la sociedad frente a las macrorredadas racistas o impidiendo la deportación de presos en CIEs así nos lo demuestran. Ojalá cuando hagamos cosas como estas encontremos el mismo eco dentro de todos aquellos que nos conocen y valoran nuestra lucha que cuando surgen las dudas. Sin duda serviría de empuje a esta apuesta por la ética y los principios.

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Otro pequeño apéndice cinematográfico: Me niego a terminar sin reconocer a ese gran referente para tantas cosas que es ‘La vida de Brian’ y el acierto del autor trayendo a colación la archiconocida escena. Sin sentido del humor esto no sería tan llevadero. Me atrevo a compartir otra de la misma película, esa en la que una turba enfurecida, llevada por la denuncia de la voz oficial, está ansiosa por lapidar a un pobre hombre antes de conocer sus argumentos o contextos 😉

Imagen: “Valica, la niña de El Gallinero a la que Por Un Mundo + Justo acompañó hasta Bruselas”.

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