¿Has pensado ya en tu itinerario de conversión?

Miguel Ángel García.

Una de las ideas-clave de la encíclica Laudato si es la necesidad de convertir nuestra vida hacia modos más sostenibles, tanto social como ecológicamente. Y el papa dedica un apartado íntegro a la espiritualidad que estaría a la base de este nuevo estilo de vida y a la necesidad de instaurar procesos educativos que faciliten la adopción de dichos estilos. Incluso llega a expresar su deseo de que las instituciones eclesiásticas (y cita expresamente a las “seminarios y casas religiosas de formación” ) se coloquen en esa senda de transformación.

Apreciamos, sin embargo, que esos procesos de conversión no son fáciles, y las personas y las instituciones, muchas veces, son muy conscientes de esa necesidad de cambio, mientras que, a la vez, se muestran resistentes a introducir cambios reales en sus comportamientos. Puede que les (nos) venza la inercia (resistencia al cambio lo llaman), puede que nos derrote el pesimismo o la sensación de inutilidad de un esfuerzo aislado, o puede que nos asuste la enormidad del proyecto. De ahí que estén surgiendo por doquier diferentes propuestas destinadas a facilitar y hacer posibles esos cambios, a partir de una correcta consideración de la situación actual y ofreciendo posibilidades asequibles para comenzar a caminar. Así, tenemos documentos genéricos sobre la conversión ecológica para parroquias (como el de la Cátedra de Ética Ambiental de la Universidad de Alcalá de Henares, o el del Movimiento Católico Global por el Clima), iniciativas diocesanas de promoción del cambio (como la titulada “La Laudato si y yo” de la diócesis de París) o incluso itinerarios concretos de conversión ecológica a desarrollar a lo largo de un año (como el comenzado en la parroquia de Nuestra Señora de las Rosas, de Madrid). Iniciativas en este sentido hay, e irán apareciendo más, tanto en instituciones eclesiales como en no eclesiales, de las que muchas ya comenzaron procesos de este tiempo hace años, incluso décadas.

A mí me parece importante resaltar la idea de itinerario, de camino, porque nos puede facilitar mucho la puesta en marcha. Cuando uno empieza un camino, no lo hace con la intención de completarlo todo de golpe, en el minuto 1; más bien es consciente de que el camino se hace paso a paso, etapa a etapa, y que cada paso y cada etapa son elementos imprescindibles para avanzar y llegar a la meta, pero no son la meta en sí. Es más, en muchas ocasiones la meta parece escurrirse, y una vez que uno avanza por el camino se siente más fuerte y más capaz de llegar más allá de lo que se había propuesto en principio. Incluso hay quienes caminan por el gusto de caminar, y quienes caminan con una meta flexible, abiertos a redefinirla a lo largo del trayecto con la experiencia acumulada. Cierto que el camino se hace al andar, como dice el poeta, pero cierto también que muchas veces uno se encuentra andando caminos que otros ya han anticipado, y que le facilitan el avance y le permiten explorar terrenos nuevos a partir de tramos de camino ya asegurados por otros.

Es esta experiencia, individual y colectiva, personal y social, la que debemos hacer posible para todos. Una experiencia de camino con pequeñas metas alcanzables que se van sucediendo una y otra vez, con hitos sucesivos que se van constituyendo a la vez en lanzaderas para siguientes tramos, y en rutas de largo recorrido donde siempre se pueda ir más allá. No siempre tenemos clara la meta a alcanzar, pero la idea de itinerario nos puede ayudar a echar los primeros pasos en esa senda que, contemplada en su conjunto, nos podría llegar a inmovilizar. Porque igual nos imaginamos una que no es la nuestra, o porque pensamos que tenemos que recorrerla de golpe. O, sencillamente, porque nos agobia y no nos creemos capaces.

Hemos de crear caminos, de hacer posibles los itinerarios de conversión, en primer lugar los nuestros propios. Yo ya he comenzado a caminar por el mío (reducción del consumo, cambio de suministro eléctrico, participación en un huerto urbano, reflexión compartida en Cristianismo y Ecología…), que no sé dónde me llevará exactamente, aunque me lo ponen fácil otros que ya anduvieron por delante de mí, y quienes lo comparten conmigo. ¿Tienes tú ya el tuyo? ¿Has comenzado a caminar por él? ¿Cuál es / ha sido tu primer paso? ¿Te atreves a compartirlo?

Imagen principal tomada de https://www.recetin.com/wp-content/uploads/2015/12/camino.jpg
Imagen secundaria tomada de http://vivirenflow.com/wp-content/uploads/2015/11/Foto.jpg

Compartir
Cristianismo y Ecología
Somos un grupo de cristianos que, tras un proceso de reflexión que venimos compartiendo desde el año 2012, buscamos cultivar en nuestra vida la pasión por la Justicia y el cuidado del Medio Ambiente, en la línea de lo expresado por el papa Francisco en la encíclica Laudato Si'. Desde ahí queremos construir unos estilos de vida más coherentes y transmitir esta experiencia buscando tender puentes de diálogo entre los distintos posicionamientos vitales. Somos: Jorge Gallego. Arquitecto, profesor, marido, padre, acompañante de jóvenes, comunidades y emprendedoras, miembro del huerto urbano Aliseda 18 y del mercado de la economía social, auditor energético, en búsqueda de un buen vivir. Xavier Pifarré. Creyente practicante y ecologista militante, desde pequeñito. Convencido del decrecimiento, personal y colectivo. Además, padre de familia, radiofísico de profesión y parroquiano de Nuestra Señora de Las Rosas, Madrid. Alberto Sánchez.  Alcarreño de nacimiento y madrileño de adopción, empleado público de vocación, ingeniero de formación, padre de hijas adolescentes en prácticas, creyente en búsqueda, aprendiz de hortelano y colaborador de la Parroquia de Las Rosas. Adilia Vianney Estrada. Guatemalteca de nacimiento y ciudadana universal de corazón. Trabajadora Social de formación y vocación. Creyente, implicada en la Parroquia San Ambrosio en Vallecas. Comprometida e interesada en lo social, el decrecimiento y la ecología. Jesús Sanz. Profesor de Antropología Social. Firme convencido de que realizar un consumo responsable y crítico promueve el cambio social. Implicado en diferentes iniciativas relacionadas con el consumo responsable, la soberanía alimentaria y el movimiento ecologista. Pedro José Gómez. Profesor de economía y teología. Casado con Ana y padre de Luna y Alba. De la comunidad cristiana "Los Pelos" en el barrio de Pan Bendito. Formador en cooperación y voluntariado social. Deseoso de aprender a vivir de un modo sostenible. José Eizaguirre. Nacido y crecido en Madrid. Apasionado por el Creador, las criaturas y la Creación. Buscador y divulgador de maneras de vivir que no hagan daño a nadie. En definitiva, estilos de vida solidarios, sostenibles, saludables y espirituales. Miguel Ángel García. Casado, padre de dos hijos y creyente ilusionado en un Dios que nos ama, nos regala la vida, nos acoge y nos perdona en Jesús. Médico de familia y luchador por un mundo mejor (tanto en lo ecológico como en lo social), en proceso de conversión.

Escribir un comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here