¿Quién defenderá a quien defiende los derechos humanos?

“Me miro en casa al lado de mi perro, mi gata, con la mesa camilla puesta y después de recoger a mi hija de teatro. Me paro en la foto de mi hijo cuando era pequeño y en las cenizas de mi madre que presiden el pequeño altarcito improvisado en casa….” Una descripción sencilla de una escena  cotidiana apenas tendría significado si quien lo escribe, Helena Maleno, (gran defensora de los derechos humanos)  no acabara de haber sido  citada por la Policia Marroqui para un juicio muy serio.

La requerían ante la justicia marroquí acusada de crimen internacional de tráfico de seres humanos e inmigración clandestina. ¡ Nada menos ! CRIMEN. INTERNACIONAL. TRÁFICO DE SERES HUMANOS. INMIGRACIÓN CLANDESTINA… Esas acusaciones que escritas en mayúsculas parecen algo muy gordo, pero que en realidad se trata de un proceso judicial claramente destinado a criminalizar el trabajo que desarrolla desde hace años como defensora de derechos humanos.Lo viene haciendo desde 2001 en Frontera Sur en defensa  permanente al derecho a la salud, educación, identidad y a la vida de las personas migrantes. DEFENSA. DERECHO A LA SALUD, EDUCACIÓN, IDENTIDAD, VIDA… DE PERSONAS MIGRANTES.  Estas palabras sí que habría que ponerlas en Mayúscula. Muchas personas e instituciones civiles y religiosas – entre ella la Red de la Iglesia Migrantes con Derechos, HOAC, San Carlos Borromeo, Caritas, Jesuitas Social, etc, han salido en su apoyo.

Y mientras, con el susto en el cuerpo,  Helena seguía con la misma actividad cotidiana hecha de trazos solidarios con que va entretejiendo, casi diariamente, avisos como estos: “Nos despertamos con una patera a remos en el Estrecho. En ella viajan dos mujeres, un embarazada. O este de ayer mismo: #BOZA convoi avec 34 personnes sorti Nador arrive Melilla”, etc.

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Inmediatamente me vinieron recuerdos parecidos: por ejemplo cuando en  enero de 2016, tres bomberos voluntarios sevillanos, Manuel Blanco, José Enrique Rodriguez y Julio Latorre, en mitad de una noche gélida partieron a intentar rescatar posibles supervivientes de un “dingui (“bote de la muerte”) naufragado, lleno de niños.. Lamentablemente, los cooperantes de PROEM-AID volvieron a  Lesbos sin haber conseguido el rescate. Pero quien sí logró lo que buscaba – por desgracia- fue una patrulla griega que les requirió de inmediato para un registro exhaustivo en las oficinas de la Guardia Costera de la República Helénica..

Los tres bomberos fueron interrogados y detenidos con cargos. Acusados de tráfico de personas, “en grado de tentativa”, y de posesión de armas. Quiero resaltar lo de posesión de armas, porque se referían a un “cutter”  reglamentario en los uniformes de rescate. Puestos en libertad previo pago de una fianza de 5000 euros cada uno, están pendientes de juicio penal.

O los acosos más recientes sufridos por Oscar Campos y su organización Proactiva Open Arms, a quien tuve ocasión de facilitarle un encuentro con el papa para que pudiera testimoniarle su trabajo con más de 60.000 personas rescatadas. Al papa le entregó como recuerdo un chaleco salvavidas de una niña que no pudieron rescatar. (Este chaleco ahora está colocado como símbolo del nuevo Servicio vaticano que se ocupa de migrantes y refugiados).

Ante el acoso incluso con armas al que someten a los miembros de ayuda humanitaria  que arriesgan su vida en el Mediterráneo decía:  “Harán falta más de cuatro tiros al aire para que nos vayamos a casa”,  y bromeaba en este sentido de que “en lugar de chalecos salvavidas, se pondrán chalecos antibala” ante los  planes de las autoridades libias para crear una vasta zona marítima que retira el permiso de navegación a los barcos extranjeros.

