En la entrada anterior, que llevaba por título La participacion, condición sine qua non os avanzaba que, pese a las dificultades que se han estado viviendo en la Comunidad Autónoma Vasca, o más concretamente, en relación a algunos municipios de este territorio, pasito a pasito las distintas administraciones están empezando a mostrar una actitud de colaboración y de ganas de trabajar por una gestión positiva de la diversidad religiosa.

El pasado 20 de marzo, comenzó un camino que pretende hacer patente el reconocimiento hacia la diversidad religiosa y trabajar por la gestión positiva de esta realidad. Desde el Gobierno Vasco nos han realizado un encargo al Instituto de Derechos Humanos “Pedro Arrupe” de la UD y a la Fundación Social Ignacio Ellacuria. El mismo consiste en la presentación de un informe que recoja la realidad y demandas de las distintas confesiones religiosas, así como una propuesta de “Ley de apertura de centros de culto” (ya que existe un anteproyecto al respecto como señalábamos en entradas anteriores).

Ese mismo día, el 20 de marzo, se celebró el primer encuentro entre representantes de las distintas confesiones, representantes del Instituto de Derechos Humanos, de la Fundación Ellacuría, así como el Lehendakari, el Director de la  Secretaría de Paz y Convivencia y la Directora de la Dirección de Víctimas y  Derechos Humanos del Gobierno Vasco. En una primera reunión, el Lehendakari escuchó atentamente los comentarios, así como las preocupaciones que los representantes de las distintas confesiones religiosas mostraron y surgió una conversación necesaria y gratificante. Acto seguido, dio una rueda de prensa, en la que devolvió parte de lo conversado, a la vez que leyó un texto que llevaba por título; “Convivencia intercultural e interreligiosa en una sociedad plural, integrada e integradora”. Así dicho, nos parece un título ambicioso, y a la vez, deseado y necesario. Como señalaba al comienzo, esto refleja esa actitud de colaboración y de ganas de trabajar de manera seria en aras a una gestión positiva de la diversidad y por una convivencia en igualdad entre diferentes.

En estos meses nos atañe la tarea de trabajar junto con un grupo de personas expertas en la elaboración de este informe al que le precederá una profunda reflexión y feed back por parte de  las distintas confesiones religiosas. Emprendemos gustosas este viaje hacia una mejor comprensión y materialización de lo que suponen los derechos y la libertad religiosa.