He dicho basta. Me niego a callarme

Me Niego A, Antonia Santolaya
Ilustración Antonia Santolaya para la campaña 'Me Niego A'

Me niego a seguir soportando violencias machistas. Se acabó, estoy harta. He dicho basta. Me niego a seguir calladita. A sentirme violentada y no hacer nada.

Me niego a que en España se viole a una mujer cada 8 horas. A que en el mundo cada 10 minutos un hombre asesine a su pareja o expareja por el mero hecho de ser mujer. Me niego a que nos tengan que asesinar para que nos creáis.

Me niego a permitir que el machismo cotidiano campe a sus anchas en todos los espacios y esferas de mi vida. Me niego a que le restéis importancia a que nuestrxs hijxs vean una película que fomenta la violencia contra las mujeres y las niñas. A que no veáis que con esos dibujos “inocentes” se está haciendo apología de las violencias machistas.

Me niego a que las mujeres sigamos cediendo y asumiendo el segundo lugar de nuestro apellido por ser mujeres… y eso que somos nosotras las que vivimos las 40 semanas de embarazo. Me niego a que me digas que tengo que estar agradecida a mi padre por haberme dado un apellido.

Me niego a que los medios de comunicación fomenten el machismo y hagan apología de las violencias machistas. Me niego a que en la televisión se entreviste a un violador como si fuera la víctima. Me niego a que las mujeres hablemos menos, se nos vea menos y se nos excluya del espacio público, del debate político, económico, cultural y académico.

[ctt template=”3″ link=”81n9q” via=”yes” ]Me niego a que las mujeres hablemos menos, se nos vea menos y se nos excluya del espacio público, del debate político, económico, cultural y académico[/ctt]

Me niego a que muchos hombres no entiendan que un no es un no, y la falta de sí también es un no. Me niego a que hablemos de sexo consentido, cuando el consentimiento está viciado por el sistema patriarcal. Cuando consentir significa permitir, soportar, tolerar, resistir. Como dice Irantxu Varela en su capítulo de ‘El Tornillo’, el sexo debe ser consensuado, no consentido.

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Me niego a que me digas que estoy obsesionada porque veo machismo en todas partes. No estoy obsesionada, ni loca, ni paranoica. Mires donde mires hay actitudes, pensamientos, comportamientos y comentarios machistas. Porque el machismo y las violencias machistas están normalizadas. Porque a todos y todas nos lo inyectan en vena desde que nacemos. Es una realidad, y de nosotrxs depende cambiarla.

[ctt template=”3″ link=”fjPn2″ via=”yes” ]Mires donde mires hay actitudes, pensamientos, comportamientos y comentarios machistas[/ctt]

La campaña ‘Me Niego A’ de Oxfam Intermón arrasó en redes sociales en su lanzamiento, viralizando un movimiento de miles de personas que se negaban a las violencias machistas. Pero el verdadero éxito del #MeNiegoA no ha estado en su Trending Topic, en la amplia conversación generada o en el hecho de que haya contado con el apoyo de decenas de personas influyentes como Leticia Dolera, Moderna de Pueblo, Diego Domínguez, Juana Acosta o Rayden.

El verdadero éxito de la campaña ha sido que ha traspasado la pantalla, cambiando la actitud ante comportamientos y comentarios machistas. En mi último post ya hablé de #MeNiegoA y remarqué que el activismo digital solo tiene sentido si salta del mundo online al offline. Que esta campaña no serviría de nada si la actitud del ‘Me Niego A’ no se llevaba a la práctica y rompía con la indiferencia ante las violencias machistas.

[ctt template=”3″ link=”a02tx” via=”yes” ]Esta campaña sirve porque la actitud del ‘Me Niego A’ está rompiendo con la indiferencia ante las violencias machistas[/ctt]

He visto el ‘Me Niego A’ en acción, en comidas de amigxs, en el trabajo, en mis grupos de whatsapp. Son varias las amigas que me han escrito o llamado para decirme que se han quedado ralladas con el quiz de la campaña, porque reflejaba situaciones que, sencillamente, no se habían planteado. Y eso ya es un cambio, porque el primer paso para combatir el machismo, es identificarlo.

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