La guerra de Siria y el surgimiento del autodenominado Estado Islámico han atraído toda la atención mediática, política y social de Oriente Medio en los últimos años. Sin embargo, no son los únicos conflictos de la región: Irak en permanente guerra civil como Afganistán, Yemen otra guerra olvidada, Líbano en crisis continua y Pakistán sumido en el caos. Pero el más antiguo de todos los conflictos, el palestino-israelí, perdura sin que parezca estar presente en el debate de la comunidad internacional.

sipLa semana pasada, en la Fundación Seminario de Investigación para la Paz de Zaragoza, tuvo lugar un encuentro entre representantes palestinos y  miembros de la Asociación de Amistad Judeo Aragonesa. La jornada se enmarcaba dentro del ciclo Oriente Medio en Busca de una Paz Justa. Con el título “En busca de la imprescindible paz Palestina-Israel“, se argumentaron y discutieron propuestas de paz para la solución del conflicto.

Cabe destacar que, mientras el representante palestino actuaba como portavoz oficial de la Delegación Palestina en España, la embajada Israelí declinó la invitación para asistir a esta jornada alegando que por el horario programado sus representantes oficiales no podían acudir debido a la celebración del Sabbat, que les impide trabajar desde el viernes por la tarde hasta la noche del sábado. No obstante, la mencionada Asociación de Amistad Judeo Aragonesa sí aceptó amablemente la invitación para expresar  la visión israelí del conflicto.

Después de escuchar las conferencias de los ponentes y asistir al debate posterior se pueden sacar algunas conclusiones:

Por parte palestina:

  1. No es un conflicto religioso, sino de una ocupación
  2. No es un conflicto milenario sino reciente, que surge tras la el nacimiento del movimiento sionista y la posterior creación del Estado de Israel
  3. Los palestinos no tienen responsabilidad sobre el Holocausto y, sin embargo, están siendo perjudicados por las compensaciones a los judíos por ese crimen humanitario
  4. Los territorios ocupados lo son a pesar de las resoluciones contrarías de las Naciones Unidas
  5. Lo asentamientos israelíes en Cisjordania tampoco se ajustan a los establecido en Naciones Unidas
  6. En la franja de Gaza las condiciones de vida son inaceptables debido a la represión continua de las fuerzas armadas israelíes

Por parte israelí (no oficial, al no asistir representante de la Embajada)

  1. Israel es un pueblo milenario con derechos sobre el territorio en disputa
  2. La supervivencia de Israel está vinculada a su tierra
  3. Los judíos expatriados por siglos tenían derecho a regresar a sus tierras

Ambos representantes expresaron el deseo de paz de ambos pueblos. Como comentó el representante palestino, lo mismo que Europa fue escenario de cruentas guerras entre sus habitantes y se ha logrado no sólo la paz sino una unión política, económica y de seguridad, el sueño y la esperanza es que palestinos e israelíes lleguen a compartir un proyecto común.

Mapa de Palestina 1946 -2020. Tomado de http://jerusalem-palestina.blogspot.com.es/2013_11_01_archive.html

Mapa de Palestina 1946 -2020. Tomado de http://jerusalem-palestina.blogspot.com.es/2013_11_01_archive.html

Podríamos imaginar una Jerusalén, lugar sagrado de las tres religiones monoteístas, que fuera capital universal. Una Jerusalén en paz y segura, donde convivieran juntas todas las culturas (¿Se imaginan el enorme potencial turístico y económico para la zona?). Compartir en vez de luchar, es el reto de palestino-israelí. No tienen otra opción.

Los palestinos quieren su estado independiente. Por otra parte Israel siempre aboga por su seguridad que considera permanentemente amenazada. Es aquí donde la comunidad internacional tiene un gran papel:

  • ) Reconocer los derechos de los palestinos a un estado independiente fundamentado en las fronteras de 1967
  • 2º) Garantizar la seguridad de Israel

Hasta ahora el liderazgo norteamericano se ha demostrado ineficaz para resolver el problema. Estados Unidos ha vetado resoluciones en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas cuando presumía no favorables a Israel o contenían condenas contra alguna de sus acciones. La imparcialidad norteamericana está cuestionada.

Sería el momento también de pensar en otro formato para la negociación, que por ahora está abandonada, de modo que otros actores, más aceptados por ambas partes y avalados por Naciones Unidas, llevaran la iniciativa de la mediación y de la negociación. ¿Por qué no España?

Para Oriente Medio, y para la humanidad entera, la paz justa palestino-israelí es imprescindible.


Mapa tomado de http://jerusalem-palestina.blogspot.com.es/2013_11_01_archive.html