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Lejos de abandonar, querían  volver para seguir salvando vidas. Camps se siente con mucha gente en contra, desde el barco racista de Defend Europe hasta la Unión Europea, pero no pierde la esperanza.

Y más recientemente, en noviembre se han fundamentado  basándose en el trabajo de organizaciones de defensa en toda Europa  VEINTISÉIS (también en mayúscula) estudios sobre casos que involucran procesamientos para CUARENTA Y CINCO  ACTORES humanitarios individuales  que han sido acusados de actuar contra las leyes frente al “contrabando” con inmigrantes. Hace un mes, lo hacía el reconocido  Institute of Race Relations.

Así se  ha dado un paso más para conseguir  que  la solidaridad humana no termine en las puertas de Europa. El informe  pide una exención obligatoria sobre  la penalización de la ayuda humanitaria en un marco jurídico internacional.

Pero la situación no es exclusiva de Europa .De acuerdo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y las Naciones Unidas, la protección de las personas defensoras de los derechos humanos es uno de los problemas más apremiantes de la región.

“Alza la voz por los y las defensoras” es un movimiento de Amnistía Internacional que alerta en América Latina de los ataques, asesinatos y desapariciones forzadas de quienes defienden los derechos humanos: personas de todo tipo y condición que trabajan para promover y defender esos derechos .

Vuelvo a Malena,  icono de estas luchas contra la criminalización de ayuda humanitaria. En su larga actividad se ha dedicado a:

Investigar la situación de los Derechos Humanos de las personas migrantes en la frontera Sur: vulneraciones por parte de las autoridades, ayuda en caso de agresiones y violencia, denegación de acceso al asilo, protección de menores y víctimas de trata, ayuda humanitaria, etc.

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Documentar casos de violencia contra las personas migrantes en Ceuta y Melilla, denunciando las  “devoluciones en caliente” o la “externalización de fronteras”’.

Proteger el derecho a la Vida: alertando a los servicios de Salvamento y rescate de los países correspondientes tras recibir llamadas de auxilio desde el mar.

Identificar los cuerpos de quienes naufragan, informar a las familias y apoyarles en sus reivindicaciones además de conseguir un enterramiento digno.

Detectar y ayudar a las víctimas de trata, especialmente mujeres y menores, apoyándoles en procesos jurídicos y promoviendo su salida de las redes de explotación.

Informar diariamente (más de 80.000 seguidores)  en redes sociales  para apoyar los procesos de las comunidades migrantes y para incidir en las políticas migratorias en las que prima la “seguridad del territorio” sobre los Derechos Humanos.

etc etc .

¿Se pueden criminalizar  estas actuaciones?  ¿Nos debemos seguir movilizando para impedirlo?.

Mientras lo pensamos, Helena sigue en su casa. Y preocupada por la citación judicial recuerda cómo hizo su primera alerta (2007) a una  torre de control sobre  una patera. Se conoce desde entonces todas las voces de los trabajadores, ejemplares en salvaguardar el derecho a la vida en el mar.

Mientras recuerda otros  naufragios. Poniéndoles rostros y nombres: ·Me vienen a mi recuerdo  los gemelos de Sisco, la pequeña Jenny, el niño Samuel, todos ahogados y algunos tragados por el mar. Y en 2014 aquella navidad donde murieron las mamás abrazadas a sus hijos. Así las encontré cuando fui a visitar la morgue de Tánger dentro de aquellas bolsas negras, aún con las ropas empapadas en agua…

¿Quién defenderá a quienes defienden los derechos humanos?

 

1 Comentario

  1. Muchas gracias José Luis por visibilizar a estas personas como Helena Maleno que tanto luchan por los derechos de los migrantes. ¡Ojalá los jóvenes de hoy en día siguieran su ejemplo!

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