Imitar la vida

Somos naturaleza y somos cultura también, claro está, pero quizá como sociedad nos hemos desconectado demasiado de nuestra inedulible naturaleza. Hemos creado artefactos, sistemas y estilos de vida que no cuentan con el planeta y, en muchos casos, ni siquiera con la propia naturaleza corporal humana.

La biomimética, según su propia etimología indica, nos invita a imitar la vida; es decir a buscar en la naturaleza los propios principios de funcionamiento para imitar a la naturaleza. La biomíética nos descubre que esos principios son aplicables en los sistemas productivos humanos y resultan sostenibles con la biosfera pero además, nos descubre que dichos principios son también aplicables no sólo en el plano tecnológico/funcional sino que también nos aporta luz en el plano el social (ecosistémica) . Por ejemplo, la economía circular es una aplicación de lo que hace la naturaleza donde no existen los residuos.

Al observar la historia de la evolución de la Tierra, comprobamos que la interdependencia y la cooperación entre los organismos naturales han sido claves para la generación de nuevas formas orgánicas; esto puede ser traducido al plano cultural y humano, constituyendo la biomímesis una oportunidad para construir un puente entre ecosistemas y sistemas humanos.

La agenda 2030 constituye una oportunidad para la emergencia de un nuevo paradigma biomimético donde la reconciliación entre la Tierra y las personas tenga lugar integrando la bioética ecológica.

La educación para la ciudadanía global encuentra en la biomimésis una aliada para la promoción de una compresión más honda de nuestra condición humana en su contexto planetario y cósmico. Es ésta una invitación para la construcción de un nuevo paradigma de civilización.

En este sentido, el conocimiento del Universo y su evolución y el entendimiento de la historia desde una perspectiva transdiciplinar que integra la propia historia del Universo con la historia del género humano es un pilar importante para la educación para la ciudadanía global redescubriendo así la co-evolución que viene estableciéndose en los últimos 4.600 millones de años.

Integrando esta perspectiva de la biomimésis, la educación para la ciudadanía global puede construir una nueva fase evolutiva humana que consiga revertir los efectos del cambio climático, acabando con la industrialización y el consumo insostenible.

Para revertir las terribles consecuencias que está generando el actual paradigma, necesitamos una transformación social que reinvente las relaciones de producción y consumo que los sistemas culturales llevan a cabo en los ecosistemas de la naturaleza.

Como los pueblos indígenas indican, la naturaleza es un modelo para la creación de nuevos horizontes de civilización cuyos sistemas socio-económicos sean sostenibles con los ecosistemas naturales.

La educación para la ciudadanía global así entendida, será una herramienta para crear una nueva narrativa de reconciliación con la Tierra y para aprender el arte de co-evolucionar como individuo-sociedad-especie en un espacio natural común y sagrado[1].

Durante 3.800 millones de años de ensayo y error, la naturaleza ha sabido encontrar solución a muchos de los problemas que actualmente los humanos intentamos resolver a favor de un ecosistema social, productivo, organizativo o económico sostenible.

La biomimética ofrece un modelo transformador ya que desde la observación e interpretación de la Naturaleza podemos aplicar soluciones que reviertan en un mayor equilibrio entre las personas y el planeta.

El contacto con la naturaleza y la observación de la misma, en su belleza, en sus modos y sus tiempos puede abrirnos los ojos a soluciones que ya están inventadas en la naturaleza y que sólo necesitamos escuchar e imitar. Además, es rendirnos a lo que somos y conectarnos con nuestra propia naturaleza en la que somos parte de un organismo vivo y dinámico en el que todo está conectado.

[1] Global Education Magazine. La Simbiosis Biomimética entre la Sustentabilidad Ecológica y los Derechos Humanos. Diciembre, 2014.

Fotografía de Davide Lopresti en National Geographic

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.